¿20 AÑOS PERDIDOS? NUEVA SEÑALÉTICA SERÍA PARA “RUTA DEL VINO CHILE” Y “VIÑA DE INTERÉS TURÍSTICO”

Publicado el 25 octubre 2019 Por Mariana Martínez @reinaentrecopas

Conversamos con José Miguel Viu, presidente de Enoturismo Chile, a propósito de la 4ta conferencia Mundial de Enoturismo a celebrarse en Colchagua durante diciembre. Supimos de importantes avances y de retrocesos con un alto costo.

Fecha publicación 14 de octubre 2019 

Para saber más sobre el evento más importante que se haya hecho jamás en Chile con relación al enoturismo, conversamos con José Miguel Viu, uno de los fundadores de la Ruta del Vino de Colchagua hace 20 años atrás, y actual Presidente de Enoturismo Chile, la organización que reúne a asociaciones gremiales y empresas ligadas la turismo y el vino y organismos públicos con el propósito de desarrollar el enoturismo en el país. La conversa salió larga. Pero cómo cortar tanto tema de interés. Tal vez, lo más trascendente tiene que ver con la experiencia de un privado (en la dirección de una bodega que ha sido líder en el tema enoturístico) con el mundo público, demasiado político al parecer. Para facilitar o acortarles la lectura en tiempo en que el tiempo es lujo, la hemos separado por temas.

SOBRE ENOTURISMO CHILE y SU COBERTURA ¿ENTRE LA V Y VII REGIÓN? + EL ROL DE VINOS DE CHILE.

Partamos por el inicio, ¿qué es Enoturismo Chile?

Es una mesa de trabajo formada distintas asociaciones de los gremios, que incluye a todas las Rutas del Vino de Chile organizadas, y las asociaciones MOVI, Vinos de Chile, FEDETUR y ACHET. Entre los organismos públicos está CORFO (porque Enoturismo Chile es un programa estratégico de CORFO, y ponen parte del financiamiento), además de Sernatur, Sub Secretaría de Turismo, ODEPA y Ministerio de Obras Públicas, así como centros educativos como INACAP y la Universidad de Talca. La gran ventaja que tiene es que conversan los públicos y los privados de toda índole cosas en torno a enoturismo para su desarrollo.

¿Cómo se gesta?

Todo partió en el segundo Gobierno de Michelle Bachellet, cuando CORFO identificó que había un potencial de desarrollo en el turismo de intereses especiales, en especial en el Enoturismo y buscó desarrollar destinos con potencial de convertirse en 2.0. Más allá ya de los consolidados como Torres del Paine o Isla de Pascua. Con esa aproximación la CORFO hace 4 años se dedicó a armar esta mesa de trabajo y me ofrecieron ser presidente.

 

¿Por qué tú, qué crees?

Creo que porque tenía un historial por haber sido fundador de La Ruta del Vino de Colchagua, un proyecto de cofinanciamiento CORFO. La fuimos haciendo crecer y creo que se preguntaron quién dentro del mundo del vino es la figura que tiene relación con el tema y además la vocación para relacionarse con el mundo público. Yo soy ahora el representante de CORFO, soy el presidente de la mesa, elegido democráticamente, claro. En la primera etapa nos pusimos de acuerdo en ciertas cosas, hicimos un diagnóstico con una consultora española que trabajó durante un año codo a codo con nosotros en un diagnóstico y la Hoja de Ruta. Y eso se pudo hacer a pesar de que el proyecto original para la CORFO es un programa meso regional, y no nacional. Cuando me invitaron a ser presidente dije, ¿puedo poner un par de condiciones? Una era que hubiera recursos para gastar en promoción, que es una de las cosas que Chile tiene más atrasado, aunque a la larga no se dio con la intensidad que me hubiera gustado. Como que al Estado le gusta gastar lucas no en promoción sino en otras cosas, en estudios…

Dedicar fondos y fondos a estudiar y no hacer…

Lo que pasa es que la difusión la hacen los Ministerios, y en el caso del turismo, la difusión interna la hace Sernatur y externa la Subsecretaria de Turismo. Y esa fue la primera diferencia que yo tuve, porque traté de decirles que no era así y que nos servía bastante poco. Y, que lo que necesitábamos eran recursos que pudiéramos manejar de la manera que nos pareciera mejor. Eso fue sucediendo… Lo otro, es que la mesoregión era desde la V Región hasta la VII, y yo les dije por qué no la estiramos e incluimos la IV y VIII y así involucramos más zonas importantes como Itata, Biobío y La Serena. Me lo aguantaron pero con un estatus especial. Porque hoy esas zonas son parte del programa, pero si ves en la CORFO cómo está archivado el proyecto es de la V a la VII. Aun así, lo que promovemos es el enoturismo en el país. De hecho, tenemos contactos con gente que está haciendo iniciativas en Valdivia, o en el norte, en San Pedro de Atacama, y son los más entusiastas diría yo. Así es que después de hacer esa hoja de ruta, postulamos a fondos con el comité de ministros de la CORFO, lo presentamos y ganamos financiamiento por 10 años. El programa partió el 2016 con los primeros pasos. Aun así, los fondos deben adjudicarse cada año, y pueden recortarse. De hecho, entrando en cambio de Gobierno nos los recortaron para entrar a hablar. Por las razones justificadas que quieras, pero son las cosas que desmotivan. No se puede hacer con 150 lo que se supone se hacía con 200…

En Enoturismo heredamos también algo que se hizo antes de todo esto, que era un bien público que hizo Vinos de Chile para hacer un diagnóstico 1.0 del Enoturismo en Chile. Ellos ya habían generado un par de herramientas para apoyar el enoturismo y tenían un logo y un nombre, con los que nos quedamos. Es por eso que si bien Vinos de Chile está en la mesa y es parte, nosotros tenemos autonomía de ellos, pero sí trabajos bien coordinados. Alicia Ortiz, la gerente de Enoturismo Chile, tiene oficinas en Vinos de Chile. No hay que negar que Vinos de Chile tiene un ADN absorbedor, entonces si les preguntaras probablemente te dirían qué les gustaría que Enoturismo Chile dependiera de su mismo directorio. Por eso ahí hemos estado para cuidar nuestra autonomía, porque no es viable desarrollar un proyecto ambicioso y transversal como este sin esa independencia. Por ejemplo, la gente de MOVI perdería la confianza si es que Vinos de Chile deja de ser el actor importante que es y Enoturismo Chile se transforma en su apéndice. Es por eso que hoy no incluimos empresas, sino agrupaciones que representen intereses gremiales…

Lo interesante de esta mesa, agrega Viu, es que se han creado confianzas que no existían entre el mundo del turismo, mundo del vino, las que no se olfateaban antes. Hoy hay relaciones fluidas, y desde ese punto de vista es una tremenda herramienta para desarrollar el turismo, y no tiene que ser la única. Por eso también lo hacen a nivel regional entidades como: Viñas de Curicó, Viñas de Cachapoal, Viñas de Casablanca, Viñas de Colchagua, etc. La idea es que sigan haciéndolo y que nosotros seamos un paraguas a nivel nacional, y les ayudemos a gestionar.

 

NUEVO CÓDIGO DE SUSTENTABILIDAD DE VINOS DE CHILE APLICADO A BODEGAS CON ENOTURISMO

¿En que están enfocados o trabajando hoy?

Trabajamos con varios frentes distintos. Uno tiene que ver con el capital humano, para ello generamos un curso y llevamos 200 personas capacitadas en un proyecto piloto. Además, generamos algo nuevo junto al Consorcio Vinos de Chile y su Programa de Vinos Sustentables. Dijimos: ¿qué podemos hacer? y convencimos al consorcio que generara un área más en su código. Por ejemplo, antes en el Código de Sustentabilidad podías certificarte en las áreas Bodega, Responsabilidad Social Empresarial y Viñedos, pero en Turismo no. Y yo decía esto no puede pasar, cuando la gente va a visitar tu viñedo y bodega tienes una oportunidad para mostrar todos tus compromisos con el medio ambiente… Ahora ya está incluido, y se empezará a auditar relativamente luego… La idea es la mejora continua. Se hace un diagnóstico de la etapa inicial en que estás, se identifican los aspecto críticos, se otorgan plazos para que hagas tus compromisos en el  tiempo para ir mejorando a tu ritmo. Si tienes emisiones de carbono a 50, al año siguiente debes tenerlas a 40, por ejemplo.

 

¿Quiere decir que no vamos a tener más fogata para los sunset en Viu Manent?

Y si te pones radical prácticamente dejaríamos de hacer cualquier cosa, porque por algún lado estás afectando a alguien o alguien se puede sentir afectado… Pero yo creo que la manera de sentirte tranquilo, si de verdad te preocupa el tema, es identificar los problemas y mejorarlos. Eso te pone en una dinámica, que te obliga en el plan de cada año a ver qué mejoras vas a hacer. Hace cuatro años no se me hubiera ocurrido tener energía solar, pero ahora somos en Viu Manent 100% energía solar, y fue un esfuerzo para lo cual se dieron las condiciones. Hay empresas que te financian todo, y hay que ser capaz de gestionarlo. Es fantástico porque entras en una espiral y le empiezas a encontrar sabor a todo este tema.

SOBRE LA CONFERENCIA MUNDIAL DE ENOTURISMO EN CHILE, DEL 4 AL 6 DE DICIEMBRE EN COLCHAGUA. TEMÁTICA + INSCRIPCIONES + TRASCENDENCIA + ACTIVIDADES PÚBLICAS

¿Cómo se preparan para la gran Conferencia de Enoturismo en Chile a fin de año?

Este año fuimos a la tercera conferencia en Moldavia, en Colchagua va a ser la 4ta, y luego siguió un grupo a una misión de innovación por Europa. Fuimos a ver de qué se trataba. Yo ya había ido a Mendoza el año anterior, que fue donde nos postulamos… La parte más desafiante es poner de acuerdo a los comités organizadores. Generar las confianzas, y hay un tema político de por medio, porque el evento está entregado a un país, está la Subsecretaria de por medio y hay otras organizaciones públicas. Nosotros como Enoturismo estamos preocupados de la parte operativa, que funcione fantástico, pero también hay una parte política que tiene que ver con querer mostrar el mérito, cortar la cinta.. Pero eso también es lo más difícil de convivir con el sector público: las motivaciones públicas. Porque tienen los mismos objetivos pero además quieren cierta cantidad de menciones, cierta cantidad de fotos… Entre todo, ha sido fantástico el trabajo, porque se ha generado mucha confianza y yo mismo ya conjugo los verbos de una manera distinta.

¿Cuál va ser el mensaje de Chile en la conferencia… qué queremos decir…?

Primero es una conferencia chica, para 500 personas, vienen especialistas internacionales, más participantes chilenos. Hay talleres, con expositores internacionales que traemos. El desarrollo de experiencias y la parte digital van a ser los dos grandes focos. Porque nos pasó en Moldavia que fue un popurrí de temas y decías: a lo mejor con la mitad de las ponencias hubieras quedado un poco menos enredado.

 

Ellos, la OMT, ponen lineamientos?

Sí claro, pero podemos hacer propuestas. Yo sentí que las anteriores eran conferencias a puerta cerrada, donde había especialistas nacionales e internacionales, y no trascendía más allá. Y veía las expectativas que estaba generando acá, especialmente en Colchagua; la gente pensaba que venían unas 20.000 personas. Yo decía: quiero que sea una excusa para hacer cosas que de otra manera no haríamos. Juntémonos los tres días, conversemos intensamente lo que haya que conversar, saquemos conclusiones, pero lo que debería interesarnos es lo que le quede a la gente del enoturismo en Chile. De qué manera podemos hacer que se sintiera que es una conferencia para Chile, no para Colchagua.

Existe un poco ese sentimiento… de que Colchagua será el foco de atención.

Si.. para mí era una situación bien incómoda, porque si bien me parece que Colchagua tiene todos los méritos para ser la sede, me siento súper incomodo siendo el presidente y teniendo que argumentar a favor de una zona que todo el mundo sabe que es mi zona. Entonces, al principio el mundo público dijo: vamos a hacer una cartilla con parámetros y le vamos a asignar valor y en ese proceso la primera levantada de información dio un valle que no es conocido internacionalmente por sus vinos, ni tenía un desarrollo importante como emblema de Chile, entonces dijimos no puede ser.

Y como fue que quedó entonces ese destino?

Porque tenía muchos hoteles y promesas del Gobierno Regional para aportar con cierta cantidad de recursos y tenía un gran anfiteatro. Entonces se replanteó el sistema, porque quienes evaluaban eran de la Subsecretaria y de la CORFO. Al final endosamos la responsabilidad de elegir a la Organización Mundial del Turismo y a la Subsecretaria de Turismo; levantamos la información, y nos quedamos nosotros al margen.

¿Y qué harán para que el evento trascienda de las cuatro paredes de la conferencia?

Planteamos hacer la Plaza del Vino, igual como el formato de la Fiesta del Vino de Colchagua, pero el cambio es que vamos a llevar stands con asociaciones de todos los valles de Chile. Ya participaron todos en el proceso, y están todos con énfasis en productos enoturísticos y también en los vinos. No es la idea que se instalen las viñas de todo Chile a ofrecer degustaciones, pero sí que haya una muestra de productos enoturísticos, de vino, de artesanía, de gastronomía… Esa es otra de las funciones que cumplimos harto, que se conozcan entre ellos, y tratar de meterles la mística de que no hace falta que haya en el Maipo seis organizaciones, conózcanse más, tengan viñas chicas y grandes que puedan tener sus diferencias. Para nosotros como Enoturismo Chile es bueno tener un interlocutor válido más o menos potente en cada región, porque si no, cómo no vas a poder invitar a todos, y no vas a poder hacer actividades con todos. Van a quedar la mitad heridos…

 

¿Quién podrá ir a las conferencias y talleres entonces?

Los cupos son 500, se repartieron las disponibilidades a través de las Rutas del Vino, y ellos se las mandaron a sus bodegas y otras entidades, y eso está en marcha ahora. Va a haber algunos talleres con la idea de poder entregar conocimiento a gente local, aprovechar la presencia de los expertos internacionales. Para aprovechar la instancia no sólo de escuchar, sino para plantear sus dudas o desafíos y trabajarlo en talleres.

 

¿Una viña nueva que recién está interesándose por el turismo podrá participar?

Si no tiene participación gremial va a ser más difícil… La idea es que vayan también tour operadores y restaurantes que estén asociados a rutas. En Colchagua por ejemplo, no es que estén asociados, pero si hay mucho movimiento porque es la zona donde se organiza, se han hecho hartos programas de capacitación a mozos, mucamas, a la gente de restaurantes, y esas son las cosas que yo digo que la conferencia es una buena excusa para que sucedan.

Ver aquí detalles de postulaciones para participar en la 4ta Conferencia Mundial sobre Turismo Enológico de la Organización Mundial del Turismo de Naciones Unidas.

SOBRE LAS CAPITALES DEL VINO CHILENAS

Y la infraestructura para recibir ya está? Recuerdo que años atrás se decía que Colchagua perdió la postulación a ser Capital de Vino porque no tenía suficientes camas… o es mito urbano…

Antes de que Casablanca fuera Capital del Vino de Chile, yo contacté a la organización. Porque primero fue Santiago Capital del Vino, no sé si alguna vez supiste, lo fue antes que Casablanca, sin pena ni gloria, y por eso lo dejó de ser. La dueña de la empresa me dijo en alguna oportunidad que la única manera de que Colchagua pudiera serlo era que estuviera asociada a una ciudad del tipo Rancagua, con una cantidad de universidades, cierta población. Sin duda la mejor combinación en Chile es Valparaíso–Casablanca, también podría ser Santiago-Maipo.

Entonces hotelería está cubierto…

Sí claro, vienen 500 personas más los que puedan ir a la plaza del vino donde podemos llevar ciertos contenidos de la conferencia y que es para público corriente. También algunos talleres fuera de los oficiales.

SOBRE LA AUTOPISTA DE COLCHAGUA 

Y la autopista para llegar hasta allá, ¿qué ha pasado ahí? Está increíble desde San Fernando hasta antes de Palmilla…

Esa cosa… La verdad, yo estuve averiguando porque había mucho movimiento de algunos grupos locales que querían que la carretera fuera por aquí y por allá, y me dijeron que dentro de este Gobierno no iba a pasar absolutamente nada. Me lo dijo el Intendente. Como no es concesionado porque lo hace el MOP, lo van a hacer en diez años. Hay una siguiente etapa para la cual entiendo si están expropiados los terrenos, pero no está hecho el proyecto en detalle. Y luego viene una tercera etapa más por el lado de Cunaco, que llega a Santa Cruz, ahí, ni siquiera está expropiado, ni hay decisión de por dónde va a pasar. Y yo creo que este Gobierno dijo sale plata, políticamente tiene costos, lo tiramos para adelante…

AVANCES LOGRADOS… ENOTURISMO = TERRITORIO

“Yo era de los que pensaba en los 90, y rápidamente cambié mi cabeza… que estar abierto al turismo era abrir la bodega y no le daba importancia al territorio…

El que piensa que para hacer enoturismo necesita una infraestructura importante está súper equivocado”. 

Pensado en turismo, en qué hemos avanzado y en qué no…

Todavía algunas bodegas no se toman la actividad en serio, no ven el potencial que yo y que muchos otros vemos. Pero está lleno de excepciones en todas partes. Dentro de las grandes Santa Rita está con una fuerza grande, Undurraga también, Concha y Toro ha participado un poco más en su estilo, autónomo e independiente, pero también se está moviendo… Pero por otro lado, la gran mayoría de las bodegas entienden que el turismo es un tema que hoy hay que tomárselo en serio. Yo era de los que pensaba en los 90, y rápidamente cambié mi cabeza… que estar abierto al turismo era abrir la bodega y no le daba importancia al territorio. Tal vez porque estaba tan poco preparado, no teníamos hotel, no había restaurantes, las carreteras eran malas, todo sucio… Más bien tratabas de hacerlo a espaldas al territorio y no integrándolo. Y creo que hoy ya hay una cosa virtuosa de que uno puede hablar de enoturismo como se debería hablar. Se trata de visitar un territorio vitivinícola, donde además de producción de vinos hay otras cosas que deberían ser atractivas, incluso más que ir a conocer una bodega para saber cómo se hace el vino. Pero lo lindo es hacerlo en medio de un paisaje, con buena comida, con buenos alojamientos y otras atracciones entretenidas. Hoy Colchagua tiene un poco más eso, y hemos gastado harto en enorturismo haciendo charlas y tomando contacto con gente. Pero olvídate como nos ven los otros valles. Yo les digo: no todo lo que brilla es oro. Tenemos un millón de desafíos… Vas a Itata y dices: qué maravilla. Pero ellos ven el vaso medio vacío todo el rato. Tú dices: qué lindo, que auténtico, se puede aprovechar de una manera muy distinta a la que puede aspirar Colchagua, porque hay otras bodegas, otras escalas, otra gente, otra potencia, pero puede ser tan atractivo o más que la infraestructura. El que piensa que para hacer enoturismo necesita una infraestructura importante está súper equivocado.

Les decía en la entrega de certificados a los primeros graduados del curso, si están en esto debe ser porque realmente les gusta e interesa, es bueno que tomen los cursos pero que no se aprendan el discurso de la bodega de memoria, sino que puedan hablar de un territorio, y puedan hablar desde lo más personal posible… Hace 20 años atrás, cuando partimos, y teníamos que buscar guías turísticos dijimos: cómo vamos a encontrar alguien que hable inglés, en esta soledad y lejanía. Pero cuando levantábamos una pierda aparecía gente increíble, chilenos que habían vivido en no sé donde, una profesora de inglés que hablaba inglés perfecto, y desde ese momento hasta ahora hay muchos locales trabajando. Otros han llegado y se han convertido en locales. Te puedo mencionar a una niña que ya no trabaja con nosotros, se fue a hacer un curso de sommelier a Francia, y que era autodidacta en francés y en inglés, y otra niña, muy raro, hablaba japonés, no perfecto, pero hizo varios tours a clientes nuestros. Y de repente, uno se da cuenta de lo que está pasando a la sombra de un árbol grande. Como hoy, que me invitan al colegio de Santa Cruz a hacer charlas de turismo y tengo a 100 cabros chicos enfrente interesadísimos en el enoturismo, preguntando, arman grupos… De hecho, ese mismo grupo nos va a apoyar en la conferencia. Y de seguro esto está pasando en otros lugares, como en Casablanca, en Curicó, y en alguna media en Maipo…

En Santa Cruz antes había ferreterías, farmacias, funerarias, y hoy hay un montón de gente local en la oferta que complementa la visita a las bodegas, salvo NOI que es de una cadena. El resto son gente de la zona que se convirtieron en hoteleros o restauranteros, y en ese sentido el turismo es muy virtuoso. Como mucha gente que trabaja con nosotros, yo circulo en la viña desde que nací, y la gran mayoría de las señoras que antes trabajan en el frío o calor extremo con labores matadoras, hoy trabajan en horarios más cómodos y más adecuadas en el turismo. Eso es lindo.

EL VASO MEDIO VACÍO…

Es es un desarrollo en positivo… y en negativo? Si ves el vaso medio vacío, hay bodegas que no le han dado la importancia al turismo todavía…

Cierto, pero hay bodegas como Luis Felipe Edwards que siempre ha dicho que el turismo no es su foco, pero apoyan, son parte de la Ruta y tienen sus cuotas al día. Me pasa mucho sí, que veo que la gente sigue viendo todo en blanco y negro, que piensan que a Viu le va bien porque yo estoy en un cargo importante. Yo no le pongo a nadie una pistola en la cabeza para que venga, si vienen es porque damos un buen servicio, porque la viña es conocida. Existe eso, y no sólo en Colchagua. Y también en Itata, donde son muy individualistas, asociados a sus comunas y no lo ven como un destino sin fronteras. Hay todo un entramado político fuerte, entonces tú les dices: no se enreden tanto con las diferencias, sino que traten de buscar en qué se parecen… Desde allá, lo que he percibido es que sienten que están lejos, pero yo les decía cuando fui a verlos: “Visito bodegas en todo el mundo y ustedes son notables, me encanta que haya historia, que cueste encontrar las bodegas, me encanta que no tengan letreros, por supuesto que cuando estén en una etapa de desarrollo más adelantada tendrán que tener señalética, pero hoy rescaten esa cosa que es sabrosa. Y miren a Concepción, y dejen de pensar que Santiago es todo. En Concepción el panorama del fin de semana debería ser ir a descubrir viñas en el Itata.

Y la gente del Itata ¿va a ir al encuentro?

Van a venir, no sé si todos, seguro vendrá una comisión de unos pocos que se lograrán inscribir, ellos van sembrado el germen. Es una cosa que sucede lento y no te das ni cuenta como en tres años han pasado una cantidad de cosas.

“Es una lata, ver como se despilfarran recursos públicos en un país donde normalmente faltan”.

Desde tu rol de presidente ¿qué ha cambiado? Por ejemplo, haber ido al Itata…

Me han preguntado varias veces: por qué eres tan jugado con el tema enoturismo. Te vemos menos en el vino… Algunos me estaban tratando de convencer, cuando no estaba claro que Aurelio sería el nuevo presidente de Vinos de Chile, para que me postulara a presidente. A lo mejor no hubiera ganado un 3% de votos, pero yo creo que me gusta más la diversidad que encuentras cuando mezclas dos industrias, que haya participantes de tamaños distintos, en estados de desarrollo distintos. A pesar de que al principio me generaba cierto rechazo la jerga pública, de la asociatividad, no sé si no la entendía, pero era una palabra que me molestaba porque la veía cargada de ideología y sin contenido detrás. Creo que lo importante es lograr cosas que valgan la pena y en eso el Estado muchas veces se equivoca al evaluar iniciativas asociativas. Porque el Estado muchas veces los evalúa desde si fueron capaces de organizarse, de cumplir un par de objetivos poco ambiciosos y ambiciosos y sin conexión con una estrategia general y de haberse gastado las lucas.

Es una lata, ver como se despilfarran recursos públicos en un país donde normalmente faltan. Necesitamos poder destinar a la promoción del vino y el Enoturismo más recursos. Deberíamos tener en lugar de 2 millones de dólares unos 10, y no deberíamos moverle la aguja a nadie, pero sí sería de gran impacto en la imagen país. Aunque igual es poco, estaríamos a la altura de países que son importantes como nosotros en el concierto internacional del vino, pero que gastan más y venden menos. Esta cosa de que queremos subir los precios promedio, está cien por ciento relacionado a la imagen país; y con cuánto le metemos de valor agregado al producto. Y… le metemos poco. El enoturismo es una vía para hacerlo muy potente. Hay días que me levanto acomplejado; entiendo qué saliendo de mis zapatos de chileno tenemos un montón de argumentos para pelear, pero tienen que pasar cosas que no pasan. Y es sistemático que en una región donde se supone que se producen los mejores vinos de Chile como Maipo, Casablanca, Colchagua, no haya una cocina a la altura de la circunstancias…

Pero viendo el vaso lleno, hoy ya estamos bastante de acuerdo dentro de Enoturismo Chile y conectados con gobiernos regionales y el nacional a través de ministerios. Pero de repente uno les dice por qué no dejan de asignar fondos públicos para el enoturismo sin las condiciones que se supone debería tener un programa especializado como el nuestro. Por ejemplo, la CORFO entrega fondos para el desarrollo de nodos de enoturismo con objetivos equivalentes en una zona en donde existen otras organizaciones, mientras ahí mismo hay una organización que también son CORFO, que es la Ruta del Vino. Lo razonable sería que si existe un programa como Enoturismo Chile, que es privado y público, en coordinación con nosotros se decida en qué deberían invertirse los recursos para ser más eficientes. Al final te enteras por la prensa que hubo un concurso para generar nodos de asociados de pequeños productores. Está bien. No pretendemos ser nosotros quienes sancionen si un proyecto se realiza o no, pero al menos estar alineados. Queremos fomentar que haya una coordinación entre todos. En resumen: yo diría que esas son las falencias: falta de coordinación y falta de recursos.

QUÉ HACER SI HUBIERA MÁS RECURSOS. LO QUE VIENE PARA LAS BODEGAS ABIERTAS AL TURISMO

¿Qué harías con más recursos?

En los diez pilares estratégicos que tenemos en Enoturismo Chile, está contemplado todo lo necesario. El diagnóstico, por ejemplo, decía que había necesidad de mejorar las capacidades del recurso humano, y en ese sentido estamos haciendo las capacitaciones, eso por ejemplo sería importante poder potenciarlo. Por otro lado, hace falta mucha información para poder desarrollar políticas públicas, y tomar decisiones a nivel empresarial. Toda la estadística al final del día es indirecta. Sabemos que llegaron 900 mil enoturitas a las viñas en Chile porque es una aproximación, no es un registro. Para suplir eso, ya generamos una plataforma de reservas para las viñas, la cual pretendemos capturar información estadística. Obviamente la información será privada de cada viña pero ésta se procesará para obtener todo tipo de datos sobre lo que está pasando con el enoturismo en tu zona, en la región, en el país, etc., Lo que nos va a dar información para políticas publicas.

La promoción por otro lado es básica, el año pasado hicimos una campana chica en redes sociales, ya que son más o menos accesibles, fue una campaña más o menos potente, pero este año tuvimos que colgarnos de una campaña de Sernatur y meterle contenidos enoturísticos a las campañas de un programa que se llama “Chile es Tuyo”, y que está saliendo mucho en redes sociales, y que tiene una patita al enoturismo. Pero es como vivir de allegados. Yo pondría plata ahí, en difusión.

Para difundir qué…

Ya tienes una masa de bodegas abiertas con un buen nivel de servicios y una oferta desarrollada en un territorio muy amplio y diverso en donde hay cultura local, eso es muy interesante e importante de difundir para generar el interés en el publico local e internacional. El desarrollo de la oferta se va a dar a contra demanda, y para que esto siga sucediendo, la difusión y promoción de la oferta es fundamental. Hay aspectos que escapan a nuestra gestión directa pero si promovemos el producto, en las zonas en donde hay un nivel de desarrollo mínimo adecuado, las brechas se van a superar. Por ejemplo, ¿qué problemas tiene Itata? Que no hay un hotel. ¿Quién lo va a hacer? ¿Un público? No, un privado. La gente tendrá que partir yendo por el día, o alojando en pequeños hostales, pero apenas haya masa crítica de visitantes y un potencial interesante, los privados harán lo que les corresponde… Otro aspecto a desarrollar es la infraestructura pública, carreteras y señaléticas de buena calidad…

TODO DE NUEVO O EL NUEVO PLAN PARA RENOVARLA LA SEÑALÉTICA DE LAS RUTAS Y VIÑAS

En ese punto, señalética, ya se ha adelantado mucho…

En algunas zonas donde los valles vitivinícolas están más organizados tenemos señalética que creemos cumple muy bien su función, pero ahora hay un proyecto de señalética que se pretende instalar en todo Chile y que implica el cambio de la existente, por una genérica y poco útil, porque es como genérico. Yo he peleado esto desde la primera vez que nos plantearon este proyecto. Lo defendí desde el primer Gobierno de Piñera, porque nos están tratado de vender espejitos… a lo indio. Querían que sacáramos nuestros letreros de la Ruta del Vino de Colchagua, que incluía como referencia el nombre de la Viña para poner un gran cartel que dijera “Gran Ruta del Vino de Chile” con un logo impuesto del proyecto del MOP; y que en vez de incluir el nombre de la Viña solo dijera “Viña de interés turístico”. Todo esto porque según la regulación internacional para señalética no se pueden incluir marcas comerciales. Pero a ver… ninguno de nosotros vende vino porque tenemos un cartel al lado de la carretera. Y, según la propia definición de Sernatur, las Viñas son lugares de interés turístico.

Y eso, ¿va?

Ya sacaron algunos letreros e instalaron otros. Yo estoy dispuesto a hacer escándalo. ¡Esto es una expropiación! Lo que todo esto va a generar es que las Viñas tengamos que poner señalética adicional fuera de la franja fiscal que sea de verdad útil. Porque la gente no anda detrás de una Viña de interés turístico, sino de una Viña en particular. O sea, todo los recursos que inviertan para ponerlos, hay que sacarlos ahora para poner otros.

“Ya sacaron algunos letreros e instalaron otros. Yo estoy dispuesto a hacer escándalo. ¡Esto es una expropiación! Lo que todo esto va a generar es que las Viñas tengamos que poner señalética adicional fuera de la franja fiscal que sea de verdad útil.”

Pero no hay plata para promoción…

Les dijimos mantengamos los carteles que tenemos y complementemos con los de ustedes, los grandes genéricos y la llegada a las Viñas los actuales más informativos pero hasta ahora no hay acuerdo… Yo ya he peleado harto; tuvimos una reunión con el subsecretario de Transporte, contactos con el sub-secretario de Obras Públicas en conjunto con la Subsecretaria de Turismo, Mónica Zalaquett, que en general es aliada para un montón de cosas, pero en este cosa nos dice: ya hice todo lo que pude, el MOP está empecinado.

Sería cosa de ir a Mendoza, un ejemplo de ciudad enoturística, y ver cómo cada viña está señalizada en las autopistas.

Claro, pero además hay dos realidades en Chile: las de los valles que ya tenemos señalética, y que vamos defender esto, y claro la de los valles donde no hay nada; y como peor es nada van a aceptar cualquier cosa. Las bodegas estamos todas más o menos alineadas, pero yo creo que lo que quieren es cortar la cinta con dos carteles que ya se instalaron ahora durante la conferencia…

Da la sensación de que lo que quieren hacer es semejante, por ejemplo, a los carteles de la Ruta de las Estrellas en el Elqui…

Sí claro, pero respecto de las rutas escénicas es muy distinto, porque tu circulas por el Sur y miras el cartel de la Ruta de los Volcanes y al llegar dice Volcán Villarrica, pero esto es otra cosa. No te paras a mirar una viña desde la carretera, te tienes que meterte en el lugar. La sensación es de que quieren unificar y construir un conjunto de rutas de interés turístico en Chile y que el vino les cuadra perfecto. En el primer Gobierno de Piñera se planteó como que tenemos unos cuantos millones de pesos para señalética, nos faltó salir a celebrar, y de a poco se empieza develar la verdad de la milanesa. Ya está todo diseñado y no tienes nada qué decir.

Ustedes, cada Viña, ¿pagaron por letreros café que están hoy en la vía pública?

Cada Viña pagó, aunque no pagamos derecho permanente. La autorización de vialidad la tiene Casablanca, Colchagua y algún otro valle.

Una solución sería pagar impuestos por el cartel.

No, porque son señaléticas camineras, no publicidad.

Pero ahora los ven como publicidad…

El conflicto se produce porque hay una marca comercial que dice Viña tanto, podría haber otra marca comercial que es la Ruta de Colchagua. Y por supuesto que cuando te muestran el diseño, sale “Gran Ruta de Chile” y tiene un logo de Chile, y entonces uno dice: y esto qué es, no es también una marca. Por último las Viñas pegadas a la carreta, instalarán su cartel fuera de la franja fiscal, pero vamos a generar una colección de letreros como existía antes. Se va volver a eso. Uno dice: quieren estándares internacionales y ahora vamos a tener cualquier cosa.

 

EN BUSCA DE INCENTIVAR EL TURISMO LOCAL

“Creemos que el chileno tiene que creerse el cuento con respecto a qué tan emblemático es para la imagen de Chile en el mundo nuestro vino. Y eso es súper importante. Hoy el chileno no sabe mucho de vinos, no tiene la antenas paradas. Es una tremenda oportunidad de convertirlo en embajador de la imagen Chile para quien llega a vernos y cuando viajan. Es clave para vender vino pero para todo lo demás”.

Que te gustaría ver desde el enoturismo en Chile… que se haga realidad.

Lo que queremos es trasformar a cada chileno, es la hipótesis de valor del proyecto: si hoy recibimos más visitas extrajeras que nacionales… es una realidad (un 60% son extranjeros), los números son parecidos en volumen a otros países, aunque las proporciones suelen ser inversas, más cargado a los locales y menos extranjeros. Estados Unidos, por ejemplo, está muy marcado, llegan al 90% nacional… Yo creo que eso es una ventaja y nos pone cierta vara. Estamos preparados, pero decimos de aquí a 10 años más deberíamos tener una proporción más parecida al del resto del mundo. No por capricho, sino porque hay una serie de ventajas asociadas a ello. Número uno, creemos que el chileno tiene que creerse el cuento con respecto a qué tan emblemático es para la imagen de Chile en el mundo nuestro vino. Y eso es súper importante. Hoy el chileno no sabe mucho de vinos, no tiene las antenas paradas. Es una tremenda oportunidad de convertirlo en embajador de la imagen Chile para quien llega a vernos y cuando viajan. Es clave para vender vino pero para todo lo demás. Se potencian… para vender salmón, hacer películas en Chile, seminarios… no son cosas independientes. Ademas el chileno rompe la estacionalidad, llega todo el año, para el 18 por ejemplo son mayoría, y aunque visitan más bodegas hoy, la gran mayoría no ha ido a una porque cree que es caro.

 

Y es caro…. Mónica Zalaquett en el Summit 2019 de Vinos de Chile pidió a las bodegas que bajaran precios de los tours y degustaciones… Se sintió un cambio a propósito del 4 de septiembre… con tantas promociones…

Cada Viña ha picado más con el Día del vino Chileno, independiente de cuanta gente llega, y es menos una celebración entre la industria. El comercio se ha tomado harto el tema, hacen promociones con el día o la semana, el mes, pasa lo mismo con el retail, y eso ayuda a visualizarlo.

Y qué hay de la idea de bajar el ILA (impuesto al alcohol) en bodegas, como dicen ocurre en Estados Unidos o Australia. Se ha tocado ese tema, para promover visitas a bodegas.

No lo he escuchado, ni lo hemos hablado en la mesa… Yo creo que el problema por escala es que la realidad chilena tiene costos más altos asociados. A Concha y Toro le puede dar para no cobrar para hacer el tour si le llegan 300.000 personas, pero con la venta ya están del otro lado, o pueden cobrar $5.000. Sería una buena iniciativa…

Es curioso, igual como pasó con la idea de crear el Instituto del Vino, se habla en la informalidad del tema de bajar el ILA pero no se habla de la propuesta con quién debe hablarse…

Yo creo que orquestarlo a nivel nacional es algo difícil, pero se podría orquestar algo especial en un valle durante una semana, o un domingo al mes. Detrás de eso van a venir los otros valles seguro… Lo que funciona muy bien son los convenios, por ejemplo en Colchagua Maite Rodríguez hizo un convenio con el banco BCI para descuentos en bodegas y restaurantes. Hoy el chileno está más acostumbrado a eso, que a tener una tarifa preferente; se ve tan discriminatoria cuando publicas “extranjero 10 y locales 5”. Eso es feo. En cuanto a precios de los vinos, el chileno tal vez tiene una sensibilidad con el tema de las promociones, porque lo complicado de tener una tarifa diferente, es que no te queda un espacio para hacer promociones puntuales y pelearle al mismo retail… Pero me gustó esa idea de tener que llenar la bodega de vino y me voy a ir a un valle a comprar vino.

¿Cómo logramos entonces que más chilenos visiten bodegas?

No está fácil sin promoción, y ese ha sido uno de los propósitos más importantes. Estamos haciendo campañas cooperadas, porque llegamos a la conclusión de que no vamos a tener recursos suficientes.

Perdona, pero haber hecho una campaña con imágenes solicitadas a las mismas viñas, pero sin que salieran sus logos, fue como vergonzoso… La creatividad y las RRSS dan para tanto más.

Es que el presupuesto de promoción y marketing es muy bajo. En cambio sí hay plata para hacer estudios… Logramos convencerlos de hacer cosas que no requieran más estudios, a menos que sea muy justificado. ¿Por qué cuál es el sentido de tener un grupo de privados como consultores con años de experiencia en el tema, si al final va terminar concluyendo para un estudio el promedio de lo que la gente les dice?

Si quieren participar en la 4ta  Conferencia Mundial sobre Turismo Enológico de la Organización Mundial del Turismo de Naciones Unidas, los invitamos postular aquí detalles de postulaciones. Tal cual como dice el encabezado del formulario, “registrarse no les asegura un cupo”, pero al menos podrían intentarlo. 

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Un comentario

  1. Luis Rafael Jofré dijo:

    Que entidades gubernamentales —Mariana, José Miguel— cometan el error de no fomentar la notable diversidad que la vitivinicultura tiene en Chile y, a partir de ese plus excepcional, valles del vino y enoturismo que van desde deslindes desérticos a tierras cada vez más australes, es sin duda incomprensible —¿cuántos productores vitivinícolas de excelencia, del viejo y del nuevo mundo del vino, quisieran tener semejante oferta de vinos y valles tan diversos entre sí?—.

    Precisamente la magia, la leyenda y sin duda la trascendencia de la identidad local, son factores fundamentales de promoción del vino y el enoturismo. Desde un presidente de Chile recibiendo a los líderes de las economías de los mundos Asia-Pacífico e Indo-Pacífico en una de las viñas del Alto Valle del Maipo que cuentan con una infraestructura receptiva excepcional, con Los Huasos Quincheros o Los Huasos del Algarrobal cantando nuestras cuecas y tonadas de Valles Centrales. A un pequeño productor relatando su historia de esfuerzo bajo una ramada, junto a una gran tinaja, mientras un generoso asado va cobrando forma a los sones de canciones más picarescas de nuestros campos. Siempre degustando un buen vino, claro está.

    Pero, entre muchas otras, falta una patita fundamental en esta historia: Que nuestros sucesivos gobiernos tengan consciencia cierta acerca de lo tanto que el multiplicador económico, social y cultural generado por el enoturismo, aporta al desarrollo integral de Chile. Que por cada dolar invertido en promoción la rentabilidad es infinítamente mayor: Ojo, piojo, dólares generados por el propio turismo; no son un regalo de papá fisco ni nada que se parezca. Salud, Mariana, José Miguel, LRJ