LA BASE DEL DESARROLLO ESTÁ EN LA CONFIANZA

Publicado el 06 abril 2018 Por Mariana Martínez @mymentrecopas

“Los precios que se pagaron el 2017 y se están pagando este año por las uvas para vino, están demostrando que la industria sí puede pagar más”. Conversamos con el Gerente General de Vinos Lautaro, una empresa Fair Trade y modelo de cooperativa a seguir para generar cambio social con sostenibilidad.

Vinos  Lautaro (Sociedad Vitivinícola Sagrada Familia S.A.)  es una sociedad anónima formada el año 1997 por 17 de sus 23 socios actuales. Cada uno de ellos es dueño de viñedos entre 5 y 9 hectáreas; se reúnen 3 o 4 veces al año y sus decisiones, en asamblea general, se toman por votación. Al final de cada período se reparten utilidades, el Fondo Social, el cual en gran parte se invierte en educación y salud. El actual responsable de que este sistema funcione como un reloj y les haya permitido mirar a los ojos y salir a conocer el mundo, es su gerente general Víctor Aguilera. Miembro de la D.O. Sagrada Familia del valle de Curicó, este tipo de Cooperativa es considerado  por el  Gobierno un modelo de gestión. Sobre  cómo lo lograron y su filosofía detrás, basada en la confianza entre socios, conversamos con Aguilera en sus oficinas de Curicó; a pasos del  terminal de buses, para que todos sus cooperados siempre tengan cómo  llegar.

“Si eres pequeño y no te asocias estás frito. No hay cómo salir del círculo de la pobreza, dice tajante Aguilera”.

Los socios de Cooperativa Lautaro. Entre todos ellos, dos son mujeres.

La suma de todos sus campos llegan a apenas 100 hectáreas, todas están dentro de la D.O. Sagrada Familia. De hecho, dice Aguilera somos el proyecto más chico de todas las bodegas que están impulsando el proyecto de la D.O. Sagrada Familia. Las diferencias entre el tamaño de las propiedades de sus socios tampoco son grandes; lo que tiene otro fin:  “que los intereses y participación en la toma de decisiones sean para todos por igual. Por ello, explica Aguilera, cada socio, tiene una sola acción de la empresa”.

Vinos  Lautaro  no siempre hizo vino. Sus socios, pequeños campesinos,  explica Aguilera, se conocían desde antes, porque todos eran de Sagrada Familia y trabajaban bajo el alero de INDAP. Fue en la confianza de ser vecinos desde tantos años que se basó el proyecto.

La zona dentro del Valle de Curicó, era conocida por la producción de tabaco y maíz, y los productores recibían de INDAP asesoría para sus cultivos. Con el fin de conseguir mejores precios para sus compras de insumos decidieron unirse como cooperativa. La idea resultó efectiva y quedaron entusiasmados, cuenta Aguilera, por lo que decidieron hacer algo más, desde cero, todos juntos. Viendo qué producto agrícola podía ser exitoso en la zona pensaron en sus vecinos más grandes, como las viñas San Pedro y  Miguel Torres, y decidieron convertirse en proveedores de  uvas.

Los primeros viñedos de Vinos Lautaro los plantaron el año 1997 con el objetivo claro de dejar atrás sus condiciones precarias de vida como campesinos.  “La única salida que vieron entonces y que ven hoy, dice Aguilera, es la asociatividad. “Si eres pequeño y no te asocias estás frito. No hay cómo salir del círculo de la pobreza”, dice tajante Aguilera.

Por cosas del destino, mientras comenzaron a producir sus primeras uvas, apareció Oxfam, una empresa belga dedicada al comercio con productores certificados fair trade o comercio justo, de países subdesarrollados. Oxfam buscaba proveedores de vino a granel en Chile. Así fue como Vinos  Lautaro (certificada Fair Trade desde el 2003) pasó de ser productora de uva a productor de vino;  con la bendición además de tener siempre asegurado el precio justo por su trabajo en el campo.

Desde entonces vinifican y guardan  en la bodega de la Viña Correa Albano, donde  tienen ya una buena artillería de tanques propios; para almacenar hasta unos 800 mil litros el 2018. Por supuesto, dice Aguilera, que siempre van a apuntar a tener la casa propia, pero no por ahora.

Una de las claves de la cooperativa, explica Aguilera, es el trabajo pensado a largo plazo”.

Oxfam, socio comercial de Lautaro en Bélgica, es una organización de ayuda humanitaria, que busca beneficiar comunidades desarrollando el comercio justo en mercados evolucionados.  Con las operaciones de compra venta ganan un porcentaje para financiar su operación y financiar nuevos proyectos. Aguilera cuenta que para esta empresa trabajan más de 10 mil voluntarios durante todo el año atendiendo sus tiendas, y que son estos voluntarios sus mejores embajadores. Incluso cuenta, alguno de ellos han venido a Chile para conocerlos. También, cuando ellos viajan a Bélgica, se quedan en sus casas.

Según explica Aguilera un proyecto como éste tiene que ver con las personas,  su éxito  explica, está dado por que son pocos socios y con los mismos intereses.  “No es lo mismo una cooperativa, explica, con 400 socios que con 20”.

Aguilera nos aclara además que fair tade no es lo mismo fair for life. En el primero, argumenta, la base productiva es el pequeño productor (no la empresa grande que le paga precio justo a un pequeño);  por eso no pueden tener más de 12 hectáreas productivas con riego cada uno,  y  deben tener una estructura de trabajo entre pares; además, cada productor debe vivir de su actividad agrícola.  Todo lo que implica que por tamaño, por escala, sus costos son mayores a los de una gran empresa.

Una de las cosas que más llena de satisfacción del proyecto, cuenta Aguilera, es ver el impacto que ha generado en la dignidad de sus socios, más allá de darles un mejor nivel de vida, surgiendo de la pobreza.  Un socio especial para él, cuenta, fue Clorindo Retamal, con un hijo graduado en  Filosofía.

 

Aguilera, cuenta que la mayor alegría de Clorindo (quien falleció a los 59 años el año pasado por un ataque al corazón) fue poder levantar la cabeza  y mirar a la gente a los ojos, y no responder más con monosílabos; incluso poder  hablar de lo humano y lo divino.

¿Cómo funcionan? Por cada caja de vino que se exporta la Cooperativa Lautaro cada socio recibe una Prima, que es lo que llaman el Fondo Social. Cada quién elige qué hacer con ese fondo. La Cooperativa eligió en su momento invertir en la gente, en becas de estudio desde el jardín hasta la universidad.  Hasta la fecha, cuenta Aguilera, suman 30 profesionales universitarios que son hijos de campesinos.

“La importancia de cambiar sus destinos, cuenta Aguilera, es mejorar las condiciones de vida de sus hijos y darles la oportunidad de elegir qué quieren para su futuro. Si  deciden vender sus tierras, no hay problema, por el contrario, les hemos dado esa libertad, la elección  para hacerlo. Siempre habrá, cuenta, la oportunidad de incorporar a nuevos socios”.

 

La base para que una cooperativa fair trade funcione explica Aguilera, es que el precio por las uvas que se le compra a cada cooperado es más alto que el promedio del mercado.

Este precio se calcula a partir de un piso de costo de producción. A partir de allí recién se pacta un precio. De allí, explica Aguilera, que hay mucha presión por querer ser parte de la agrupación. Según sus cálculos el costo base de producción de uva, para un pequeño productor (no a gran escala, por supuesto) está entre 180 y 190 pesos el kilo.

¿Cómo se logra el precio justo? El vino que elaboran con sus uvas, explica,  se vende un poco más caro, pero tampoco, agrega, hay grandes utilidades. Por ejemplo, acota, el  vino Laurato Blend (un muy buen tinto, que consideramos en WiP.cl  lleno de fruta negra, madura, sabrosa)  se vende en Europa sólo un euro más caro que un Trío de Concha y Toro.

“Lo importante es que no hay grandes diferencias del precio a pagar por la uva de un año a otro, como por ejemplo pasó en Chile el año 2017, cuando hubo una variación del 40% más alto. Los precios que se pagaron el 2017 y se están pagando este año, agrega, están demostrando que la industria sí puede pagar más por el precio de la uva”.

Victor Aguilera; gerente general de Cooperativa Lautaro

Aguilera explica  que el 60% de la producción del vino está en manos de las principales viñas.  El problema, agrega, es que hay cada vez menos actores en Chile; quiere decir que  la industria del vino esta cada vez más concentrada.

La clave del éxito. Para que este modelo de fair trade  funcione, explica, la base es la confianza. El incentivo que tienen los socios para  no vender más caro a terceros, es confiar en que el resto de los años, el precio que obtengan -en promedio a largo plazo- va a ser mayor. Eso sí, por otro lado el compromiso de la Cooperativa es comprarle a todos sus uvas independiente de si se venda el vino o no.

Por ejemplo cuenta, con los altos precios de este año, de los 23 cooperados, solo uno decidió no vender sus uvas a la Vinos Lautaro  y vendérselas a alguien más para obtener una mayor ganancia. Entonces, en asamblea decidieron que a ese socio no se le repartía este año su respectivo Fondo Social. Fondo que se calcula en función de las ganancias por la venta del vino, una vez  que se ha cubierto el precio de la uva y toda la operación de producción del vino y su exportación.  Si todos hubieran tomado la misma  decisión o la mayoría, como suele ocurrir en las cooperativas cuando el precio del mercado es alto, el proyecto fracasaría; sí, tal como lo han fracasado la mayoría de las cooperativas en Chile.

El concepto es: “estoy dejando de ganar más este año, pero no pierdo”- .

Los Voluntarios belgas de OXFAM

Aguilera explica que cree en la libertad que tiene  cada cooperado de vender sus uvas a quien guste,  no están  en la obligación de venderles a ellos, explica, y así debería ser.

Al conversar sobre los bajos precios históricos que se ha pagado por la uva de pequeños productores en Chile, Aguilera responde: “Hoy  en una economía del libre mercado si el poder comprador paga menos que el valor de producción debería dar para pensar en  dumping. Por eso hay políticas anti monopolio  en estas  economías  libres como la nuestra, que requieren de un ente de control que castigue las malas prácticas. “Si me lo preguntas, en Chile, no veo otra solución que ésta al problema de los bajos precios que se llegan a pagar por las uvas. Existen los mecanismos para aplicarlos, y  tienen que ver con el desarrollo del país. Si como empresarios se maximizan las ganancias, sin interesarse en el otro,  por ahí parte el problema.  Y para evitar esto hay maneras de controlar”.

Ante los constantes reclamos de la Coalición Nacional de Viñateros, por esta falta de control antimonopolio, Aguilera argumenta que es mejor mirar el propio jardín. “Si no existiera el vino Gato Negro, si las grandes no hubieran hecho todo el  trabajo que han hecho por posicionar la industria  del vino  chileno fuera de nuestras fronteras, no tendríamos mercados. Tirarse sobre los grandes no sirve. No todo es blanco ni negro”.

El nombre de la cooperativa cuenta  Aguilera no tiene solo que ver con el origen que comparten: pues el Valle de Sagrada Familia es donde vivió y luchó el líder mapuche Lautaro. Este líder, explica, era un gran estratega, que con su inteligencia puso en jaque a los españoles. Además tenía valentía y astucia para construir la confianza de sus compañeros de armas: los mismos valores de la Cooperativa.

Hoy producen las Variedades Cabernet Sauvignon, Carmenère, Merlot, Sauvigno Blanc y Chardonnay, en las líneas Varietal, Reserva y Gran Reserva donde tienen su vino BIO ( un  Cabernet orgánico de excelente calidad).

Vinos  Lautaro vende sus vinos además en Bélgica, también  en Holanda, Reino Unido, Austria, Dinamarca, Suiza y España. Todos mercados maduros. En Chile, aún lejos de serlo,  están a la venta solo en la Cooperativa Juntos Compremos   y en la  nueva tienda de la Viña Pons Raineri en Sagrada Familia. Este es su contacto directo:  [email protected]

A futuro, no muy lejano, cuenta el gerente general de esta cooperativa modelo, el plan es desarrollar el turismo rural en el campo  y  las casas de cada uno de sus socios, para que tengan  un ingreso extra, y a la vez poder compartir con los clientes que valoran  su trabajo. Más información en http://www.lautarowines.com/

 

 

 

 

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4 comentarios

  1. […] un Chardonnay Gran Reserva de Punti Ferrer, el  Carignan de Apaltagua  y el Cabernet Bio de Cooperativa Lautaro. Recordé que una vez mi vecino de mesa le puso encima  a sus porotos granados la ensalada chilena […]

  2. […] % subieron las utilidades de Viña Concha y Toro el año pasado, a pesar de los altos precios pagados por las uvas en la cosecha 2017 y la mala cosecha 2016,  para llegar a los  $49.575  […]

  3. […] se dieron cita las viñas Miguel Torres, Requingua, Korta Wines, Pons Raineri, Alta Cima, Vinos Lautaro y representantes de asociaciones turísticas, quienes tienen la voluntad de poder generar diversas […]

  4. […] LA BASE DEL DESARROLLO ESTÁ EN LA CONFIANZA […]