NACE RUTA DE LOS ABASTOS HUASCO, PARA SABOREAR ATACAMA

Publicado el 26 octubre 2026 Por Mariana Martínez @reinaentrecopas

Vinos, piscos, mieles y aceites con denominación de origen protagonizan la nueva oferta turística del Valle del Huasco, con experiencias desde $18.000.

¿Qué sabores esconde el desierto de Atacama? Vinos elaborados con Garnacha y Moscatel de Alejandría, Piscos, Pajaretes, mieles de flora endémica, aceitunas de olivos centenarios y aceites de oliva con la única Denominación de Origen certificada de Chile, son parte del patrimonio alimentario que ahora se puede descubrir a través de una nueva ruta de turismo gastronómico.

La Ruta de los Abastos de Atacama inició su comercialización con experiencias en el Valle del Huasco, un territorio que combina la aridez del desierto con la fertilidad de sus valles, la tradición agrícola y la cercanía del océano Pacífico. La presentación a la prensa fue la semana pasada en Restaurante 99,  junto a un menú con recetas y productos del Huasco.

El nuevo destino se suma a la experiencia desarrollada anteriormente por la Ruta de los Abastos en el Secano de O’Higgins y busca posicionar a Atacama no solo por sus paisajes, sino también por los productos y las comunidades que mantienen vivas sus tradiciones alimentarias.

La oferta ya está disponible para consulta y reservas en www.rutadelosabastos.com, donde actualmente figuran nueve experiencias, ocho de ellas con precios publicados.

Pamela Villagra, socia fundadroa de La Ruta del os Abastos, junto a José Andrés Gálmez Commentz es el actual director ejecutivo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) en Chile y a Camilo Ugalde, representante de Corfo Atacama.

Durante su presentación, Pamela Villagra, directora de Ruta de los Abastos, explicó que el objetivo es desarrollar un turismo que ponga en valor aquello que hace singular al territorio, sin buscar competir con otros destinos bajo los mismos parámetros.

Según destacó, el atractivo no está necesariamente en ofrecer productos mejores que los de otras regiones, sino en comprender por qué son diferentes, cómo se producen y qué relación tienen con el paisaje y las personas que los elaboran.

De O’Higgins a Atacama: un modelo que busca preservar el patrimonio

El proyecto comenzó a gestarse a partir de una gobernanza público-privada impulsada con apoyo de Corfo y la Fundación para la Innovación Agraria (FIA). Productores del Huasco viajaron a la Región de O’Higgins para conocer el funcionamiento de la primera Ruta de los Abastos y explorar la posibilidad de adaptar esa experiencia a su propio territorio.

El trabajo continuó mediante el Programa de Difusión Tecnológica Rutas Turísticas Gastronómicas Valle del Huasco, apoyado por el Comité de Desarrollo Productivo Atacama y ejecutado a través de la línea PDT de Corfo, que busca mejorar las capacidades de 36 micro, pequeñas y medianas empresas vinculadas al turismo, la agricultura y la agroindustria.

El propósito no es simplemente atraer visitantes. Se trata de generar nuevas fuentes de ingresos que permitan a los productores continuar elaborando vinos, piscos, aceites, mieles y otros alimentos tradicionales.

Villagra explicó que la compra de productos durante las visitas puede representar un ingreso adicional importante para las familias productoras. Por eso, las experiencias incluyen degustaciones y oportunidades de adquirir directamente aquello que los visitantes acaban de conocer.

Vino y Pisco: descubrir cómo se cultiva en el desierto

Una de las propuestas más atractivas desde el punto de vista enoturístico es Vino, Pisco y desierto: Viña Kunza, que se aparta deliberadamente del formato tradicional de visita a una bodega.

En lugar de concentrarse en las etapas de vinificación, el recorrido comienza en el suelo. Los visitantes observan una calicata para comprender las condiciones que permiten cultivar vides en un territorio árido y conocer variedades como Garnacha y Moscatel de Alejandría.

La experiencia continúa con el mundo de la destilación, el Pisco y una degustación acompañada de productos locales.

La actividad dura una hora y media y tiene un precio publicado de $20.000 por persona.

La Garnacha ocupa un lugar destacado en la propuesta vitivinícola del territorio. Durante el lanzamiento de la ruta se presentaron vinos de Viña Kunza y Pertinaz, como ejemplos de una variedad de origen mediterráneo adaptada a las particulares condiciones del valle.

Para quienes buscan una jornada más completa, Sabores del Atacama Verde combina una visita al Museo del Huasco, un recorrido por Viña Kunza y un menú de tres tiempos en Pizzería Kutral, restaurante que trabaja con ingredientes del territorio. Esta experiencia dura cinco horas y cuesta $85.000 por persona.

El Pisco y el Pajarete, ambas D.O. del territorio,  también forman parte del relato gastronómico del valle. Sin embargo, durante esta primera etapa no todos los sectores productores están incorporados a los circuitos de visita, por lo que algunos de estos productos se presentan y degustan en experiencias desarrolladas en otras localidades.

Aceite de oliva: los olivos centenarios y la D.O. Huasco

Otro de los grandes protagonistas es el aceite de oliva del Huasco, un producto que cuenta con Denominación de Origen y cuya historia está estrechamente vinculada a la variedad Sevillana y a los antiguos olivares del territorio.

Pamela Villagra explicó que, durante la temporada presentada, cuatro productores habían obtenido la certificación para sus aceites, luego de someterlos a evaluaciones técnicas y sensoriales. Entre los establecimientos mencionados se encuentran Payantume, Alma del Huasco, Albiña y Asal.

Las experiencias buscan que los visitantes comprendan la diferencia entre las variedades de aceitunas, las técnicas de elaboración y los perfiles de los aceites. También enseñan a identificar atributos como el amargor, el picor y los aromas, así como a reconocer posibles defectos o adulteraciones.

Olivos Centenarios, desde $18.000, propone recorrer un olivar histórico y participar en una degustación de distintas preparaciones de aceitunas, algunas elaboradas a partir de una misma variedad mediante técnicas diferentes.

Uno de sus atractivos es un ejemplar que, según los organizadores, tendría alrededor de 370 años.

Por su parte, Payantume Sensorial, también por $18.000, ofrece una introducción a la cata y al reconocimiento de las características del aceite de oliva extra virgen.

La oferta se completa con Del Olivo a la Mesa: Olivos Albiña, que propone una visita a la almazara, degustación de aceite, aperitivo y cena de dos tiempos acompañada de vino. Su duración es de tres horas y media y su precio publicado es de $45.000 por persona.

Mieles de flora endémica y gastronomía del valle

La apicultura ofrece otra manera de comprender el desierto. Según explicó Villagra, algunas mieles de Huasco provienen de floraciones de especies endémicas que se encuentran en sectores específicos del territorio y que les confieren características sensoriales particulares.

La Ruta de la Miel de Desierto, en Freirina, contempla una visita a los Colmenares Desierto Florido, un acercamiento al trabajo apícola y una degustación de mieles y productos locales. Cuesta $28.000 por persona y dura dos horas y media.

Otra alternativa es Origen Huasco, una jornada de siete horas y $93.000 por persona que articula patrimonio, apicultura, olivicultura y gastronomía.

La alimentación también forma parte de la experiencia. En Pizzería Kutral, por ejemplo, se incorporan ingredientes del valle como aceitunas, quesos, charqui y reducciones de vino de Garnacha en preparaciones que buscan representar los sabores locales.

Además, El Huasco en la Mesa ofrece una experiencia gastronómica de tres horas, con menú de tres tiempos y vino, desde $34.500.

Alto del Carmen se incorporará gradualmente

Aunque el proyecto considera a productores de distintas comunas del Valle del Huasco, su primera etapa comercial prioriza experiencias en sectores que cuentan con las condiciones la adecuadas de acceso, servicios y recepción de visitantes. Excluyendo los sectores de montaña que se vieron más afectados por los aluviones de julio 2026. 

Durante el lanzamiento, Villagra explicó que algunas rutas de Alto del Carmen aún no se ofrecen de manera regular debido a limitaciones de infraestructura y conectividad vial.

Esto no significa que sus productos queden fuera de la propuesta: Piscos, Pajaretes y quesos del sector pueden formar parte de degustaciones y experiencias gastronómicas desarrolladas en otros puntos del valle.

Además, el proyecto contempla trabajar con emprendimientos como Agroturismo Raíces, productor de quesos de cabra, para incorporar nuevas visitas cuando existan las condiciones necesarias.

Desierto florido en una escena de experiencia creada por IA.

Desierto florido y turismo durante todo el año

El Parque Nacional Llanos de Challe y el fenómeno del desierto florido constituyen un atractivo adicional para la nueva ruta.

Entre las actividades anunciadas se encuentra una experiencia denominada Desierto Florido, de ocho horas y media, que combina interpretación del paisaje, naturaleza y gastronomía. Al momento de esta publicación aparece en el sitio web como próximamente disponible. Importante, considerar, destacó Villagra, que esperan contar con el espectacular fenómero hasta febrero 2027.

La iniciativa también busca promover recorridos responsables por espacios naturales frágiles, especialmente durante la temporada del desierto florido, privilegiando visitas guiadas y servicios turísticos registrados.

Sin embargo, destacó, la intención de Ruta de los Abastos es que el turismo gastronómico no dependa exclusivamente de fenómenos estacionales.

Villagra precisó ademas que las experiencias se conciben para funcionar durante todo el año, con tarifas estables, aunque sujetas a la disponibilidad y a los ciclos productivos de cada establecimiento.

Experiencias organizadas, pasaporte y reservas

La nueva ruta es comercializada por la misma Ruta de los Abastos, operador turístico registrado que coordina las visitas y permite organizar circuitos de acuerdo con los intereses de cada viajero.

Como parte del servicio, los visitantes pueden recibir mapas georreferenciados disponibles sin conexión a internet, una herramienta especialmente útil en sectores del valle donde la señal telefónica es limitada.

Además, la iniciativa contempla un pasaporte turístico, que permite acumular timbres por las experiencias realizadas y acceder a beneficios y productos del territorio. Según explicó Villagra, quienes completan el pasaporte pueden recibir una caja de productos representativos de la ruta.

Las experiencias se realizan principalmente con reserva anticipada, en muchos casos con un mínimo de 48 horas. Esto permite a los productores compatibilizar las visitas con sus labores agrícolas y garantizar que los viajeros encuentren servicios disponibles.

Para llegar al Valle del Huasco, los visitantes pueden utilizar los aeropuertos de Copiapó o La Serena y continuar por carretera. Desde ambas ciudades, la organización estima aproximadamente dos horas de desplazamiento, dependiendo del destino específico y las condiciones del tránsito.

La oferta completa ya puede consultarse en la Ruta de los Abastos de Atacama, donde cada experiencia cuenta con su ficha de servicios y condiciones de reserva.

La organización también recibe consultas a través del WhatsApp +56 9 6583 6903 y del correo rutadelosabastos@gmail.com.

Más allá de ofrecer nuevas actividades a los visitantes, la Ruta de los Abastos de Atacama busca resolver una dificultad habitual en territorios rurales: que sus productos más representativos sean conocidos y valorados fuera de la región, pero que el turista no siempre sepa dónde encontrarlos, probarlos o comprarlos en su lugar de origen.

La apuesta es transformar ese patrimonio alimentario en una razón para viajar, permanecer más tiempo en el valle y contribuir directamente a las economías de sus productores. ¡Bienvenida!

Fuente: Inauguración Ruta de los Abastos

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