5 VIÑAS ABIERTAS EN EL SUR DE CHILE
Desde la Araucanía Andina hasta la Patagonia profunda, cinco proyectos nos invitan en pleno verano a descubrir cómo se hace vino entre volcanes, bosques lluviosos y paisajes australes.
Mientras el mapa clásico del vino chileno sigue concentrado en la zona central, en el sur se está escribiendo otra historia. Una historia de lluvia abundante, suelos volcánicos, viento patagónico y viñedos que desafían lo establecido.
Desde Conguillío hasta Chile Chico, pasando por Valdivia, Frutillar y Chiloé, estas viñas chilenas abren sus puertas para mostrar que la viticultura sureña ya no es experimento.
KÜTRALKURA: VINO ENTRE FUEGO Y PIEDRA
Bosques nativos, volcanes activos y una tierra que todavía guarda memoria de fuego. Allí, cerca del Parque Nacional Conguillío, nos encontraremos con la Viña Kütralkura, una bodega familiar que decidió hacer vino donde pocos lo imaginaron.
El nombre lo dice todo: kutral, fuego; kura, piedra. Una declaración territorial antes que comercial. Aquí no hay grandes instalaciones ni producción masiva. Hay lotes pequeños, trabajo manual y una convicción clara: el vino debe hablar del lugar.
Josefina Chahín, joven enóloga y parte de la familia fundadora, es quien sostiene el proyecto con una mezcla de precisión técnica y apego emocional. Desde la plantación hasta el embotellado, todo pasa por sus manos. La experiencia de visita también, y como lo imaginan, es íntima: junto a ella se recorre la bodega, se conversa sin prisa y se degustan vinos que buscan capturar la identidad volcánica del territorio.
Experiencias
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Tour por bodega + degustación (1 hora aprox.)
Valor: $18.000 por persona -
Tour + degustación + tabla picoteos
Valor: $25.000 por persona -
Atentos a sus eventos especiales tipo sunset con música en vivo
📌 Reserva con 48 horas de anticipación. Contacto en Instagram @kutralkurawines
VIÑA REBELLÍN: UNA VIÑA EN LA SELVA VALDIVIANA
En Valdivia la lluvia no es obstáculo. Es carácter. A 15 kilómetros del centro, rodeada de bosque templado y humedad constante, está Viña Rebellín. El proyecto comenzó cuando Zita Paredes, a los 75 años, decidió plantar viñas junto a su hija Viviana Valdivia. Lo que partió como curiosidad terminó convirtiéndose en una viña boutique con identidad propia.
Aquí la viticultura es de nicho. La estación es corta. El trabajo es manual. Pinot Noir, Chardonnay y Pinot Gris crecen en un entorno que muchos considerarían improbable para el vino. Y sin embargo, funcionan. La acidez es vibrante, la fruta es nítida, el sur se siente en la copa.
Las visitas no son tours estandarizados. Son conversaciones. Se camina por el viñedo, se entra a la bodega, se aprende del lejano mundo del vino que domina la zona central.
Experiencias
1. Visita + degustación
Tour por viñedo y bodega + degustación de tres vinos + tabla de maridaje.
💲 $75.000 por pareja / $25.000 por persona (desde 4 personas)
📌 Reserva 24 horas antes.
2. Picnic en la viña
Canasta con vino a elección + sándwiches + fruta y frutos secos.
2 a 3 horas libres en jardín.
💲 $40.000 por pareja / $22.000 por persona (desde 4 personas)
📌 Reserva 24 horas antes.
3. Almuerzo o cena de maridaje
Menú de tres tiempos con productos locales y tres vinos de la viña.
Valor: desde $42.000 a $50.000 por persona
📌 Mínimo 4 personas, reserva con 5 días de anticipación.
CASA KLOCKER PRAMBS – FRUTILLAR
A orillas del Lago Llanquihue, Casa Klocker Prambs lleva más de una década desarrollando espumantes en una zona con 1.400 mm de lluvia al año. Claudio López Klocker, geógrafo y agricultor, es quien impulsa aquí una viticultura regenerativa y colaborativa, apostando por espumantes Lago, como Brut Blanc de Gewürztraminer y Rosé de Pinot Noir.
El proyecto no es solo productivo; es también colaborativo. Claudio sueña con transformar la cuenca del lago en un nodo especializado en espumantes del sur. En sus visitas explica los desafíos climáticos, las decisiones técnicas y la apuesta por cepas adaptadas al frío.
La experiencia dura cerca de dos horas, incluye degustación y picoteo, y tiene un valor de $45.000 por persona (mínimo cuatro). Es una visita para quienes quieren entender el proceso, no solo probar el resultado.
Experiencia
Visita educativa + degustación + picoteo (2 horas aprox.)
Valor: $45.000 por persona
📌 Mínimo 4 personas.
Contacto en Instagram @casaklockerprambs
VIÑA LECHAGUA – VITICULTURA INSULAR EN CHILOÉ
En Chiloé el verde es dominante. Lluvia, campo, mariscos y relatos míticos. Y, entre todo eso, vino.
Viña Lechagua es un proyecto experimental y pionero que decidió plantar viñas donde el imaginario colectivo no las espera. Aquí el vino no intenta parecerse a otro. Se adapta.
guía personalmente los recorridos. Se camina entre vegetación nativa, se habla de viticultura del fin del mundo, de microclimas y de paradigmas culturales. La visita termina en la bodega con ostras y productos locales, acompañando vinos frescos, de acidez marcada y profundamente ligados al territorio.
El tour cuesta $15.000 por persona y se realiza en dos horarios: 15:30–17:30 y 18:00–20:00. Es más descubrimiento que turismo convencional.
Horarios
15:30–17:30
18:00–20:00
Valor: $15.000 por persona.
Contacto en Instagram @juanignaciofogliatti
VIÑA JEINIMENI / ALLÁ LEJOS – EN CHILE CHICO
En Chile Chico no hay letreros que anuncien la viña. Hay que preguntar, escribir, insistir. Y llegar.
En un antiguo huerto de cerezas funciona Viña Jeinimeni, donde nacen los vinos Allá Lejos. Esteban Milovic recibe a quienes cruzan la Patagonia para conocer su viñedo en la región vitivinícola más austral del país.
No hay museo, ni tienda de souvenirs, ni restaurante. Se camina por el predio, se abre una botella y se conversa. A veces llega alguien que no sabe nada de vino; otras, alguien que sabe mucho. Todos se quedan más de una hora, cuenta Esteban.
La visita no tiene costo. Se coordina por Instagram Es sencilla, directa y honesta. Como el lugar.
Experiencia
Recorrido + degustación informal
Valor: Sin costo (por ahora)
📌 Coordinación directa por mensaje @vinajeinimeni



