OROCOIPO EL NUEVO CARMENERE DE VON SIEBENTHAL
En un Les Dix Vins, Matteo Von Siebenthal presentó el nuevo vino de la viña que fundara su padre en Panquehue en 1998.
Para su presentación nada formal y rodeado de amigos del vino, Matteo Von Siebenthal contó que la idea del vino de la casa la tuvo él. Cuenta, que como viña están en el Duty Free del Aeropuerto de Santiago, de vez en cuando, antes de tomar un vuelo a algún mercado va al aeropuerto un par de horas antes y se hace pasar por un sommellier italiano. En ese andar se había notado que muchos pasajeros llegaban pidiendo la cepa más vendida en el aeropuerto, la carmenere. Especialmente en un rango de precio entre 30 y 50 dólares. Un rango donde justo la viña no tenían ningún vino. Recordemos que Von Siebenthal tiene su Carmenere San Valentino ( a $17.900) por un lado, y el ícono Tatay de Cristóbal, uno de los carmenere más caros de Chile, por el otro.
Lo que observaba en las tiendas del aeropuerto, se lo comentó a su papa, después de unas semanas éste le dijo lo he estado pensando y tienes razón y vamos a hacer un super carmenere de 50 dólares. “Milagro, una vez que me escucha», dijo entre risas Matteo. Durante los meses siguientes se pusieron a pensar en el nombre, siempre una tarea complicada. Hasta que casi un año después un día, su padre le pone la botella enfrente. El la botella, en dorado, se podía leer Orocoipo.
Según le explico Mauro, un gran lector, a su hijo Matteo, la leyenda del Orocoipo se origina en el mismo valle de Panquehue, cuando un indígena encontró oro en los lavadores de Marga Marga y creó con éste un coipo de oro, al que el pueblo comenzó a venerar como dios protector. La fama creció y cuando los incas llegaron al valle, también escucharon a hablar de este cuerpo de oro. Tanto incas como españoles intentaron capturar la criatura mítica, motivados por la codicia, y las promesas de riqueza pero nunca lo lograron. La tradición cuenta que aun hoy en las noches se puede ver una luz y escuchar una risas símbolo de la presencia mágica del Orocoipo.
Tal vez es por el precio, o la usual elegancia de las etiquetas de Von Siebenthal, pero en Orocoipo no está dibujado el coipo de oro, es pequeño mamífero acuático, originario de America del Sur. En ella está una pintura del artista plástico quien en los 90 atrajo a Aconcagua, en le distante Chile, desde suiza a Mauro Von Siebenthal. El vino es elaborado por el enólogo asesor Stefano Gandolini y el jefe de bodega Darwin Oyarse y tuvo 18 meses de guarda en barricas de roble francés.
Cosecha 2023 proviene de la parcela 2 del campo de Panquehue, y sus uvas fueron cosechadas antes que Tatay, para tener una fruta más fresca y menos volumen. El vino, como muy buen carmenere, es de un muy bonito color burdeos, el que acompaña una nariz dulzona, con notas a especias dulces. En su paso por la boca, es grueso y jugoso, de acidez justa, lleno de fruta roja. Sin duda un carmenere seductor para ese consumidor que busca impresionar con la cepa emblema de Chile, ya sea para descorchar ya, o para guardar hasta por lo menos 10 años más. Precio$45.000.
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