¡QUEREMOS MÁS ALBARIÑO DE CHILE, POR FAVOR!

Publicado el 28 enero 2025 Por María Estela Girardin @estela­­_girardin

Aprovechando el impulso dado por el Albariño de Viña Montes, María Estela descorcha tres más, nacidos en valles chilenos muy diversos: desde Leyda, el de MontGras; de Curicó, el de Fernando Almeda y desde Pirque, el de Gonzalo Guzmán.

 

 

Viña Montes no es la primera, ni – esperamos – la última viña que apuesta por el Albariño en Chile. Esta cepa blanca en nuestro país se ha adaptado bien en valles no necesariamente costeros ni tan frescos, como en los viñedos de Montes, en la D.O. Zapallar. Son tan pocas las hectáreas plantadas,  y tan pocas botellas disponibles, que es un lujo poder apreciar sus diferencias.

La superficie plantada de Albariño  según el Catastro Vitícola Nacional del SAG 2023 solo suma 17.4 hectáreas. Un poco más apenas que en Sudáfrica, aunque no aparezcamos en las estadísticas. Bien dispersas, eso sí, por la geografía chilena. En las comunas de San Antonio, Pirque, Peralillo, Sagrada Familia, Coelemu y Cobquecura… hasta Quemchi, en Chiloé. La más antigua de todas es Peralillo, cuyo viñedo  data de 1988; sin detallar el SAG a qué viña o productor de uva pertenece. Volviendo a sus vinos, quiero destacar tres  Albariños más que ya están en el mercado.

El Anduriña – golondrina en gallego – del enólogo Fernando Almeda, quien trajo el material vegetal para formar su viñedo desde España sin ánimos de innovar. Sí porque le gustaba mucho su frescura y acidez. Además, al ser una variedad bastante rústica y de piel gruesa,  sabía que requería poco cuidado.  Su media hectárea nace a orillas del río Lontué, valle de Curicó, en el sector de Trapiche.

“Al lado del río se genera una corriente de aire que unida a suelos muy arenosos, da un vino frutal, seco…casi salino. Mi Albariño tiene una nariz muy cítrica, como la de duraznos blancos. Lo que más me gusta es su textura crujiente en la boca”, nos lo describe Almeda. La primera cosecha de Anduriña es del 2018. Solo hay 3 mil botellas en el mercado y se venden principalmente vía Instagram a través de su cuenta @fernando_almeda_enologo.

El segundo Albariño es el Alba de Andes del enólogo Gonzalo Guzmán @vinos.g2. Nace en la D.O. Maipo Andes,  unos 750 m.s.n.m.  Su primera cosecha se remonta al año 2013. Siendo, además, el primer Albariño que se exportó de Chile, y llegó lejos: Japón, Tailandia y Bélgica.

El encuentro de Guzmán con el Albariño es antiguo. Combina amores personales con viajes profesionales, como las buenas historias: “Trabajé haciendo vendimia en España entre los años 2002 – 2003 y allá tuve un intensivo de vinos españoles del norte. El 2002 en España nadie hablaba del Albariño, menos en Chile, pero a mí me gustó, así es que cuando llegué a Viña El Principal en 2005 les propuse hacer un Verdejo en Pirque. Y en ese paso de traer el Verdejo, traje todas las variedades que me interesaban;  entre ellas el Albariño. Empecé el 2012- 2013 de forma emocional, nunca como negocio. Respondía a un interés, un poco porfiado, de mostrar estas variedades. Pasaron los años y siempre sentí esta deuda de no desarrollar estos vinos; de no darles tanta visibilidad. Hasta que el 2020 decidí partir con mi proyecto independiente. Ahí pude empezar a darles un merecido lugar.”

El Albariño de Guzmán, que encontramos en tiendas como Les Dix Vins, viene de Pirque. Lo cosecha en febrero, en comparación con el de Montes que se cosecha a principios de abril,  pues de lo contrario se sobremadura.

“La gran ayuda que tengo es la altitud – unos 750 m.s.n.m. – y la oscilación térmica que permite la temperatura baje unos 20°C después de la puesta de sol. De día tengo 33°C y en la noche baja a unos 15°C. Lo que yo le busco a este Albariño es que desarrolle notas cítricas más que frutales, porque a Chile lo que le sobra es fruta y yo creo que tenemos que buscar aromas minerales, cítricos, de pomelo o limón, que son más elegantes y austeros; sin caer en el durazno ni  maracuyá”, sentencia Guzmán. Más allá de Pirque, el 2021 plantó dos hectáreas – entre Albariño y la tinta, también española, Mencía –  en Guarilihue Alto, Valle de Itata, a 30 kms. del mar. ¡Pero esa es otra historia, que espera su momento de cosecha!

El tercero es el MontGras Handcrafted Rare Albariño que viene del campo Amaral, en Leyda, a 10 kms. del mar. Es decir, regresamos a la costa, con un vino que partió el 2017 como un tributo al origen español de la familia Gras, dueños de MontGras.

En opinión de Benjamín Leiva, enólogo senior de la viña Colchagüina, esta variedad tiene tremendo potencial en Chile. «El secreto del éxito está, quizás, en hacerlo en pequeños sectores e ir probando y aprendiendo. Un trabajo de equipo con Carla Dosque, enóloga, y que lleva la firma de Daniel Vio, subgerente agrícola. En eso Leyda – un universo de suelos en opinión de Leiva – les ha dado buen material para aprender, desde que la plantaron en 2017 hasta que sacaron su primer Albariño cosecha  2023: “Creo que el Albariño tiene una adaptación única y en todas las partes se presenta en forma bastante honesta. En nuestro caso, la plantación «vieja» está en una lomita cuyo suelo es de gravas y es como una isla de Albariño dentro del campo. Nosotros ya plantamos más en Leyda, en otro sector más bajo, más fresco y con otro suelo: una veta calcárea súper interesante”. Un aprendizaje que se traspasa al momento de la elaboración.

Leiva nos sigue contando: “Nosotros la fermentamos  con mucho baile sobre borras. Me encanta decir que nuestros blancos bailan en sus borras, dice. Con  movimientos semanales ya que necesitamos pulir la exquisita acidez que tiene la variedad, y que además aporta Leyda. Luego. pasa a fudres de 2.000 litros, donde sigue el baile en borras. Algo de maloláctica también ocurre durante la crianza.” El resultado es un Albariño austero pero que se abre rápidamente y da notas de flores blancas, damascos y fruta de hueso.

Recapitulando: Aquí están, cuatro Albariños hechos en Chile, si sumamos el de Montes Outer Limits. Cada uno con su historia y su técnica, sus ensayos y esperas. Todos unidos por una cuota del gusto personal de sus hacedores – ¡qué bueno que lo  admitan! – y por el lujo de poder elegir un trozo de tierra chilena para esta cepa  que promete verse más en nuestras mesas. Ahora nos toca a nosotros, elegirlo.

 

Precios (referenciales venta al público):

 

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2 comentarios

  1. Juan Luis Moure dijo:

    Respondiendo vuestra acertada y fundada petición, estamos produciendo en Maipo Costa, Melipilla, Chile, un notable ALBARIÑO desde el año 2022: ALBORADA, 1.500 botellas anuales. Somos La Viña del Señor, familia gallega avecindada en Chile: http://www.lavinadelsenor.cl

  2. Francesca Cominetti dijo:

    Albariño es el Mejor Vino Blanco que he bebido en España
    El producido por la Viña del Señor en Melipilla está va la misma Altura
    NOTABLE !!!!!!!