VINOS CORDILLERA 2018, EL AÑO DE LAS ENÓLOGAS CHILENAS

Publicado el 29 octubre 2018 Por Mariana Martinez @mymentrecopas

No es novedad que un Malbec argentino en mezcla junto a otras tintas obtenga el mayor puntaje (93) en la competencia anual entre ambos países;  sí que dos los mayores puntajes de Chile (92) hayan sido para vinos hechos por mujeres.

Lo volvimos a hacer. Este año cruzamos una vez más la cordillera para competir bajo el juicio de 80  profesionales del vino, entre 12 grandes vinos de Argentina y 12  grandes vinos de Chile. Esta es una competencia anual,  que desde hace 14 año a fines de octubre,  salta de escenario en un intercambio sin final  de un lado a otro de la Cordillera de los Andes. Este año tocó en Mendoza, y la espectacular bodega Rutini en Tupungato (Valle de Uco) fue la gran anfitriona. Una tarea nada menor, pues deben entrar todos los invitados sentados, con dos copas cada uno,  y computador o teléfono en mano para colocar sus puntajes online, gracias a un sistema, creado por el hijo del creador y alma del evento, el escritor de vinos mendocino Enrique Chrabolowsky.

Versión 2017 de Vinos de la Cordillera en Chile, Viña Santa Rita.

El primer  gran reto de este año 2018, además de juntar a 40 degustadores chilenos dispuestos a cruzar la cordillera llenos de eventos familiares y/ o viajes a Asia, pagando además sus propios gastos; fue cruzar las más de cien botellas chilenas por tierra, en sólo un par de vehículos. Misión imposible (cuando el límite es de 2 litros  medio por persona), y en la que la Embajada de Chile en Argentina y la de Argentina en Chile nos dio la mano. Mil gracias por ello.

 

El otro gran reto, que se gesta al menos un mes antes, es elegir los vinos para formar la selección nacional de 12; cómo lo sé? Porque desde que comenzó el evento ayudo a Enrique con la logística del capítulo Chileno.

¿Cómo se eligieron pues los vinos de  este año? Entre casi 50 etiquetas  postulantes. Entre 5 catadores, 3  mujeres,  buscamos el factor ¡wow! es decir el factor diferenciador.  Atrás quedaron los años en que buscábamos impresionar con los más famosos vinos tintos de Chile, o los más corpulentos.  Este año, al igual que desde hace varios años atrás buscamos diversidad, frescura y elegancia, y no solo con diversidad, y no solo de cepas y estilos sino de orígenes. Por eso llevamos vinos desde Aconcagua hasta Itata.

No era la primera vez que llevamos Itata, sí  la primera vez que llevamos un País del Itata, y que fuera 100% País; también un por primera vez llevamos un vino Naranjo. Sabíamos, ya les habíamos contado el viernes, que generarían dispersión entre puntajes, pero nos atrevimos igual, porque queríamos mostrar el nuevo viejo Chile. Y sí, pasó lo que tenía que pasar, no sumaron en promedio los 90 puntos que se requiere para ganar medallas. Pero como bien dijo el hacedor del Naranjo (José Luis Gómez junto a su pareja Daniela Lorenzo):  no es este un vino que se hace por moda, sino como siempre se hicieron en el Maule, son los blancos con pieles, como si fueran tintos… y  puede que les guste o no este tipo de vinos, pero de seguro nunca se van a olvidar de el.  Y así, fue: Misión cumplida.

Otra novedad este año, es que la comitiva de degustadores de Chile estaría formada por  primera vez por más mujeres que hombres. Lo que no esperábamos, ni vislumbramos, fue que los dos mejores puntajes que recibió Chile, fueran para los vinos de dos enólogas chilenas. Hablamos del Sauvignon Blanc de Carolina Fernández, el cual lleva su mismo nombre (porque si Carolina Herrera es una marca mundial, el suyo no puede también serlo, se preguntó Ina, quien fuera enóloga de Viña Emiliana por muchos años).  También ganó 92 puntos la mezcla tinta de María del Pilar Díaz, enóloga en jefe de la Viña Volcanes: un proyecto de Viña Undurraga que busca los mejores terruños para hacer sus vinos a lo largo de todo Chile.  Ina estuvo presente en la competencia, Pili no, pero sí su madre (la reconocida enóloga María del Pilar González), quien va todos los años a Vinos de la Cordillera junto a su hermana María Isabel. Y así fue como cuando le pedí que presentara el vino por su hija dijo: … yo le enseñé que buscara llenar la  boca media y dare largo de los vinos, y definitivamente en este vino eso está;  eso es algo muy raro de ver en los vinos de alguien tan joven, agregó”.

Otros vinos de mujeres enólogas chilenas  con altos puntajes fueron los Cabernet Franc de Viña Haras de Pirque, elaborado por Cecilia Guzmán, el cual obtuvo 90 puntos y Hacedor de Mundos de Gilmore, cuya socia y viticultora es Daniela Gillmore. Y si hilamos aún más fino, podemos decir que detrás de Viña Aresti y su Merlot de altura con 90 puntos en esta versión de Vinos de la Cordillera,  hoy están  las hermanas Begoña y Ana María Aresti; así como estuviera  en sus inicios el proyecto de Viña las Niñas (presenta en la cata con su nuevo Mourvédre); de ahí justamente su nombre.

El tercer vino chileno con 92 puntos fue la mezcla de 62% Cabernet Sauvignon y el resto de Carmenère 2015  de la línea Granito de Bouchon Family Wines, un tinto que es el resultado de un gran trabajo en la búsqueda por expresar la tensión  y elegancia que producen los suelos de granito en el valle del Maule, ricos en cuarzo. Y que Christián Sepúlveda, el enólogo,  busca pulir y marcar con la fermentación en estanques de concreto y  su guarda en grandes fudres de madera.

Sobre el gran vino ganador (con 93 puntos,  el mayor obtenido en la degustación)  podemos decir que es mezcla tinta Conjuro de Viña Bressia elaborada por el enólogo Walter Bressia, un asiduo participante de la cata Vinos de la Cordillera desde sus inicios. Quien, desde hace un par de años asiste con su hijo, con quien hoy comparte responsabilidades en la bodega familiar. Emocionante ver a padre a hijo, ambos hacedores de vinos,  disfrutar de este reconocimiento llegado desde sus pares.

A continuación les presentamos todos los vinos en competencia (cada uno, con sus puntajes más bajo, promedio y más alto); pero antes algunos datos interesantes:

  • Fueron 22 degustadores chilenos y 60 argentinos, la  gran mayoría, como siempre, hombres.
  • Los vinos chilenos se identificaron en su mayoría por sus notas a frutas frescas y notas herbales, no verdes, que hablan de sus terruños ya sea entre el bosque precordillerano o los eucaliptus del sur, lo que nos dice que la madera claramente va en retroceso, y la frescura en avanzada.
  • Aunque los vinos argentinos también mostraron más frescura y menos madera, la madera en ellos se hizo más presente. Sus precios en tiendas, también por lo general son más altos.
  • A ambos lados de la cordillera la cepa Petit Verdot apareció como protagonista, y ya no sólo como el pichuntún de las mezclas.
  • Todos, chilenos y argentinos están de acuerdo que Chile hace fantásticos Sauvignon Blanc y Argentina fantásticos Malbec.
  • Felices quedamos porque los vinos chilenos tuvieron como factor común el ser buenos para abrir el apetito y no todo lo contrario.

LOS VINOS CORDILLERA 2018

Bressia Conjuro 2013 mayor puntaje de Vinos Cordillera 2018

1.- AR Finca La Celia Heritage Malbec 2014, Valle de Uco  (84/91/95)  Un lindo vino de partida, de precioso color violeta brillante, con muchas notas a fruta roja y negra en nariz, las que se repiten en boca. De cuerpo medio y tanino aún muy presente y firme; lo que nos habla de su posible larga vida en la botella. Liviano, equilibrado y  amable; filoso en su final.

2.-  CH Mora Reyes Secano País 2016, Itata (69/89/94)  Color rubí de capa ligera y brillante. Nariz limpia con notas frescas de eucalipto,  y a frutas rojas frescas como grosella. En boca es seco, liviano, de rica acidez, y tanino filoso; final muy sabroso. Para un paladar francés que hace vinos de alta gama en Mendoza, éste resultó un vino desequilibrado, sucio, con falta de densidad, fruta ausente y madera seca. Para otros, cayó bien, con notas flores del campo, a pesar de “su boca rara”; para comer junto a una pechuga de pollo y hierbas ($6.000).

 3.-  AR Huentala Wines Gran Sombrero Malbec 2015, Gualtallary  (82/90/96)   Color rubí intenso con notas a fruta roja y fina barrica tostada. En boca muy envolvente, tánico y cálido a la vez.  De cuerpo medio, con muy muy sabroso final.  Para unos, es un vino que entusiasma en su entrada, pero que cae en su final extremadamente secante. Lo que habla aún de su largo potencial de guarda.

4.- AR Kalos Kalos Cru 2013 Malbec, Altamira (83/90/95)   Violeta intenso, con aromas a frutas negras muy maduras y notas balsámicas. En boca envolvente, lleno de fruta negra, y tanino filoso. Aún muy joven, por ello  hoy algo secante y desequilibrado en su armonía general.

5.- CH  Las Niñas Sin Filtro Mourvedre 2017, Colchagua (85/90/96)  De color violeta profundo, con notas a eucaliptus, madera tostada y humo. En boca  es liviano, de tanino firme, y mucha fruta roja. Final filoso junto a mucha fruta fresca. De el diría alguien: para comer, fácil; claramente de Chile. Con mucha frutilla en nariz. Pide una copa más (precio por definir).

6.-  CH Bouchon Family Wines Granito Cabernet Sauvignon / Carmenère 2016, Maule (88/92/96) Color violeta, con notas florales en nariz, a rosa roja y frutos del bosque. En boca es ágil, de cuerpo medio a ligero,  y aunque no muy largo, sí muy sabroso; lleno de sabor a frutas rojas. De tanino medio con un filoso y a la vez amable final.  Alguien diría: “se disfruta pero olvida rápido”. Alguien más encontraría sus notas herbales de Carmenère. Para mi el mejor chileno de la primera serie, antes de pasar a los blancos. ($18.000)

7.- AR Matervini Andes Andes Malbec 2018, Salta (88/92/97) De color violeta intenso, y nariz llena de fruta muy negra. Un vino jugoso, suave  y  sabroso a la vez; de rica acidez y muy largo. Con mucha cereza negra, muy vivaz y carácter floral. De el dijeron: “Un vino bien armado. En boca de gran volumen y estructura. Invita a beber otra copa, y a la vez va a añejar bien”.

8.- AR Las Perdices Tinamú Malbec/ Cabernet Franc/ Petit Verdot 2015, Agrelo (81/90/95)  Tinto profundo, con marcadas notas de café y  madera en nariz. En boca de cuerpo medio, con una fruta ya seca y cansada. Final seco, con retrogusto a licor de café. Un mendocino de a vieja ola.

9.-  CH El Escorial Cornisa Syrah-Malbec 2017, Aconcagua (80/91/95) De color violeta intenso, con notas a fruta negra. En boca de cuerpo medio, muy sabroso, vibrante y  jugoso.  Tuvo el efecto wow!; además, en boca es muy  equilibrado. Hubo quien lo premió por lo distinto. Su nariz cautivó por notas a ruda y maracuyá. Un vino gastronómico ($18.000).

10.- CH Maurizio Garibaldi Lemu Syrah/Malbec 2015, Maipo  (82/90/94) Color rubí intenso, con notas a café tostado,  fruta roja y negra muy sabrosa. En boca de cuerpo medio, y final algo corto, con notas a  madera tostada y  algo secante. A alguien le recordó a una mermelada de durazno por sus aromas; para otro es de estilo innovador aunque muy agresivo ($14.790).

 11.-   AR Piccolo Banfi Vía Flavia Petit Verdot 2015, Agrelo (81/90/94) Se trata de un tinto lleno de fruta muy madura, como de  mermelada de ciruela roja. Muy cálido y empalagoso; secante en su final. Aunque a la vez vibrante en su paso por la boca. De el dijeron: “con paso en madera equilibrada y final feliz”.

12.-  CH Ancha Alegre Carmenère 2016, Cauquenes (83/91/96) Vino tinto muy fresco en nariz; con toques leves a café. En boca es liviano, aunque lleno de frutas rojas.  Cremoso, muy sabroso y equilibrado.  A alguien  -chileno- le recordó una caminata por el sur; por sus notas herbales. Otro, su final le pareció más bien corto. Alguien identificó la cepa por su carácter herbal ($13.900).

13.- CH Carolina Fernández Wines Sauvignon Blanc 2018, Casablanca (87/92/97) Divino vino blanco, con marcadas notas a gooseberries o grosella verde y pera. En boca muy fresco, filoso, seco seco, con dejo mineral. Final de boca muy sabroso y largo. De muchas capas aromáticas. Adorado por todos por sus aromas e intensidad en la boca ($8.000) Para compra directa a precio más conveniente contato: +56981846235.

14.-  AR Diamandes Viognier 2017, Vistaflores 86/90/99 Vino de color dorado pálido, con una nariz cálida, con toques de miel y durazno. En boca de cuerpo medio, cálido y persistente. Muy sabroso, aunque leve final amargo. Tuvo amantes, como se ven las tendencias máximas y mínimas,  y detractores.

15.- AR Rutini Wines Apartado Chardonnay 2016, Gualtallary (85/90/94) Amarillo dorado, con notas de reducción y madera, luego se abre a notas de compota de durazno. Muy jugoso y cristalino en boca, aunque con mucha madera aún en su final.

16.- CH González Bastías Naranjo Moscatel Rosada /Torontel / País 2018, Maule (31/89/98) De color amarillo cobrizo, turbio, con  notas de té blanco y flores silvestres. En boca es fenólico, de cuerpo medio, muy sabroso y persistente. “Me acordé del río y la tarde que pasamos en su casa (se refería el degustador a dos Vinos de la Cordillera atrás cuando fuimos al Maule profundo; me gusta lo que se está tomando hoy en el mundo”, agregó.  Alguien más dijo:  nunca había probado algo así, me sorprendió el color, el olor, el sabor interesante; pero me pareció extraño; tal vez rico para comer finger food” ($18.000).

17.- AR Cheval des Andes Cheval des Andes Malbec  Cabernet Sauvignon / Petit Verdot 2014, Las Compuertas (82/91/96) Un gran tinto con notas de humo, fruta roja, y dejo herbal. En boca muy sabroso, de cuerpo medio. Su entrada en boca es intensa, con mucha fruta roja. Muy sabroso  final, persistente. “Excelente vino de exportación, que representa esta zona pero que gusta a todo paladar”, dijo alguien. También, agregó alguien más, “de aroma muy lindo, aunque más me impresionó en la boca; largo, redondo,  un estilo que me gusta”.

18.- Haras de Pirque Galantas Cabernet Franc 2016, Maipo (86/90/93)  De profundo color violeta, con marcadas notas en nariz a frutas negras y herbales que recuerdan al Carmenère. Es un vino negro, profundo, de tanino y de gran estructura. Una bestia negra en boca,  muy sabroso y fresco a la vez ($25.000). Un debutante que recién aparecerá en el mercado.

19.- Gillmore Hacedor de Mundos Cabernet Franc 2014, Loncomilla (83/91/95)  Un tinto lleno de notas a frambuesa y  guayaba nariz, notas que se repiten en la boca, junto a una buena estructura y fruta negra  vibrante. De acidez muy rica, sabroso y  largo. ($13.500)

20.- El Relator Gran Premio Malbec / Tempranillo 2014, La Consulta (88/92/98) Con marcadas notas de humo y café tostado en nariz, y una boca licorosa, muy sabrosa, llena de fruta negra y rica acidez final, muy  profundo. Sacó aplausos una de sus descripciones: “a veces querés un skater para pasarlo bien, otras un señor bien puesto y que te mantenga, este vino es un señor”. Nada más que decir.

21.- Aresti Trisquel Merlot 2017, Curicó (85/90/97)  Con mucha fruta roja en nariz y boca que te hace salivar. Su gran descriptor es la nota herbal, a cardenal  y hierbas frescas. En boca es de cuerpo medio, tenso, muy elegante. “Me sorprendió en la boca, con sus notas a  zanahoria, y a un sabroso caldo de vegetales, me gustó mucho”, dijo un reconocido sommelier argentino.  Su enólogo Juan Ignacio Montt, presente, destacaría su origen en medio del  bosque cordillerano cerca de los 1.600 msnm. “Es la máxima expresión  del terroir de esa zona”, dijo  ($10.990).

22.- AR Trivento Eolo Malbec 2015,  Valle de Uco (88/92/96)  Un vinazo, mi favorito del evento. Lleno de fruta negra en la nariz  y boca, con tensión y elegancia a la vez. De tanino suave pero profundo. De este dirían y con razón: “No es un vino excéntrico, sino un clásico”. Toda la razón, pero además acorde con los nuevos tiempos.

23.- Bressia Conjuro Blend (Malbec / Cabernet Sauvignon / Merlot) 2013,  Valle de Uco (87/93/100)  Nariz llena de fruta negra y madera tostada. En boca es de gran estructura, intenso, aunque algo dulzón y cálido en su final. Muy bien le ha hecho la guarda,  pues a la vez es complejo y elegante. De el dirían: tiene los aromas primarios y  secundarios. Alguien más diría: “es un gran vino,  y aunque no es el que más me gustó, le di 100 puntos para felicitar el encuentro”. Cosas que pasan, pero que no deberían. De todas maneras lograr que un vino alcance tal alto puntaje no es mérito de un solo degustador emocionado, sino de la mayoría, y eso al final de cuentas, es lo que le da tanto valor a los resultados de esta cata a ciegas llamada Vinos de la Cordillera.

24.- Volcanes Igneo Petite Sirah -Petit Verdot   2014, Chile  (85/ 92/100) El más corpulento y estructurado de los chilenos, también muy elegante y largo. De nariz intensa con aromas a guayaba y fruta negra. Un festín de fruta que llena la boca con tensión y frescura a la vez. También el de más elevado precio ($44.000).

En encuentro culminó con un relajado almuerzo en el jardín de la nueva bodega Rutini en el Valle de Uco, junto a sus vinos y por supuesto la compañía de un gran asado. En la imagen el grupo de degustadores desde el aire (Cortesía CanaldelVino.TV)

 

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3 comentarios

  1. […] De los productores de Chanchos destaca: Terroir Sonoro, Gónzalez Bastías (por cierto le dio 91 puntos a su vino Naranjo 2018), Moretta Wines, Coteaux de Trumao, Caviahue  y Colectivo […]

  2. […] Este País Secano 2016, se cosecha a mano, por supuesto, se desgrana en la despalilladora y va a estanques de acero; el vino una vez terminado va a barricas de varios usos por cuatro meses. Con dos años ya desde su vinificación el vino hoy sigue mostrando la frescura de una fruta roja,  turgente, más parecida a una murtilla del Sur de Chile que a una frambuesa, y con su tanino firme, pero ya domado. Lo más rico que tiene es su final, muy  persistente, a fruta roja de muy rica acidez. El lunes les contamos si los 40 argentinos, y 22 chilenos que llegarán  hasta Mendoza este finde para Vinos Cordillera,  pensarán igual y  premiarán con más de 90 puntos. Ver resultados de la competencia aquí. […]

  3. […] bien) eligiría sin dudar el 2015.  Con ese miedo advertencia, probamos para la selección de Vinos de la Cordillera el Cabernet Franc Galantas 2016 de Viñas Haras de Pirque; un vino que no habíamos visto antes, y […]