TRAVESÍA DEL PIPEÑO: IDENTIDAD Y FUTURO

Publicado el 17 septiembre 2025 Por Mariana Martínez @reinaentrecopas

Cinco viñateros del Itata están detrás del proyecto que nació como ruta turística y hoy se consolida como marca de vinos. Su desafío: cambiar el paradigma de un vino patrimonial tantas veces desprestigiado, devolviéndole orgullo, calidad y un lugar en la mesa chilena.

La palabra pipeño por décadas ha cargada con un estigma: vino barato, adulterado y de dudosa calidad. Pero para un grupo de jóvenes viñateros del Itata, el término significa todo lo contrario: identidad, territorio y tradición campesina.

Así nació Travesía del Pipeño, una agrupación formada en 2020 que hoy reúne a Miguel Molina (dueño de Viña Tres C), Nicolás Uribe (de Viñas Las Uribe), Gustavo Riffo (dueño de Viña Lomas de Llahuén), Giuliano López (dueño Borra Bar de Vinos) y Jorge Cotal (dueño Vinos Jorge Cotal). Su objetivo es poner en valor este estilo de vino artesanal del sur de Chile.

“Sabemos que es un camino largo, pero hablamos del pipeño con seguridad, con orgullo. Nos atrevemos a poner pipeño en todos lados”, dice Jorge Cotal, socio de la Travesía desde 2021 y encargado de las comunicaciones del proyecto.

En sus inicios, la iniciativa se enfocó en el turismo, cuenta Cotal: «En crear una ruta que mostrara los viñedos y bodega de cada uno y la cultura local. Con el tiempo, la producción de vino tomó protagonismo». En 2022 construyeron su propia bodega en Coelemu, equipada con lagares de raulí y cinco huevos de concreto con 2.000 litros de capacidad cada uno. Equipos e infraestructura, gracias al apoyo de fondos de INDAP. Ese mismo año elaboraron su primera mezcla colaborativa, elaborada con mezcla de vinos que dada uno aportó.

El porqué de los huevos de concreto, más allá de la fermentación obligatoria en fudres de raulí, explica Cotal: «En su momento fue la idea de Miguel y todos los aceptamos. Sabíamos que los huevos aportaban porque los vinos están en movimiento, dan  más textura, y estéticamente eran muy atractivos. Hasta ahora ha resultado muy bien la guarda en huevos, han evolucionado bien dentro  los vinos».

Ya en 2023 cada viñador  aportó uvas y la vinificación fue en la bodega propia. Esta vez mezclaron 2022 con algo de 2023.

Los vinos —principalmente a partir de uva País, Cinsault y Moscatel de Alejandría, provienen de sus viejos viñedos, todos del secano costero.

“Son vinos ligeros, pero con taninos que agarran, perfectos para el asado, una empanada o unos porotos con riendas”, agrega Cotal.

La agrupación también ha sido protagonista en ferias como Chanchos Deslenguados días atrás, y antes, en Natureva Brasil.  Además, organiza las suyas en Concepción, siempre con la misión de dar visibilidad al Itata y cambiar la percepción del pipeño.

“A veces la gente encuentra que la entrada a las ferias  es cara porque dice ‘pipeño’, pero cuando les contamos de qué se trata, entienden lo que hay detrás. Vamos de a poco,  sabemos que esto es lento y seguro». La próxima feria, confirma, será el próximo mes de octubre.

Travesía del Pipeño cuenta con una capacidad en bodega anual para 9.000 litros de vino y pronto  tendrán en el mercado un País 100% y una mezcla de País con Cinsault 2024. Además de un Moscatel con toque de Semillón que aún no sale de los huevos de concreto. Con la asesoría del sommelier Héctor Riquelme trabajaron en las mezclas.

Como durante vendimia cada uno está en su bodega, desde 2023  es Giuliano López (el único cocinero y dueño del bar de Vinos Borra en Guarilihue), quien  está a cargo de los vinos en la bodega de Travesía. «Ahora Giuliano está cocinando uva. Hace los vinos con el apoyo de nosotros», cuenta Cotal.

Desde fines del año pasado, gracias a un nuevo proyecto de financiamiento, el grupo avanza en profesionalizar su gestión comercial y en fortalecer su presencia en el mercado nacional.

Más allá del negocio, que quieren sea sostenible por si mismo con el tiempo, la apuesta es cultural: recuperar la dignidad del pipeño, reivindicarlo como vino patrimonial y demostrar que en Itata, Maule y Biobío existe un tesoro enológico vivo. “Estamos construyendo un futuro para un vino que acompañó por generaciones al campo chileno. Queremos que siga estando en las mesas, pero ahora con orgullo… Somos de acá y vamos a permanecer”, concluye Cotal.

 

Artículos relacionados:

SOBRE FISCALIZACIÓN PARA PIPEÑO DEL SAG

Deja un comentario