LÍNEA CARMEN D.O. CUMPLE 10 AÑOS RECORRIENDO CHILE
La línea de Viña Carmen cumple una década vinculando pequeños productores, viñedos históricos y variedades que hablan de distintos territorios de Chile.
Más que una colección estable de etiquetas, Carmen D.O. ha sido un proyecto en movimiento. Durante una década, la línea de Viña Carmen ha recorrido el país en busca de viñedos singulares, variedades tradicionales y productores cuya historia está profundamente ligada a la tierra.
El resultado actual reúne cinco vinos procedentes de cuatro territorios: Apalta, Itata, el secano interior del Maule y la isla de Chiloé. Son producciones pequeñas, elaboradas con una intervención acotada en bodega y con la intención de que el origen conserve el protagonismo.
Un proyecto que comenzó con Sebastián Labbé
Carmen D.O. nació bajo la dirección enológica de Sebastián Labbé, quien impulsó una etapa de exploración fuera de los orígenes más conocidos de la viña. Las primeras etiquetas fueron Quijada Semillón, Melozal El Bajo Portugais Bleu y La Ramada Moscatel, vinos elaborados a partir de viñedos específicos y con una enología sencilla.
Desde el comienzo, la propuesta buscó algo que hoy parece evidente, pero que entonces todavía necesitaba mayor visibilidad: reconocer el valor de las parras antiguas, de las variedades desplazadas por las cepas internacionales y, sobre todo, de los productores que habían conservado ese patrimonio.
En 2016 se sumó Matorral Chileno, inicialmente concebido como una mezcla de Syrah, Cinsault y Viognier. Aquella primera versión cambiaría más adelante, demostrando que Carmen D.O. no era una línea cerrada, sino un espacio enológico dispuesto a evolucionar.
Emily Faulconer y una nueva etapa
Emily Faulconer asumió la dirección enológica de Viña Carmen en junio de 2017, cuando Sebastián Labbé pasó a dirigir los vinos premium del grupo Santa Rita Estates. Su llegada dio continuidad a la búsqueda de vinos con identidad varietal y territorial.
Uno de sus aportes más visibles fue la transformación de Matorral Chileno. A partir de la cosecha 2018, el vino tomó como base Carignan, acompañado por garnacha y país, procedentes de un antiguo viñedo de secano en Melozal, en el valle del Maule.
Durante esta etapa apareció también Florillón, elaborado con el mismo Semillón de Apalta que da origen a Quijada, pero sometido a una crianza biológica bajo velo de flor. El proyecto iniciado en 2018 en Punta Chilen, Chiloé, comenzó igualmente durante los años en que Faulconer estuvo al frente de la viña.
Ana María Cumsille toma la posta
Ana María Cumsille asumió como enóloga jefa de Viña Carmen en noviembre de 2023. Su llegada resultaba especialmente coherente con Carmen D.O.: antes de incorporarse a la bodega había trabajado en Itata, desarrollado vinos con variedades tradicionales y creado un proyecto personal ligado a viñedos centenarios y pequeños productores.
Bajo su dirección se completó y presentó Punta Chilén, el espumante nacido del ensayo vitícola iniciado cinco años antes en la costa de Chiloé. Hoy Cumsille conduce una colección construida por distintas manos, pero sostenida por una misma idea.
“Carmen D.O. nace de un sueño: el de potenciar la unión con productores únicos y especiales en diferentes partes de nuestro país”, explica. “Ha sido un camino de aprendizaje junto a productores que sienten una profunda conexión con su tierra, quienes nos han permitido expresar la esencia de cada lugar”.
Apalta: un viñedo, dos Semillones
En Apalta, valle de Colchagua, se encuentra el viñedo de Juan Carlos Quijada y su familia, plantado en 1958. Sus parras de Semillón crecen sobre suelos de origen granítico, de profundidad media y con arcillas bajo la roca madre.
De allí nacen dos interpretaciones diferentes. Carmen D.O. Quijada busca expresar directamente la variedad y preservar la memoria de un Semillón que alguna vez estuvo ampliamente plantado en Chile. Florillón, en cambio, se cría bajo un velo de levaduras, procedimiento que le entrega un perfil más complejo y convierte al mismo viñedo en el punto de partida de un vino completamente distinto.
Itata: Cinsault sobre lomas de secano
Más al sur, Carmen D.O. Loma Seca se elabora con Cinsault cultivado por Froilán Aguilera en el valle de Itata. Son parras antiguas plantadas en cabeza sobre lomas de granito y arcilla, a unos 25 kilómetros del océano Pacífico.
El viñedo es de rulo, es decir, no recibe riego y depende de las lluvias acumuladas durante el invierno. Su manejo conserva una forma de viticultura estrechamente vinculada a la historia del secano costero de Itata.
Melozal: la mezcla del secano maulino
Matorral Chileno proviene de un antiguo viñedo de la familia de René Silva, ubicado en Melozal, en el secano interior del valle del Maule. Sus parras de Carignan, Garnacha y País crecen sin riego, en laderas que forman parte de uno de los paisajes vitícolas más tradicionales de Chile.
El vino no busca destacar una sola variedad, sino interpretar el viñedo como un conjunto. También representa la evolución de Carmen D.O., porque su composición cambió hasta encontrar en estas tres cepas una expresión más coherente con el origen maulino.
Chiloé: el límite más austral
El recorrido termina en Punta Chilen, en la costa de Ancud, donde el productor Baltazar Sánchez comenzó en noviembre de 2018 un ensayo con variedades viníferas. Allí las condiciones son radicalmente distintas a las del Chile vitícola tradicional: baja luminosidad, lluvias abundantes, escasa acumulación térmica y suelos ácidos, de textura franco-arcillo-arenosa y origen volcánico.
De ese viñedo nace Carmen D.O. Punta Chilen, un espumante de Pinot Noir elaborado mediante el método tradicional y producido en cantidades mínimas. Su presentación en 2024 amplió el mapa de la línea y llevó la exploración de Carmen hasta la isla de Chiloé, desde 2025 con su propia Denominación de Origen.
A diez años de su nacimiento, Carmen D.O. puede leerse como una ruta por el patrimonio vitivinícola chileno. Una ruta que no solo conecta variedades y paisajes, sino también a los productores que conservaron esos viñedos y a los enólogos que, en distintas etapas, buscaron convertirlos en vino.

