ENOTURISMO ITALIANO POST COVID-19

Publicado el 15 junio 2020 Por Cecilia Alarcón @cecilia_alarcon_sommelier

La sommelier chilena radicada en Italia, Cecilia Alarcón, nos habla de los desafíos y estrategias de reapertura que ya se van viendo en el hemisferio norte.

Sin lugar a dudas uno de los tantos e innumerables impactos de la gran pandemia COVID-19 en el Viejo Continente, y en específico de la economía italiana, ha sido en su sector turismo. La bella Italia fuertemente golpeada durante dos meses de cuarentena y con una reapertura lenta de sus fronteras a partir de junio 2020, recién reinicia sus actividades, esperando recuperar lo perdido. Se habla -entre marzo y mayo- de 10 mil millones de euros menos producto del bloqueo al turismo, y la caída abrupta del arribo de turistas extranjeros; ello,  según cifras de la Associazione Nazionale Città del Vino, entregadas durante el XVI Rapporto sul Turismo del Vino in Italia, realizado en Siena, el 27 de mayo recién pasado.

Apenas el año anterior (2019) el turismo en Italia había registrado 139,2 millones de llegadas y 434,7 millones de presencias en las distintas categorías hoteleras e infraestructuras receptivas, incluyendo los B&B, arriendo de habitaciones, etc. En definitiva, se habla simplemente de “Una temporada perdida”, en el inicio de la Primavera 2020 con cero flujo de turistas.

Si vamos a lo regional, en su centro norte, la Toscana, de seguro la región enoturística más atractiva de Italia, el año 2019 había representado el 7% del total de las visitas recibidas en el país; creciendo de 14 a 15 millones de enoturistas. Un aumento, que en un solo año había significando  6% más de ingresos; aumentando de los 2,5 a 2,65 mil millones de euros. Este 2020, en tanto, tendrá ciertamente una fuerte caída y por consecuencia un impacto negativo en toda la cadena productiva, de servicios y del wine and food-business.

Dentro de este panorama devastador, el enoturismo (considerado como parte fundamental del patrimonio económico, social y cultural del país) no ha quedado excluido. Es así como han surgido una serie de estudios, debates, lives en instagram, recetas y propuestas de diversos expertos, que han permitido al menos tener un referente de medidas a tomar y cómo adecuarse en la viña o bodega frente al Post Covid-19.

Donatella Cinelli Colombini, pionera del concepto del turismo enológico en Italia, fundadora del Movimiento Turismo del Vino (MTV), y actual presidenta de la connotada Associazione Donne del Vino de Italia, ya define la Reapertura del Enoturismo como una Terapia del Paisaje. Para ella, será primordial diseñar iniciativas que enriquezcan la oferta de actividades al aire libre como: el trekking entre los viñedos, degustaciones y pic-nics con productos gastronómicos locales en un bello panorama;  deportes o safaries de fotografías. El nuevo enfoque es dirigir las actividades para acceder a experiencias en medio de la naturaleza. En este sentido, recomienda pensar en un enoturismo dedicando menos tiempo a estar en la bodega, ofreciendo experiencias inolvidables.

Sin embargo, esto significaría, según Cinelli Colombini, un gran esfuerzo económico y organizativo por parte de las empresas. Ya que requeriría no sólo del apoyo institucional del Gobierno, sino de empresas de comunicación y acuerdos con los grandes socios on-line como Tripadvisor, Google o Expedia, para estimular a los visitantes a viajar, y así revivir la economía en los territorios más apartados y promover la eno-gastronomia a nivel regional.

Por otro lado, y de acuerdo al XVI Reporte “Osservatorio del Turismo del Vino” realizado por la Associazione Nazionale delle Città del Vino (organización que reúne a más de 1000 comunas en toda Italia, con vocación vitivinícola) se especifica que el turismo enológico del 2020 debe estar dirigido al mercado interno. Definiendo la temporada como un “verano lento y sostenible, libre, seguro y protegido” entre pequeños pueblos, muchas veces desconocidos, y con visitas al aire libre de viñedos y bodegas.

En este sentido, se mira hacia el futuro con un “nuevo re-inicio del enoturismo”, en el que serán necesarias una serie de medidas con mejoras y diversas tipologías de servicios, que permitirían aumentar el turismo enológico interno. Entre ellas: una amplia accesibilidad de calidad hacia los territorios, aumento de ciclo-vías, itinerarios enogastronómicos y nuevas alianzas público-privado. Un ejemplo de estas propuestas han sido las campañas #yoviajoenitalia, #yobeboitaliano  y #yoconsumoitaliano promovidas a nivel nacional. Iniciativas que en los meses de marzo a mayo 2020, ya han repercutido en un aumento del consumo y el delivery de muchos productos del sector agroalimentario italiano.

En la misma dirección, el Movimiento Turismo del Vino (MTV) en colaboración con la destacada experta en turismo Enogastronomico Roberta Garibaldi, han presentado el Primer Protocolo Internacional llamado Enoturismo tranquilamente“, el cual es una guía de buenas prácticas para un enoturismo libre del COVID-19. Este  estudio elaborado en colaboración con expertos internacionales, es más que un protocolo. Es una guía para que las bodegas y actores del enoturismo puedan tener una correcta adaptación de su infraestructura y hospitalidad, dando prioridad a cuidar y salvaguardar las vidas de las personas.

Entre los ámbitos y aspectos considerados por este protocolo se destaca:

  • Comunicaciones y reservaciones antes de la visita
  • Una vez en la viña
  • Recepción y bienvenida de los clientes, con disposiciones precisas sobre cómo ingresar a la viña-bodega.
  • Degustaciones: gestión de catas, con recomendaciones para la protección de los visitantes y para aquellos que prestan el servicio.
  • Consejos para una visita guiada en la bodega.
  • Gestión en la tienda de vinos.
  • Fin de la visita en la viña y bodega.
  • El uso de los espacios en la viña y bodega; ya sea en los espacios interiores como en el exterior.
  • Restaurante: manejo y servicio.
  • Equipos y personal: formación, medidas, higiene y manejo.
  • La gestión de colaboradores, como agencias de viajes o tour operadores.

En conclusión, el enoturismo en sí se proyecta ya con positivismo, pues se sabe que jugará un papel significativo en la economía local, así como lo será la creación y colaboración de redes entre actores locales y regionales. Hablamos de un sector que se está re-inventando y adaptándose a nuevas estrategias y modalidades de hospitalidad, y a la vez buscando entregar total seguridad y confianza a los enoturistas. La invitación a disfrutar de caminatas y degustaciones que permitan tener experiencias únicas y enriquecedoras en espacios abiertos, serán con certeza las cartas vencedoras para un enoturismo seguro, tranquilo y sostenible.


Cecilia Alarcón @cecilia_alarcon_sommelier es Geógrafa y Sommelier (AIS) ; Catadora de Quesos (ONAF) y  Fundadora de “Enogastronomy Consulting Spa”; delegada Internacional de la Asociación Mujeres del Vino Chile (MUV) y Miembro de la Asociación Mujeres del Vino-Italia.


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