SOMM POR MAX MILL

Publicado el 16 febrero 2017 Por Maximiliano Mills

Nuestro cronista de cine nos cuenta sobre “Somm”, el documental que muestra la extremadamente difícil carrera detrás del más preciado título de Master Sommelier, sin gota de dolor.

La primera vez que supe de la existencia de un Sommelier fue una noche de 1999 cenando en Valle Nevado. Trabajaba ahí como “consultor meteorológico” y era el comienzo del invierno, por lo cual a los pocos días durante otra cena entable conversación con este inusual personaje para mí y me explicó el significado de su “medalla”; esta era una pequeña taza de plata que colgaba con una cadena de su cuello, el Catavinos. Años después una ex-polola de Austria con conocimientos esenciales de vino fue la primera que me hablo de Somm (diminutivo de Sommelier). Nunca la tomé muy en serio. Hasta ahora. Cuando estaba buscando la próxima película o documental para comentar en mi columna-WIP de febrero. Tenía aprensión de verla porque dudaba como se podría haber reflejado una de las áreas más complejas y vastas del conocimiento en lenguaje fílmico y sin perder la tensión narrativa. Somm no defrauda pero tampoco alcanza la perfección de un vino calificado con 100 puntos por Robert Parker.

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“Somm” es un documental norteamericano (2013) dirigido y escrito por Jason Wise, que muestra el derrotero seguido por cuatro candidatos para aprobar el extremadamente difícil examen para graduarte como Master Sommelier. Un examen conocido por tener quizás la tasa de aprobación más baja del planeta (sólo se han graduado 170 MS en los últimos 40 años). Emociona ver en pantalla a personajes míticos como Bo Barret (hijo de Jim, dueño del Chateau Montelena en California, de donde salió el famoso Chardonnay que gano la “Cata de París” en 1976) y de varios sommeliers legendarios que aparecen entrevistados –como Peter Neptune, Michael Jordan y Fred Dame- para explicar lo que a nosotros, simples ciudadanos que sólo disfrutamos un vino junto a una comida sin analizarlo, parece una tortura propia de un monasterio Zen. Los protagonistas de la película no son actores ni pretenden serlo; sólo son jóvenes sommeliers absortos, desconectados y abstraídos del mundo (y casi también de sus esposas y novias quienes los apoyan estoicamente), para lograr transformarse en el pináculo de su profesión… alcanzar a ser un MS, la sigla de “Master Sommelier”. Ellos son Ian Cauble, Proctor de DLynn, Brian McClintic y Dustin Wilson. Cada uno tiene un motivo distinto para querer aprobar, teniendo en común aspirar a todo ese mundo inalcanzable y casi prohibido de los menos de 230 MS que hay actualmente en el mundo. Además, sin mostrar ni un poco de codicia y sí mucho idealismo, saben que graduarse como MS les permitirá acceder a los trabajos más desafiantes y estimulantes en la industria: asesorando hoteles de 5 estrellas, como consultores de una viña o siendo docentes en prestigiosos institutos culinarios.

La cámara de “Somm” sigue a estos postulantes desde unas semanas antes del examen que darán en Dallas, Estados Unidos. Si no aprueban sólo podrán repetirlo dentro de un año. La presión es alta pero ellos aparecen inmutables. Ni siquiera cuando deben asimilar los cinco idiomas oficiales en que se desenvuelve este universo (portugués, español, italiano, alemán y francés) ni cuándo deben aprender y conocer en profundidad cada región, provincia y distrito viñatero ¡del m-u-n-d-o! A pesar de su esfuerzo, el guión de “Somm” no traspasa esta tensión al espectador. Hubiera logrado una enjundia más terrenal si alguno de los cuatro postulantes hubiera maldecido por no haber logrado identificar un vino de Ucrania… ¡O haber pateado una ruma de libros por confundir un sake japonés de uno chino o coreano! Nada. Todos aparecen felices de tener esta oportunidad en la vida, pasando hasta 12 horas por día memorizando miles de tarjetas-resúmenes y catando vinos de manera analítica, sin siquiera replantearse la vida de ser reprobados.

mastersomme_“Somm” entretiene y su gran aporte es lo didáctica que es su narración. Pero en donde queda debiéndole información al espectador es describiendo… ¿de qué se trata esta cofradía llamada Master Sommelier? ¿Cuándo y dónde fue fundada? ¿El título es vitalicio? ¿Dónde se evaluó el primer examen en 1969? ¿Se reúnen todos los Master Sommelier un día al año? ¿Hay alguno que no esté con sus cuotas al día? ¿Existen códigos inusuales para comportarse en público? ¿A un Master Sommelier le está permitido emborracharse? (si la película respondiera a preguntas como estas los presentaría en una dimensión más humana). También se debería haber explayado en las razones por las que este título exige además saber de licores, cervezas, aguas minerales, sake y habanos. Los primeros cuatro son entendibles, ¿pero también habanos?

Los que aprueban el examen confirman esa frase de “El Temucano”, Tito Fernández: “ser cantor no es una profesión, es un destino”. Somm deja esto muy claro, casi tallado en piedra: naciste para esto por tus excepcionales sentidos y por tu devoción en alcanzar el pináculo de esta industria. Llevar el pequeño escudo de Master Sommelier en la solapa indica que perteneces a un selecto escalafón repartido a gotitas por este planeta. Yo sólo he conocido dos. Y uno de ellos es chileno (además de único Latinoamericano). Don Héctor Vergara, Master Sommelier número 42 en la historia, graduado en Londres el año 1982.

 

Maximiliano Mills es uno de los fundadores de las revistas Surfeando y Nauta. Ha desarrollado su carrera como cronista de viajes/fotógrafo y explorador de personalidades. Ha sido asistente de producción en las películas Natural Born Skiers, Searching for Tom Curren, Rapa-Nui, Blue Horizon y Step Into Liquid y ya está trabajando en la filmación de su cortometraje. Espera llevar al cine alguno de sus cuentos cortos. Desde 2012 escribe la columna “Cine Paralelo” en la revista Tell. Ha publicado 5 libros, incluyendo Arqueolocine, los que pueden bajar desde www.maxmills.com

Más crónicas de cine por Maximiliano:

“Un buen año”

“Rex Pickett, entre los caminos andinos del vino” 

“El Juicio de París”

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6 comentarios

  1. […] resulta la escena del documental “Somm” (2013) donde visitan en Alemania la que se estima podría ser la bodega más antigua del mundo, ubicada […]

  2. […] son otras:  cómo nos ven desde fuera y por qué ha causado tanto interés la noticia. Acaso el documental Somme dirigido por Jason Wise  (el que mostró por primera vez el terror detrás la carrera por el título de Master Sommelier)  […]