FELIPE RIVERA ES EL MEJOR JOVEN SOMMELIER 2026
El sommelier de Viña Erasmo de Caliboro se impuso en la final realizada en AIEP Bellavista. Tomás Muñoz obtuvo el segundo lugar y Julio Sánchez completó el podio en una exigente jornada organizada por la Escuela de Sommeliers de Chile.
Felipe Rivera se convirtió en el Mejor Joven Sommelier de Chile 2026 tras imponerse en la final del concurso organizado por la Escuela de Sommeliers de Chile, realizada el lunes 15 de junio en AIEP Bellavista.
El certamen reunió a jóvenes profesionales del vino de distintas regiones del país y contempló una serie de pruebas teóricas y prácticas destinadas a evaluar conocimientos, capacidad de análisis, servicio y desempeño frente al público.
La jornada fue dirigida por el sommelier profesional Luis Felipe Cruz, quien destacó el carácter formativo de la competencia y el valor que tiene para el desarrollo profesional de los participantes. Durante la mañana, los concursantes enfrentaron una cata de vinos y destilados, un examen teórico de 60 preguntas de selección múltiple, y la prueba decisiva de servicio de espumantes.
Uno de los ejercicios de la preselección más comentados consistió en identificar el mismo vino, un Syrah, servido a distintas temperaturas; mientras que en destilados los participantes debieron reconocer una cachaza y un vodka. Las evaluaciones permitieron seleccionar a los tres mejores puntajes de la etapa preliminar.
Los finalistas fueron Felipe Rivera, Julio Sánchez y Tomás Muñoz, quienes avanzaron a una definición abierta al público compuesta por seis pruebas.
Sobre la emocionante Final
La final puso a prueba distintas competencias propias del trabajo de un sommelier profesional. Entre ellas, una compleja toma de comanda donde los participantes debían construir maridajes para un menú degustación de cinco tiempos utilizando exclusivamente vinos blancos de distintos países, además de proponer alternativas sin alcohol para uno de los comensales.
A ello se sumaron ejercicios de cata a ciegas, identificación de cepas, valles y añadas, reconocimiento de destilados, fortificados y licores, y una exigente prueba de servicio y decantación de una botella de Almaviva 1996 proveniente de una cava particular.
La competencia concluyó con una prueba simultánea de reconocimiento de etiquetas de vinos diseñada magistralmente por el actual Mejor Sommelier de Chile, Marcelo Arriagada, donde los finalistas debieron identificar productores, líneas y responder consultas sobre hitos relevantes de la industria.
Tras la evaluación final del jurado, Felipe Rivera obtuvo el primer lugar. El joven nacido y criado en Talca, tiene 25 años y trabaja actualmente como sommelier fijo de Viña Erasmo de Caliboro y colabora además con González Bastías, ambas viñas ubicadas en la Región del Maule.
El segundo lugar fue para Tomás Muñoz, de 26 años y oriundo de Santa Cruz, quien actualmente integra el equipo del reconocido mejor sommelier de Chile, Marcelo Pino en La Parrilla de Pino, en Pichilemu.
El tercer puesto recayó en Julio Sánchez, también de 26 años. De nacionalidad venezolana y radicado hace siete años en Chile, se desempeña en como jefe de barra en el nuevo Les Dix Vins del MUT, en Santiago.

¿Por qué Felipe Rivera fue el mejor?
Si bien pudimos presenciar, que tanto Tomás como Julio se destacaron en el detalle de ofrecer bebidas analcohólicas para cada plato del primer reto y en la precisión de las catas a ciegas; Felipe fue quien avanzó a pasó seguro en cada etapa. Destacando, primero en el detalle del por qué cada maridaje sugerido en el reto de vinos blancos; aunque olvidó sugerir bebidas sin alcohol. Luego, fue el único en reconocer y emocionarse por el servicio del primer Almaviva de su historia, la cosecha 1996; además de sugerir varios maridajes para acompañarlo. Ello, muy a pesar de que se quedó sin tiempo para completar la decantación.
A su vez, Felipe demostró el mayor desempeño durante la prueba de reconocimiento de etiquetas, enfocadas especialmente en pequeños- grandes productores del Maule e Itata; lo que muestra como se suele decir «calle». Finalmente, eue el maulino, con su serenidad y sonrisa cálida, quien se robó el corazón de la audiencia al ser el único en recordar 1982 como el año en que el querido Héctor Vergara obtuvo su título de Master Sommelier.
La competencia, tal como busca cada dos años, reafirmó el crecimiento de una nueva generación de profesionales del servicio del vino en Chile, capaces de desenvolverse tanto en el conocimiento técnico como en la atención de sala, dos aspectos fundamentales en el ejercicio moderno de la profesión del sommelier.
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