Publicación: 23 junio 2017

¿DOMINANTE? NO. ¿RIESGOSA? SÍ


En un mano a mano desglosamos el informe y el fallo de la FNE  sobre abuso de posición dominante y conversamos con Yenny Llanos, líder de la demanda que sacude el polvo a una industria que requiere reglas mucho más claras, así como una fiscalización eficiente para todos.

Este lunes Revista El Campo Publicó una nota sobre la molestia que ocasionó entre los demandantes el informe y fallo final de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) que descartar abusos contra productores de uva vinífera. Para saber más leímos ambos documentos  y además conversamos con Yenny Llanos, la ingeniera civil industrial, hija de pequeños productores de Portezuelo que ha liderado esta demanda desde diciembre del 2015, y quien además afirma que el informe no refleja toda la información que hicieron llegar.

 

yennyllanos_Nos enteramos por la prensa, estamos todavía demasiado impactados por el cambio de rumbo que tomó el resultado de la investigación”, nos dice Yenny Llanos al teléfono (en la foto que le ha caracterizado en los medios). El año pasado, cuenta, hubo varias reuniones  con la Fiscalía y nos dijeron que con toda esa información se podía seguir el caso, y que sí había pruebas para demostrar que sí había  un actor dominante. Por supuesto que no tenemos como probar nada de eso”, agrega.  

Llanos es la vocera de las 28 agrupaciones de pequeños productores demandantes, y quien tomó la causa como suya al regresar a Chile y tener que cobrar un contrato de venta de uva en Portezuelo pendiente, tras la muerte de su padre el año 2013.  Llanos venía por unos días, mientras trabajaba -nos cuenta- en Suiza en la Organización Mundial del Comercio, con temas ligados al Libre Mercado. Cuando leyó el contrato de venta de la uva que le pasó su hermano se fue de espaldas: “no había más que obligaciones para el productor y ni un solo derecho”, dice.

El día 5 de junio la Fiscalía Nacional Económica (FNE)  informó a través de su sitio web que una semana antes había cerrado la  investigación iniciada en abril del 2016 ante denuncias de  productores de uva vinífera sobre un eventual abuso de posición dominante en su contra por parte de un poder comprador en este mercado. Los periodistas especializados en economía, cuenta Llanos, la llamaron apenas vieron publicada en el sitio la información.

 

NO HABRÍA CONDUCTA DE ABUSO DE POSICIÓN

 ¿Qué resolvió la FNE? Al término de su investigación  la Fiscalía concluyó que “no es posible concluir la existencia de una conducta de abuso de posición dominante por abuso de poder de compra, en consideración a que no se ha observado una posición dominante de parte de alguno de los agentes compradores de uva vinífera en este mercado”. Todo ello, tas analizar aspectos tales como las participaciones de mercado de los diferentes compradores, sus tamaños relativos y su evolución durante el período comprendido entre 2012-2016, sumado a que se observaron el ingreso de nuevos actores a este mercado.

Leímos  la investigación, lo que ustedes también pueden y creo deberían  hacer. Cada quien debería sacar, en base a sus conocimientos y creencias, sus propias  conclusiones.

A nosotros, como WiP, son varias las cosas que nos llaman la atención. Por un lado, y primero que todo,  que los demandantes no hayan nombrado cuáles son las empresas que consideran están en posición dominante. Ello, porque  Llanos nos las  nombra reiteradamente, son las tres más grandes -dice-  que venden el 85% del vino en Chile y dominan el 50% de las exportaciones. Ante su mirada son Concha y Toro, Santa Rita  y San Pedro.

En la investigación sobre competidores aparece solo  mencionado el nombre  de viña Concha  y Toro,  y solo para mencionar que bajó su participación en el mercado.Por lo que nos llama la atención que en el fallo  (como veremos adelante)  al hablar de una empresa que se dice publicó información que pudo generar riesgos en la compra de uva de la cosecha 2017,  hayan  omitido el nombre. La verdad desconocemos si hay razones legales en ello.

Tampoco, nos llama la atención que los demandantes no especificaron la variedad de uva o uvas o regiones sobre las que se hace la demanda según dice informe, lo que dejó a la FNE con la posibilidad de abrir una investigación de norte a sur de Chile concentrada en lo que ellos consideran las variedades más importantes (entre ellas Cabernet, Merlot, Carmenère, País, Sauvignon Blanc,  Chardonnay y Moscatel de Alejandría). Para cualquier  experto en vinos es claro que las cepas francesas no son justamente las que producen la mayoría de los pequeños productores demandantes.

Por otro lado, queda claro que no hay sentido lógico alguno de diferenciación entre vinos finos de uva premium, los genéricos o corrientes , como se tratan de identificar, además de base a vinos con DO,  sin DO  y vinos de uva de mesa, como lo establece la ley 18.455.  Confusión, total, sobre todo cuando, esta misma semana  al ver los números de Nielsen en Chile, nos dimos cuenta que la industria habla de vinos súper finos recién por sobre los $2.490; de vinos finos entre  $1.400 a $2.490 y de vinos corrientes entre  los $700 y $1.400.

En el informe de la FNE se habla de vinos finos y premium elaborados con uvas de  rendimientos bajo las 15.000 toneladas por hectárea. Pero quien produce en el secano, donde están la mayoría de los pequeños productores, sin acceso al agua de riego, sabe que es imposible llegar ni siquiera a la mitad de esos volúmenes de producción.

Llanos argumenta la  postura de la demanda:  “La uva genérica como categoría no está reglamentada, no hay definición legal de lo que es, ni que los es un vino premium… El informe dice que los grandes están enfocados en vinos  premium (si por sobre los $2.490).  Pero en Nielsen se dice que el mercado premium  es  apenas un  8 y 11% del total.  Entonces si te das cuenta mayoritariamente los grandes producen  vinos corrientes.  Que los grandes digan que están enfocados en segmento premium es falso”, explica Llanos.

Por otro lado el informe se hace una descripción “detallada del mercado comprador”  incluyendo a viñas, intermediario/ acopiadores y corredores. Punto que nos llama la atención particularmente, ya que no menciona ningún efecto negativo de los acopiadores, más que su efectivo servicio a las viñas.

Este año,  explica Llanos,  se hizo un esfuerzo para que los mismos productores tuvieran centros de acopio. La ganancia que les fijó las viñas fue de 7 pesos por kilo y los precios que  les pagaron  por el precio de las uvas fueron  mucho menores que los que pagaron a sus intermediarios de siempre, sus regalos.  “Nos sirvió para saber cómo se mueve ese mercado, cómo se fijan los precios, en qué fecha, en qué posición están los intermediarios. Pero tampoco a ciencia cierta, porque creemos que privilegiaron a sus intermediarios de siempre, porque tenían información antes que nosotros y  mejores precios.  También vimos cómo sabiendo que no hay gente en el campo para vendimiar, se ofrece hacer la cosecha y poner las gamelas, para pagar precios aún más bajos”.

También detalla el informe del FNE sobre los contratos a largo  plazo o anuales,  pero no detalla qué  la compra en spot y  ni la forma de compra de los acopiadores, lo que  Llanos explica a su modo de ver a  continuación.

La rentabilidad hoy está en estrujar la cadena, dice Llanos, y no en la eficiencia. “La industria en sí pierde competitividad  porque debería aprender a ser un equipo donde  todo el equipo gana. No debería hacer quebrar a  los chicos. Por eso la importancia de las reglas del juego… Hay que eliminar prácticas abusivas, que la uva  no se compre en el mercado spot cuando  ya está madura y sin transacción previa…  Que la uva  no se compre sin pagar su grado de alcohol, porque se paga por kilo cuando ya está  deshidrata y  pesa menos. Pero luego se agrega agua para hacer el vino. El SAG compró una máquina que costó una fortuna para controlar la cantidad de agua en el vino, y por ahí está, arrumada en algún rincón”. Dice Llanos. 

 

LO BUENO QUE PODEMOS SACAR DEL FALLO…

SÍ SE TOMÓ CONOCIMIENTO CIRCUNSTANCIAS QUE PODRÍAN AFECTAR EL DESEMPEÑO COMPETITIVO PRODUCTORES DE UVA VITIVINÍCOLA, CUYO ANÁLISIS Y SOLUCIONES CORRESPONDER A AUTORIDADES SECTORIALES.

Fiel a las palabras del fallo. Sin perjuicio de todo lo anterior, tras analizar los aportes de antecedentes realizados durante la investigación, la FNE tomó conocimiento de diversas circunstancias que podrían afectar el desempeño competitivo de los productores de uva vitivinícola, cuyo análisis y posibles soluciones corresponden a autoridades sectoriales. Por esta razón, la Fiscalía envió oficios al Ministerio de Agricultura, la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), para que analicen estas situaciones y adopten las medidas que estimen pertinentes en materia normativa y de fiscalización, según corresponda.

AHORA ENTONCES… ES NECESARIO FISCALIZAR

En particular, dice la resolución, los  pequeños productores que aportaron antecedentes,  señalaron que es necesario poner atención a la falta de fiscalización en aspectos tales como las muestras y medidas tomadas por los compradores para determinar el precio de la uva y en el etiquetado de los vinos respecto a las cepas que los componen. Asimismo, expresaron su preocupación en relación al límite legal que permite que los vinos contengan hasta 7% de agua y a la falta de fiscalización sobre la vinificación de cepas que no debieran ser vinificadas, como la denominada “uva de mesa”. Asimismo, solicitan mejorar el sistema de recopilación de información por parte de Odepa.

Todas estas medidas responder a los siguientes argumentos que se presentaron para realizar el informe, según Llanos. “Si  los grandes dicen que hay sobrestock y están enfocados a los vinos de alta gama, no entendemos cómo son los únicos que vinifican uvas de mesa. Hicimos un estudio de mercado y  los únicos que tienen vinos de uva de mesa en  cajas de tetra son los tres más grandes. Hacen vinos que ni siquiera son vinos, porque los hacen con uvas  de mesa.  Si quieres apuntar a mejorar la calidad del vino chileno, los vinos producidos de uva de mesa no tiene razón de existir, dice Llanos.  Santa Rita etiquetó hace poco un vino con uvas de mesa de Cabernet Sauvignon,  es no fue error de imprenta.”

Los grandes ni siquiera ponen uva de mesa en el empaque, ahora ponen vino tinto, y quién fiscaliza eso, cómo se puede comprobar? Se pregunta Llanos. Vimos también que bajo un  mismo código de barra en supermercados, había un vino de uva de mesa  y otro vino tinto.  Les llevamos las cajas al SAG y tomaron la denuncia. Estamos esperando que  nos informe de la  sanción, porque esto no puede seguir ocurriendo. También interpusimos la demanda al Sernac,  porque no solo la ley de alcoholes está siendo violada,  sino la ley del consumidor, explica Llanos.

 

 POSICIÓN DOMINANTE NO HAY, PERO SI ES  RIESGOSA

En su informe de archivo, la FNE calificó como una CONDUCTA RIESGOSA PARA LA LIBRE COMPETENCIA la declaración emitida a comienzos de 2016 por una viña, en el sentido de que no compraría uva tinta genérica durante esa temporada. A juicio de la Fiscalía, “las empresas deben abstenerse de enviar señales equívocas al mercado, que puedan distorsionar la competencia en el mismo”.

El hecho  explicado por Llanos. “El 22 de febrero 2016, cuenta Llanos,  a meses de la denuncia de diciembre del 2015, Concha y Toro publicó declaración en El Mercurio diciendo que no compraría  uvas tintas por están sobre abastecidos y que pensando en los pequeños podrían comprarles,  pero que el precio no sería superior a $100. Ese día  se llamó el  lunes negro en la vitivinicultura. Todos los mercados se vinieron abajo. Los precios bajaron,  se deshicieron contratos. Pero nunca hubo sobreproducción, y la propia Concha y  y Toro siguió comprando, hasta se llevó uva podrida de parrón”.

Respecto al caso de la viña que emitió declaración, señaló la FNE que SUS DICHOS PUDIERON AFECTAR LA COMPETENCIA y que “por la situación del mercado más tarde en dicho año, se ejecutó una política diversa a la anunciada y que dicho anuncio podría entenderse en contradicción con el contenido de normas internas de dicha empresa”. En este sentido, el informe de cierre de la investigación señala que “ESTA FISCALÍA  TENDRÁ ESPECIAL PREOCUPACIÓN POR EL COMPORTAMIENTO FUTURO DE LAS EMPRESAS EN ESTE MERCADO”.

CIERRE DEL CASO

Este caso de posible abuso se presentó a Fiscalía, cuenta Llanos, porque llevarlo al Tribunal simplemente era imposible. No lo puedes hacer sin abogado y un abogado por una causa como ésta cobra 7 UTM la hora y un caso como este requiere al menos de 400 horas de trabajo. Llanos, como es su costumbre, no se enoja después de disparan sus datos duros, se ríe.  Se ríe de impotencia.

 

LO QUE VIENE TRAS LA RESOLUCIÓN  DE LA FNE

La realidad vista desde dentro. “Los pequeños productores de uvas son gente humilde, por lo general  sin estudios, pero con dignidad, dice Yenny Llanos.  Es gente que conozco de toda la vida, un día te enteras que  alguien murió de un infarto al corazón, o se ahorcó  porque no  tenía como mantener a su familia.  Las base del  problema de los pequeños productores del secano, dice  es que ya son gente en su mayoría muy mayor, que no va a dejar de hacer lo que ha hecho toda la vida porque no sabe cómo, y tampoco tiene los recursos para hacerlo. Tampoco, en el secano, agrega, tienen muchas alternativas de cultivos, más allá de vender a forestales que es lo más fácil. El problema, explica, es que los grandes  necesitan de sus uvas. El otro día alguien me explicaba que la cepa País acelera  la fermentación maloláctica, lo que permite que los vinos pueden salir antes al mercado… Pero los pequeños se sienten  indefensos, porque son demasiados,  hay 8.000, la oferta es inmensa,  y venden al precio que sea.  Los grandes, lo saben y se aprovechan. 

¿Qué hacer? Más reglas, más dinero, más asesorías…Existe falta de transparencia de fijación de precios, los precios  de las uvas aparecen cuando se abren los poderes de compra, dice Llanos. Los vándalos tienen una campaña del terror sobre los productores,  no hay transparencia, no hay formalidad. Mientras las viñas grandes sí  tienen contratos a futuro para sus ventas de vinos embotellados”.   Yenny Llanos dice que saben que hay grandes barreras de inversión para vinificar ellos mismos. Los pequeños productores no van a poder sin ayuda de subsidios a la inversión, por lo que  tiene que haber un plan integrado. No se les puede dar tampoco la maquinara  y dejarlos solos. Cuento corto, dice, en la última Mesa del  Vino Regional se dijo que se habían invertido ya $4 mil millones  en este gobierno, pero ese dinero fue mayoritariamente para  asesorías  técnicas de especialistas. No le ha llegado dinero al pequeño productor. Todavía no pueden vinificar. La bodega de una cooperativa que recibió 200 millones para 70 productores, no  pudo vinificar este año. Reconocemos que Indap ha apoyado a los productores con dinero, pero los esfuerzos no son suficiente  si no hay un impacto deseado y la verdad es que no lo vemos reflejado en  el dinero gastado.  No decimos que no queremos más asesorías, dice Llanos, pero queremos un equilibrio entre asesorías y proyectos concretos.  Ahora viene un nodo  en sociedad con California, U Davis,  con cuatro asesores en Chillán; viene la Embajadora de California a inaugurarlo en viña santa Berta. Por qué no van a ser la ceremonia en la casa de un pequeño productor que vive en condiciones precarias”, se pregunta Llanos.

Asociatividad y planificación. “Toda cosa tiene que ser planificada y ordenada, dice Llanos. Para agregarle competitividad a la industria tiene que haber una planificación estratégica, que se reglamenten  nuevas plantaciones,  porque los pequeños siguen arrancando viñas o dejándolas morir,  y sus hijos venden, y todo queda para las grandes forestales. Estamos  exterminando la pequeña y mediana agricultura. Y por otro lado los mismos que dicen que hay sobre producción están plantando parronales, y no es para producir vinos de alta gama.  Para eliminar la producción de uva de mesa basta un decreto”, concluye Llanos.

El boom de las cepas patrimoniales, ¿alguna ventaja? Llanos argumenta que los vinos  producimos a mano no son un boom solo de Chile, sino a nivel mundial. Los paradigmas están cambiando, los consumidores quieren productos diferentes, responsables, sustentables. El mundo quiere identidad, y a quien los produce.  Obviamente los vinos masivos son mayoría, dice, pero el mercado le ha dado un valor a estas cepas antiguas de pequeños, por lo tanto es espectacular. Para allá hay que ir, pero los pequeños necesitan de subsidios, porque solos no pueden. Necesitan que su producción  sea reglamentada, protegida, porque muchos de los grandes están usurpando. Miguel Torres dice que vende bajo comercio justo porque  compra a $200 pesos como gran cosa,  eso porque el mercado paga $80, cuando sus botellas valen $ 4.000, $6.000, $10.000 Hay alguna proporción pregunto yo?  Este señor viene al valle a establecerse; en vez de establecer alianzas con pequeños productores viene a plantar. ¿Los grandes  quieren rescatar las cepas antiguas?  Santa Carolina vino a rescatar material genético,  qué va hacer con el… Lo único que hay que rescatar aquí son los pequeños productores. Se ha manoseado el tema, hay que darles sustentabilidad, promover el  enoturismo en sus campos,  para que no desaparezcan y sigan siendo una forma de vida”, dice Llanos y  sin risas.

 

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5 comentarios

  1. […] No podemos dejar de mencionar lo extraña que nos parece  la cifra final ( de apenas un – 6.4 menos de producción de vino para el año 2017). Cuando cada vez, según lo conversado con enólogos chilenos, se hace más evidente que en algunos lugares y con las cepas acá mencionadas como las más afectadas, se llegó hasta un 40% menos de producción. Sabemos que esta situación no es generalizada, pero esperábamos claramente se viera reflejada con más fuerza. Cómo saber si es cierta, cuando el mismo informe dice que  se hace en base a la información aportada “bajo juramento”, por los mismos productores. Como nos gustaría poder tener  a fin de cuentas esa certeza, pero no la tenemos; para ello ya lo ha dicho la Fiscalía Nacional de la República es necesaria más fiscalización.  […]

  2. […] estimación de lo que será la cosecha 2018 en Argentina,  en Chile hasta la fecha sólo la Coalición Nacional de Viñateros de Chile ha hecho la pega, con la finalidad de aportar información oportuna  a los pequeños productores […]

  3. […] comunicado de la Colación, firmado por Yenny Llanos, manifiesta que debido a esta situación, una vez más los productores quedan  a merced de que los […]

  4. […] los constantes reclamos de la Coalición Nacional de Viñateros, por esta falta de control antimonopilio, Aguilera argumenta que es mejor mirar el propio jardín. […]

  5. […] ya reciben del Estado si asisten, el acto simbólico va. Así lo confirmó a WiP.cl esta mañana Yenny Llanos,  vocera de la agrupación, con quien habíamos tratado de comunicarnos hace varios días,  pero […]