EL DIAGNÓSTICO DEL NUEVO DIRECTOR DE VINOS DE CHILE
En entrevista para The Clinic, Julio Alonso Ducci destacó que el vino chileno necesita más apoyo estratégico, mejor relato país y una promoción internacional más ambiciosa.
Un nuevo diagnóstico para el vino chileno
La reciente entrevista de Julio Alonso Ducci, nuevo director de Vinos de Chile, deja varias señales sobre el momento que vive la industria vitivinícola nacional.
Más que anuncios concretos, sus declaraciones plantean un diagnóstico: Chile tiene uno de los sectores exportadores de vino más relevantes del mundo, pero todavía no logra convertir ese liderazgo productivo en un posicionamiento fuerte de origen.
La frase que resume su mirada es directa: Si el vino chileno logra posicionarse mejor en el mundo, también lo hará la imagen del país».
A partir de esa idea, la entrevista deja al menos tres temas que vale la pena mirar con atención.
1. El vino como herramienta de imagen país
Uno de los puntos más claros que plantea Alonso es que el vino debería jugar un rol más estratégico en la proyección internacional de Chile.
En muchos países productores, el vino funciona como una puerta de entrada para conocer el territorio: sus paisajes, su cultura y su gastronomía. Francia, Italia o Nueva Zelanda han construido parte de su identidad global a partir de esa conexión.
Chile, en cambio, aún no ha logrado consolidar ese vínculo de manera tan clara.
Aunque el país se ubica entre los principales exportadores del mundo, el origen Chile todavía compite con la fuerza de relatos más instalados en el imaginario internacional.
La idea del nuevo director apunta precisamente a fortalecer esa conexión entre vino e identidad país.
2. La promoción internacional necesita más respaldo
Otro de los puntos centrales de la entrevista es la comparación con otros países productores.
Según Alonso, muchos competidores cuentan con estrategias de promoción internacional más robustas, donde el sector público y privado trabajan de manera coordinada para posicionar el vino como producto y como símbolo cultural.
En Chile, gran parte de ese esfuerzo ha recaído históricamente en las propias viñas y en el trabajo gremial de Vinos de Chile.
El diagnóstico sugiere que para competir en igualdad de condiciones en el mercado global, la promoción del vino chileno requeriría una estrategia más amplia y sostenida en el tiempo.
3. El desafío de construir un relato reconocible
El tercer tema que aparece entre líneas en la entrevista es la necesidad de fortalecer el relato del vino chileno.
En las últimas décadas el país ha avanzado en diversificar su oferta: nuevos valles, proyectos de identidad territorial, viticultura en zonas extremas y una creciente exploración de estilos.
Sin embargo, ese mosaico todavía no siempre se traduce en un mensaje claro para el consumidor internacional.
En un mercado global cada vez más competitivo, el desafío ya no es solo producir buen vino, sino también construir una narrativa reconocible que conecte origen, paisaje y cultura.
Un debate que vuelve a instalarse
Las declaraciones de Alonso llegan en un momento en que la industria enfrenta cambios importantes: ajuste del consumo global, mayor competencia internacional y nuevas exigencias en sostenibilidad y diferenciación.
En ese escenario, la pregunta que plantea el nuevo director de Vinos de Chile vuelve a instalar un debate recurrente en el sector: cuánto del posicionamiento internacional del vino chileno depende de las viñas y cuánto debería formar parte de una estrategia país.
Porque, como sugiere la entrevista, promover el vino no es solo promover una industria.
También puede ser una forma de proyectar Chile hacia el mundo.
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2 comentarios
Itata dijo:
Que primero dejen de cobrar 5 veces los stands !!!
Mariana Martinez dijo:
A qué te refieres cobrar cinco veces?