LA MEJOR JOVEN SOMMELIER 2018

Publicado el 11 julio 2018 Por Mariana Martínez @mymentrecopas

María Jesús Iñiguez es la nueva ganadora del concurso organizado esta semana por la Asociación Nacional de Sommeliers de Chile. Felipe Obreque y Nicolás Maldonado obtuvieron el 2do y 3er  lugar, respectivamente.

Todo había comenzado el día anterior (lunes 9 de julio), en la Escuela de Sommeliers de Chile, cuando 40 de sus alumnos, entre sus niveles uno, dos y tres, se presentaron buscando  mejorar  y a la vez medir sus  habilidades de servicio en la sala del restaurante; también ganar experiencia en competencias.  Los mismos 40 alumnos, se dieron cita luego el martes en el Hotel Icon de Santiago, para saber si habían sido alguno de los tres mejores puntajes y así  participar en la gran final del Concurso Mejor Joven Sommelier 2018, delante de sus compañeros y el público presente.

Como ya es tradición, el Presidente de la Asociación Naci0nal de Sommeliers de Chile, Ricardo Grellet, estuvo a cargo de la dirección de la competencia, y del anuncio, primero que todo, de las 15 mejores puntuaciones del total de 40, sin orden. Luego, entre ellas, anunciaría a los tres jóvenes con mayores puntajes: Nicolás Maldonado, Felipe Obreque y María Jesús Iñiguez. Los tres, estudiantes del  tercer nivel de la Escuela de Sommeliers de Chile. La camaradería entre compañeros estaba en el aire. También los nervios.

María Jesús, por sorteo fue la primera en enfrentarse a las pruebas que comenzaron con una degustación a ciegas de dos vinos tintos, de los cuales había que deducir nombre de la cepa y valle de origen. Nicolás, el tercero en orden de participación,  fue el más certero en esta primera prueba. Reconoció al Cabernet Sauvignon del Maipo y al Cinsault de Itata.

Maria Jesus Iñiguez, en plena decantación por oxigenación.

Luego, vendría la primera prueba de servicio, la cual consistía en servir un vino blanco a dos de los comensales y un Negroni, como punto de sorpresa, a un tercero. Todo lo hecho, desde la preparación del Negroni, hasta su llegada a la mesa en bandeja junto con las copas de vino,  sumaría o restaría puntajes.  Había además, otro detalle a considerar, la etiqueta del vino no tenía añada y el jurado la preguntaría.

Nicolás Maldonado, en la prueba de cata a ciegas.

María Jesús -nos contó el jurado experto en coctelería y sommelier profesional Luis Felipe Cruz– fue quien mejor preparó el famoso cóctel que lleva tres partes iguales de Ginebra, Vermut y Campari, además de cáscara de naranja;  pues fue la única de los tres participantes  que revolvió los ingredientes al final, antes de llevarlo a la mesa. “El curso de bartender que hizo en la Escuela, debería haber ayudado”, nos dijo Cruz, aunque no lo atribuyó a ello, humildemente, pues fue su profesor. Finalmente, María Jesús también fue la única que sugirió un maridaje para el vino. Aunque lo hizo insegura y con poca personalidad. Los nervios, estaban haciendo de las suyas.

Felipe Obreque en la decantación por oxigenación.

La siguiente prueba consistió en recomendar vinos de Colchagua para  un menú de cinco tiempos, sin repetir cepas y sin ofrecer más de un vino de la Viña Casa Silva; pues  la solicitud la hacía Marcelo Pino, sentado a la mesa (sommelier de la viña y Mejor Sommelier de Chile en dos oportunidades). En este momento María Jesús quedó en blanco. Ya pasado el susto, contaría a WiP que nunca pensó que le fueran  a pedir un maridaje solo con  los vinos de un mismo Valle.  Alguien más preguntaría en las redes sociales, por qué el maridaje tan rebuscado, solo con vinos de Colchagua. La respuesta estaría  justamente en la táctica de estos concursos de descolocar a los participantes. Luego,  por qué Colchagua: porque las Viñas de Colchagua son patrocinadoras del Concurso.

En esta prueba de maridaje Felipe Obreque simplemente se olvidó de la instrucción, y recomendó vinos de todo Chile; incluso, para el postre, mencionó un vino que no existe, pero que nos gustaría probar algún día.  Nicolás Maldonado, siempre pausado, ofreció un mayor conocimiento de etiquetas y  muy fiel a las instrucciones; pero siempre dio solo lo justo y necesario de las instrucciones; su gran error.

Para la siguiente prueba la instrucción fue decantar por oxigenación un vino de Colchagua cosecha 2010, para seis personas. Una vez más María Jesús fue la única que recomendó un maridaje para el vino, y a la vez hizo la mejor  decantación. A Felipe se le olvidó presentar el  corcho y avinar el  decantador.

LA MEJOR JOVEN SOMMELIER DE CHILE 2018

La siguiente prueba, una inesperada sorpresa, sería para todos juntos, al final. La orden era servir un espumante Fervor de Viña Casa Silva  frente a las ocho personas que lo habían solicitado;  y como es tradicional en estos concursos de sommelier, sin poder volver a rellenar ninguna copa. María Jesús una vez más ofreció  un mejor servicio, más limpio y certero. Razones tenía de peso. De los tres finalistas  es quien más experiencia ha tenido trabajando en sala. En Canadá fue asistente de sommelier en el bar de vinos Nightingle de Vancouver. Su jefe allí  era aspirante a Master Sommelier.  Además, esta simpática jovencita, siempre llena de sonrisas, tiene aprobado el nivel 1 de la Corte de Sommeliers y va ahora a Texas por el nivel dos. En paralelo, a estar cursando el nivel 3 de la Escuela de Sommeliers, María Jesús (la ganadora de esta nueva versión del concurso Joven Sommelier)  está estudiando Ingeniería en Comercio Exterior en el DUOC y esperando los resultados de su prueba  final de nivel 2 en el Instituto Cervezas de América.

El premio mayor para ella como ganadora, y que tendrá que esperar a terminar tanto estudio, lo anunció Grellet al final del concurso; es un viaje técnico a Mendoza de cuatro días, con todos los gastos pagados. Un gran esfuerzo una vez más, de todo el equipo de profesionales que cada día trabajan por profesionalizar la carrera de sommelier en Chile y trascender nuestras fronteras.

Debo reconocer que yo me apresuré en pensar que el bloqueo de María Jesús en las pruebas, unido a su bajo tono de voz, inseguro, le habían jugado en contra. Pero definitivamente, su pausa y auto control, le permitió sobreponerse al final de cada prueba y remontar sumando así mayores puntajes, al ofrecer siempre más de lo solicitado. Lo que no quiere decir que haya tenido un gran desplante, si un buen desempeño. Una gran diferencia con los participantes del año pasado, paradójicamente, cuando vimos más desplante y menos dominio del conocimiento. Un juego de balanza  recurrente en cualquier  concurso de sommeliers alrededor del mundo.

 

 

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4 comentarios

  1. Vi la foto de los platos a maridas en las redes… y aunque no tengo experiencia como para recomendar… creo que Conchagua tiene muuuuuchos vinos que ofrecer :)…..

  2. Felicitaciones a los ganadores! El concurso estuvo muy bien organizado y entretenido… nervios a full! Vamos por más! Y ojalá se pueda hacer más divulgación previa, para que más personas puedan asistir a la final y divulgar este bonito (y difícil) trabajo!
    Felicitaciones a la Escuela de Sommeliers en su lucha diaria para mejorar el nivel del servicio en Chile!!!

  3. Tarsilla Idialborde Rolle dijo:

    Felicitaciones por el importante trabajo que han presentado. La imagen y el desarrollo nacional e internacional de la Escuela de Sommeliers ,es un tema fundamental para las futuras generaciones…

  4. […] seguir participando y subiendo el nivel de todos los demás.  Para dar oportunidades está el Concurso Mejor Joven Sommelier recién pasado. En la competencia nacional se miden todos, y allí han participado siempre los que […]