IL MIRACOLO DELL’ALTO ADIGE

Publicado el 09 mayo 2018 Por Maximilano MiIls www.maxmills.com

Nuestro cronista de cine, Maximilano Mills, nos cuenta por qué creyó que James Suckling nos quería mostrar en su majestuoso video sobre Alto Adigio, en qué consiste el milagro de hacer vinos en altura.

A fines de marzo de 2018 se lanzó globalmente el documental sobre esta región vinícola en el norte de Italia, producido por el crítico de vinos James Suckling y su hijo Jack, siendo posible verlo a partir del día 29 de marzo y de manera gratuita en su portal de Internet JamesSuckling.com

Cuando me enteré de este documental realizado por Suckling sobre esta particular zona de Alto Adige, me sentí intrigado de por qué – de todas las zonas vitivinícolas que él conoce en el planeta – hubiera escogido esta, conocida por vinos levemente más frescos y ligeros. Es además un terruño que no recibe mucha atención, incluso entre los devotos de los vinos italianos.

El documental comienza con imágenes muy impresionantes y atractivas de esta zona montañosa. Las escenas tomadas desde un helicóptero son notables y bien editadas. Aquí aflora como dato curioso que el director sea James Orr, bastante conocido por haber escrito o dirigido exitosas películas en Hollywood como “Tres Hombres y un Bebé”, “Sister Act 2” y “Man of the House” ¿La razón? Orr es un gran conocedor de vinos, en particular de los procedentes de Italia y fue quien grabó y editó la producción de El Milagro de Alto Adige… “soy un amante del vino y siempre he querido que el mundo entendiera cuan único es Alto Adige y lo difícil que es hacer vino allí”.

Este entorno montañés es la presentación ideal con los enólogos del valle, entre ellos Alois Lageder y Elena Walch, y así también de algunas cooperativas como Cantina Tramin. Debido a la extensión de mediometraje que tiene el documental se encuentra limitado el tiempo para que las seis bodegas mostradas sean capaces de ahondar más allá sobre su tradición y procesos de vinificación. Algo para nada distinto de lo que debe aparecer en sus catálogos o navegando por Internet.

Pero decepciona esta mezquindad de información justo cuando nuestra boca comienza a salivar al pasearse la cámara entre barricas, cavas y tanques de acero. Esto significa que no logramos saber demasiado sobre la región… ¿Dónde está ubicada? ¿Qué cepas han plantado? ¿Cuáles son los vinos que se elaboran a esa altitud?

Saber de sus cepas es muy atrayente porque en Alto Adigio resalta la germánica Gewürztraminer, pero también otras menos conocidas pero igualmente atractivas como las uvas Schiava y Lagrein. Aquí llega la primera reflexión cuando tratas de imaginar qué objetivo persigue este documental ¿Quizás James Suckling solo tiene un interés personal por los vinos nacidos en Alto Adige? Es algo que no descubrirás viendo estas imágenes.

Salvo por decir algunas frases de introducción al comienzo, James Suckling nunca aparece en la pantalla. Aunque Suckling utiliza su reputación para valorar un área vinícola bastante menos conocida como Alto Adige, no utiliza su experiencia o las degustaciones efectuadas para compartir este hallazgo o describirnos el talento de algunos de los viñateros locales que aún no han sido descubiertos. Tampoco aprendemos más detalles de los 1.300 años de historia vinícola transcurrida dentro del aislamiento propio que tiene este valle ni de su capital, Bolzano.

En las imágenes de presentación se menciona que esta película está dedicada a los sacrificados y persistentes viñateros de Alto Adige, “en uno de los terruños más desafiantes en el mundo para cultivar uvas, rodeado por los Alpes y la cadena montañosa de los Dolomitas”. Este es un lugar pintoresco, con varios castillos bien preservados y pueblitos detenidos en el tiempo. Pero si existe el milagro (o la dificultad) que menciona el título, este solo se debería encontrar en las inclinadas laderas de las montañas que constituyen Alto Adige. Aquí se plantaron estos viñedos centenarios en una cota cercana a los mil metros, por lo que el narrador afirma “esto los hace extremadamente difíciles de mantener y cosechar. Como ciertamente hacer vino aquí no es fácil, estos viñateros realmente están logrando vinos excepcionales”.

¿En serio escuchamos esto? Porque si se trata de “altura” y “dificultad” habría que hacer un documental en Chile sobre los viñateros de la cooperativa de Toconao y sus vinos Ayllú, que provienen de parras cultivadas en el Desierto de Atacama, entre 2.400 a 2.700 metros de altura (incluyendo un viñedo a más de 3.000 metros, que podría disputarle al vino “Colomé 3.111” de Argentina el autoproclamado título de ser “el vino más alto comercializado en el mundo”). Y también incluir los vinos que son creados por Marcelo Retamal en Viñedos de Alcohuaz a 2.200 metros en el valle de Elqui. Y por último, mencionar a la viña El Escorial ubicada a 1.700 metros de altura, vecina de la Laguna del Inca y el hotel Portillo. Ver aquí nota sobre nuestra CataTemáticaWiP sobre Vinos de Altura.

Estos datos, sin considerar que salvo los vinos centenarios de Toconao, todos los otros viñedos en altura de Chile son plantaciones recientes – de entre 7 a 20 años máximo – y donde el enólogo o el propietario han debido apostar con mucha fe y estudios precisos del terruño, de que estas parras si iban a brotar y darse bien en altura para poder crear vinos interesantes.

Ya hemos mirado más de la mitad del documental. Se ha repetido varias veces el piano de “Claro de Luna” compuesto por Debussy como música de fondo y aún no sabemos en qué consiste ¿el milagro? de Alto Adige. Destacados viñateros como Klaus Gasser de “Terlano”, Gottfried Poillinger de “Nals Margreid” y Willi Sturz de “Tramin” nos conducen a sus bodegas en bien equipados Mercedes-Benz, Audi o Land-Rover.

La arquitectura y entorno de las viñas es impecable tanto en su arquitectura rústica-elegante como en sus jardines. Las parras lucen muy verdosas y sanas. Y el director insiste con intercalar las bellas imágenes tomadas ahora por Drones para mostrar las terrazas donde se plantaron los viñedos. Es en este momento cuando el ahora esperado “Milagro de Alto Adige” se transforma en un catálogo visual, donde nunca escuchamos la descripción de un vino respecto a otro.

Si trasladamos esta realidad a Chile, este milagroso valle ubicado a 1.000 metros aquí pierde su valor: hoy Chile tiene más de quince vinos que provienen de viñedos ubicados a 1.000 metros ¡O más de 1.000 metros-de-altura-sobre-el-nivel-del-mar! Y esto sin mencionar los vinos de altura en Uspallata o Salta en Argentina o en la zona de Tarija en Bolivia.

Entonces, ya casi dispuestos a mirar los créditos del documental, es uno, el espectador quien debe comenzar a elucubrar… ¿Cuál es el milagro de Alto Adige? ¿Será la escases de agua? ¿Los cuantiosos metros de nieve que deben caer durante el invierno? ¿Su aislamiento para conseguir insumos? Se pueden ver viñedos en pendientes pronunciadas pero no da para un milagro que pueda incluir una beatificación en el Vaticano. Al menos se afirma que el mejor vino que nace de este valle es el Pinot Bianchi.

Justo una semana después de ver “El Milagro de Alto Adige” fui a participar de mi primera vendimia en El Escorial, él tercer viñedo más alto de Chile y ubicado a casi 1.700 metros de altura en la Cordillera de los Andes. Su angosto camino de acceso está sin pavimentar y con tránsito de camiones que suben y bajan a una mina cercana. Hay nevadas sorpresivas en primavera. Tiene algunos cuarteles con pendiente de más de sesenta grados de inclinación. El paso de servidumbre es restringido. Las abejas, pájaros y zorros se comen la uva en verano. Y esta la dificultad siempre presente para encontrar a quién coseche estos racimos sin apunarse ¿Y James Suckling nos quiere mostrar en que consiste el milagro de hacer vinos en altura viviendo en un encantador pueblito de los Alpes?

Conoce más sobre Alto Adige en nuestro Glosario del Vino.

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3 comentarios

  1. Marcela Barrientos dijo:

    Esto significa que no logramos saber demasiado sobre la región… ¿Dónde está ubicada? ¿Qué cepas han plantado? ¿Cuáles son los vinos que se elaboran a esa altitud?

    Lo dice en el documental: pinot grigio, pinot blanc y pinot nero y el tramin (gewurtz) pero como algo no tan novedoso, ya que está en casi toda Europa y no tan solo en las zonas que describes. Y la schiava y lagrein (sin mayusculas) son las indigenas, pero tampoco son tan importantes. De hecho se produce más lagrein en Australia que en Italia.
    Otro punto que aclarar es que no habla de dificultad por altura y bien lo señalan los productores en el documental, hay características de clima y suelo que son casi tan relevantes como la altura, por ejemplo, llegan a 35 y 38 grados. Bueno para que vamos a comparar con Chile en Codpa, en Alcohuaz o en Calyptra, sería una pérdida de tiempo.
    La altura no es una pelea de gallos entre paises o regiones…es solo parte de la situacion. De hecho grandes profesores de enología hasta hace 10 años decían que no era posible cultivar en altura y todos se quedaron en la comodidad y los faldeos del Maipo. No es comparable la altura de Italia con la de Alemania, por ejemplo. lo que dice el documental es cierto, que todas las condiciones de montaña sea cual sea la altura y pendientes son complicadas, y eso es una gran verdad, y ninguna es comparable con otra porque cada una tiene una condiciones distintas. en la viña Casablanca por ejemplo hay un pequeño cerro de no más de 100 mt con un pinot que debe ser casi tan dificil de cosechar como lo que se ve allí….pero no es comparable por que el alto Adige es lo que se cataloga como “punto de resistencia” o sea que allí la vitivinicultura no debería ser posible pero lo es por porfía y los vinos son increíbles. Los has probado??? yo sí y de verdad son increibles. Hay un vino de “altura” chileno que llegue a los 30 años como lo hacen los de Adige??? ¡No!…así que a aprender más

    • Mariana Martinez dijo:

      Marcela gracias por tu aporte. Aprender es nuestro lema! Solo aclarar un punto de estilo, en WiP.cl tratamos de escribir todas las variedades (autóctonas o no) con mayúscula por ser nombres propios.

  2. […] “Il milagro dell’ Alto Adige“ […]