“MONDOVINO”, UNA ESTRELLA ENANA

Publicado el 14 febrero 2018 Por Maximiliano Mills www.maxmills.com

Nuestro cronista de cine Maximiliano Mills decidió ponerse al día y ver la docu-película que marca un antes y un después de la era Parker. Aquí nos cuenta qué le hizo click  entre sus cápsulas de filosofía, viñedos e integridad.

Desde que en noviembre de 2016 comencé a escribir esta columna en WiP que había escuchado que éste era “El documental” sobre el vino por el cual todo el resto son medidos… y tenían razón. A pesar de narrarse en forma lineal, solo expandiendo su alcance geográfico, “Mondovino” tiene una densidad solo comparable al de una estrella enana: poca masa y gran peso específico.

Además de cubrirte con disparos filosóficos sobre el vino y su esencia, acuñados por viñateros franceses e italianos que jamás se venderían. Fue tal su impacto que antes de la media hora, tuve que volver “Mondovino” al comienzo para poder asimilar y anotar estas cápsulas de filosofía, viñedos e integridad. En este momento fue cuando decidí que debería dividir las más de dos horas de metraje en cuatro capítulos de media hora. “Mondovino” es un trabajo de peso pesado que hace casi dos décadas puso la alerta sobre la Parquerización de los vinos (debido a lo influyente que se había transformado el abogado devenido en crítico de vinos, Robert Parker, fundador de la revista “The Wine Advocate”) y como ya podía vislumbrarse la avasalladora tendencia que hoy es la norma: la monocultura de la globalización.

“Es muy difícil mantener los viñedos con vida, hoy no te conviene. Antes estas colinas estaban cubiertas con pequeños viñedos. Todos los cultivaban. Ahora la gente se ha vuelto perezosa y arrastrados por el consumismo perdieron la identidad. Hemos sido reducidos al nivel de animales. Solo en el sentimiento de cultivar un viñedo hay una ética de vida, de saber vivir.” ~ Battista Columbu, viñatero de Sardinia

Beber vino ha sido el símbolo de la civilización occidental durante milenios. Y este documental intenta responder tres preguntas claves justo ingresando al siglo XXI: ¿cuál es nuestro origen? ¿Qué nos gusta beber hoy? ¿Está comenzando la dominación del vino industrial?

“Mondovino” fue filmado cámara en mano entre los años 2002 al 2003 por Jonathan Nossiter, quien además lo produjo y lo editó, para finalmente estrenarlo en el Festival de Cine de Cannes el año 2004. La segunda profesión de Nossiter es la dedicarse al corretaje de vinos para diversos restoranes en Nueva York. Este documental se estructuró desde una perspectiva globalizada al mundo vitinícola, pero el director artístico de Cannes, Thierry Frémeaux, lo escogió porque involucraba aspectos que dividen a los franceses: la globalización, la estandarización de la cultura y el imperialismo del valle de Napa.

Nossiter afirma que “el vino es complejo; es lo único que hay en la Tierra tan complejo como los seres humanos. Los problemas del mundo del vino son reflejos de los problemas generales de la sociedad: culturales, políticos y económicos”.

Nossiter nos recuerda que la producción del vino evolucionó pausadamente y en forma natural en todo el planeta durante milenios. Pero esta lenta evolución está amenazada desde hace una década. Y apunta al valle de Napa como responsable; “cada vez existen más vitivinicultores en Europa que  producen vinos fáciles de tomar, sin personalidad y con carácter internacional. El vino esta Macdonizaldose”.

Los últimos héroes son los pequeños viñateros que sobreviven con solo unas pocas hectáreas y cuyos vinos son un reflejo del terruño donde han sido cultivados. Ahora el “Doctor Evil” del vino es Michel Rolland -el más importante enólogo/consultor del mundo- concatenado con la familia Mondavi de California, productores de más de 115 millones de botellas combinando diversos valles desde Napa hasta Chile (donde formaron una alianza – viñas Seña y Caliterra- con Eduardo Chadwick de viña Errázuriz) y desde Australia hasta la Toscana.

 

“Cuando murió mi marido en 1985 estuve perdida en una niebla durante cinco meses. Entonces desperté y planté las vides. Desde entonces, todo este amor que estaba dentro mío se lo doy a las parras. Les hablo e intercambio sentimientos con ellas. A los 75 años estoy poseída por la necesidad de encontrar gente similar con la cual compartir este placer por el vino.” ~ Yvonne Hegoburu, viñatera de los Pirineos.

”Mondovino” se rodó con una cámara digital que mete al espectador entre viñedos, barricas y laboratorios, con un Nossiter que habitualmente se aleja de los entrevistados para enfocar momentos hilarantes fuera de la pauta. El más paradójico es cuando entrevistando a Robert Parker en su casa-oficina y después que este le hubiera confirmado que tenía asegurada su nariz en millones de dólares, uno de sus perros –el más anciano y que sufre de epilepsia– tiene una “desgracia gastrointestinal” que inunda al olfato más importante en el mundo del vino con los putrefacción emanada de su estómago. Aquí nos es posible aquilatar la influencia de Parker cuando relata que ha recibido doce amenazas de muerte y que en el año 1990 debió cancelar una gira. A esta altura de la película ya es posible sostener que estamos ante una obra fundacional del vino en imágenes.

Quizás la mayor falencia de “Mondovino” fue no haber visitado Australia, Chile y Sudáfrica si quería realmente recopilar información acuciosa sobre la globalización que está ocurriendo en el vino. Además, aunque los dos viñateros entrevistados en Argentina dan un conmovedor contrapunto de sus vidas, también sucede que no representan el vino de ese país, al no haber incluido a ninguna viña ubicada en la provincia de Mendoza.

“Seamos claros: el vino murió. No solo el vino, también los quesos y las frutas. Pero déjenme aclararlo ¿qué es el vino? El vino por miles de años ha sido casi una relación religiosa entre el hombre y la naturaleza, libre de productos sintéticos. El vino que te hace soñar trasciende el tiempo. Ellos te dan juventud en lugar de arrugas y muerte. Estos son el 1% de los vinos del mundo… y también es necesario incluir poesía para lograr hacer un gran vino.” ~ Aimé Guibert, viñatero de Languedoc.   

 

Aunque Nossiter aparece diplomático a la hora de demonizar a Robert Parker, Michel Rolland o a Robert Mondavi (quien es un lujo poder apreciarlo entrevistado en cámara), es mucho más directo con los críticos especializados, afirmando que “el ambiente del vino sufre de dos enfermedades terribles: su esnobismo y su pretenciosidad. El vino debe considerarse como una bebida simple, que llega directo al alma y que sabe muy bien cuando acompaña una comida. Donde hay vino, hay civilización”. Pero en perspectiva, si pensamos en el bombardeo que destruye Siria desde hace años, los problemas que sufrimos en el mundo del vino son intranscendentes. En esta dimensión paralela en que una botella de vino contiene un verdadero universo no hay asuntos de vida o muerte.

Maximiliano Mills es uno de los fundadores de las revistas Surfeando y Nauta. Ha desarrollado su carrera como cronista de viajes/fotógrafo y explorador de personalidades. Ha sido asistente de producción en las películas Natural Born Skiers, Searching for Tom Curren, Rapa-Nui, Blue Horizon y Step Into Liquid y ya está trabajando en la filmación de su cortometraje. Espera llevar al cine alguno de sus cuentos cortos. Desde 2012 escribe la columna “Cine Paralelo” en la revista Tell. Ha publicado 5 libros, incluyendo Arqueolocine, los que pueden bajar desde www.maxmills.com

Más crónicas de cine por Maximiliano:

“Nacimiento del Sake”

“Vintage Sixteen”

“Sour grapes”

Un año en Champagne”

“Sin Reservas”

Deja un comentario

3 comentarios

  1. Juan Pablo Acuña Pizarro dijo:

    Que buen artículo excelsa profesora!!! … Siempre quise saber como se llamaba esa película!!! … De suerte una vez la pille hace muchos años; nunca supe como se llamaba y es buenísima!!!… Muchas gracias !!!… Saludos!!! 🙂