INAUGURADO 1ER CENTRO DE INVESTIGACIÓN DEDICADO A LA VITICULTURA CHILENA
María Estela Girardin estuvo en inaguración de VitiScience. Aquí nos cuenta todo sobre el nuevo centro que unirá ciencia e industria para enfrentar los desafíos del vino y la uva de mesa en Chile.
El pasado jueves 3 de septiembre, en el marco del Día del vino chileno, se realizó el lanzamiento oficial de VitiScience, primer centro de investigación e innovación enfocado exclusivamente en la uva de mesa y al vino.
El programa inédito es liderado por los académicos Alonso Pérez y Natalia Brossard de la PUC, y suma a una treintena de investigadores de la Universidad de Talca, Universidad de La Frontera, Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y del Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF). Además, de socios privados como el Centro de Investigación e Innovación de Viña Concha y Toro, Acadian Plant Health y Corteva Agroscience. Aquí les contamos sus objetivos y alcances.
La ceremonia de lanzamiento oficial de VitiScience se realizó en el Campus Oriente de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y permitió reunir a representantes del mundo académico, entidades estatales y de la industria, en torno a un mismo objetivo: fortalecer la investigación aplicada al servicio de la industria del vino y la uva de mesa en Chile.
En la actividad, el Director de VitiScience y profesor de Agronomía de la PUC, Alonso Pérez, presentó los lineamientos de este nuevo centro, explicando que su propósito es avanzar en la frontera del conocimiento y generar tecnología que se traduzca en soluciones reales para el sector privado y público. Destacó que Chile es el tercer exportador mundial de uva de mesa y el cuarto de vino, pero advirtió que la industria enfrenta amenazas críticas, como el cambio climático, la creciente competitividad del mercado o las nuevas preferencias de los consumidores, como los vinos de bajo o nulo alcohol.
“Somos científicos y no es que nos dediquemos a solucionar problemas, pero con VitiScience ahora encontramos una forma de canalizar la experiencia que tenemos y ser el puente para generar soluciones porque la ciencia que pretendemos hacer en VitiScience impacta también la vida cotidiana de las personas...»
Más allá de estos desafíos técnicos y de mercado, Pérez subrayó que el impacto último de este trabajo científico se mide en el bienestar de las personas y los territorios vitivinícolas: “Somos científicos y no es que nos dediquemos a solucionar problemas, pero con VitiScience ahora encontramos una forma de canalizar la experiencia que tenemos y ser el puente para generar soluciones porque la ciencia que pretendemos hacer en VitiScience impacta también la vida cotidiana de las personas. Una de las formas naturales de interacción con el mundo privado es abrirnos a dar servicios como análisis de taninos o antocianas para programas de mejoramiento de uvas, que los privados hacen pero que no les queda fácil. También atendemos a pequeños productores. En Nacimiento, por ejemplo, estamos apoyando a pequeños productores con la cepa País para producir un rosé que eventualmente podría tener una D.O. En este caso, se trata de un proyecto que venía de un FIA liderado por el profesor Edmundo Bordeu. Y así, desde que nos constituimos en diciembre del 2025, estamos articulando muchos proyectos, visitando terrenos desde Atacama hasta la Araucanía, seleccionando viñedos y huertos; visitando a privados para conocer sus problemas, atendiendo a las empresas que requieren nuestros servicios y organizando la gobernanza de investigación. Por eso es que la sustentabilidad es un concepto central del proyecto.”
La expectativa es alta, pues VitiScience nace en medio de muchas crisis: crisis del vino chileno, crisis de su consumo a nivel mundial; crisis del campo por falta de mano de obra, escasez hídrica y hasta recortes en fondos para la investigación científica. Pero también nace en un momento en que hay cada vez más claridad respecto a la importancia de la transferencia tecnológica y de la colaboración público-privada. La expectativa es tanto más alta porque VitiScience es el primer y único centro de excelencia basal en Chile financiado por ANID dedicado únicamente al sector agrícola.

Se integra así a un selecto grupo de 16 centros – algunos con más de 30 años de existencia – que se destacan por un enfoque transversal que conecta la academia con el mundo público y privado. Esto significa que el financiamiento de VitiScience está asegurado por 5 años renovables a otros 5 años, por eso se habla de proyectos a 10 años, y luego de ese período puede volver a concursar para continuar su desarrollo.
La idea original
Natalia Brossard, ingeniera agrónoma- enóloga de la PUC y directora alterna de VitiScience nos cuenta el origen y primer impulso de VitiScience: “Nosotros con Alonso Pérez somos como el match, él más viticultor y yo más enológica, y juntos hace rato que habíamos armado este ecosistema en la cabeza. Si bien participábamos en comisiones y proyectos, hace mucho rato que teníamos la idea y el desafío de articular esta industria que es tan grande, tan exitosa pero que en el último tiempo ha enfrentado desafíos que son cada vez más difíciles. Entonces queríamos dar una mano a la industria y creo que el haber conseguido ser el primer centro financiado por ANID, el primer centro nacional con recursos estatales, nos da una fortaleza única frente al desafío no solo de la transferencia tecnológica sino de la articulación total. Nos hemos puesto esa chaqueta y queremos hacer ese gran cambio.”
La gobernanza
VitiScience es un centro financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), que reúne a cerca de 130 integrantes —entre ellos una treintena de investigadores principales y adjuntos— y a cinco instituciones asociadas lideradas por la Pontificia Universidad Católica de Chile, responsable de la ejecución del proyecto; además de la Universidad de Talca, la Universidad de La Frontera, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y el Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF). Cada uno aporta con investigadores e infraestructura para sus 6 líneas de investigación: Recursos Hídricos y Biogeociencias; Interacciones Bióticas y Ecología Integrativa; Interacciones Abióticas y Resiliencia de la Vid; Calidad de Uva y Vino, Compuestos Bioactivos e Innovación; Herramientas Digitales y Toma de Decisiones y Patrimonio, Herencia y Territorio.
En su propósito de generar conocimiento dirigido a la industria, el centro también suma socios privados como el Centro de Investigación e Innovación de Viña Concha y Toro, Acadian Plant Health y Corteva Agroscience, además de organizaciones como INDAP y la Sociedad Nacional de Agricultura, entre otras.
Álvaro González, Director del Centro de Investigación e Innovación de Viña Concha y Toro, socio privado del VitiScience, relevó la dimensión patrimonial del proyecto: “Es muy relevante la articulación que podemos generar tanto con centros académicos, con agencias públicas y con el mundo privado para hacer que todo este esfuerzo colaborativo realmente tenga una aplicabilidad en tecnologías para la industria, para que se haga más competitiva y más productiva.”
¿Qué expectativas tienen?
Como señala Alonso Pérez, uno de sus objetivos es “constituirnos en un centro de referencia nacional e internacional de generación de ciencia de frontera, hacer transferencia de conocimiento para la industria y aunque no es nuestro objetivo central, también somos conscientes del rol que podemos jugar en la formación de capital humano. Aunque es un centro complejo, no nos preocupa porque sabemos trabajar con la complejidad, y mejor aún, desde la colaboración interdisciplinaria.” Por su parte, frente a las expectativas, Natalia Brossard se muestra confiada y optimista: “Llevamos años trabajando en proyectos, asesorías y comisiones, quizá no de forma tan oficial como ahora, así es que a la industria le diría que sigan confiando en nosotros porque llevamos una trayectoria de muchos años trabajando en conjunto. Les diría que sigan creyendo en nosotros porque ahora tenemos más espaldas financieras para sacar esto adelante.”
Con este lanzamiento, el Centro de Investigación e Innovación VitiScience oficializa su compromiso de ser un puente entre la ciencia y la industria vitivinícola chilena, articulando en el proceso a universidades, centros de investigación, agencias públicas y socios privados para abordar un mismo desafío: dotar al sector de herramientas científicas y tecnológicas que le permitan adaptarse al cambio climático, enfrentar la escasez hídrica y responder a las nuevas exigencias del mercado, sin perder de vista el valor patrimonial y territorial que representa el vino y la uva de mesa para Chile.
Para más información y seguimiento de sus avances, visita www.vitiscience.cl y sigue su IG @centrovitiscience
Artículos relacionados:



