«BLOOD INTO WINE»
Nuestro cronista de película Max Mills reseña Blood Into Wine, el documental que revela la faceta vitivinícola de Maynard James Keenan y su desafío de hacer vino en el desierto de Arizona.
Habiendo crecido bajo la influencia en televisión de series como «El Gran Chaparral» o «Bonanza» y los Spaghetti Western me resulta inusual no gustar de las imágenes ambientadas en el lejano oeste (creo que la única película de este género que realmente aplaudo es «Unforgiven» de Clint Eastwood). Por esto, cuando vi el afiche con estética de Far West del documental «Blood into Wine» de inmediato lo asocié con vaqueros, ganado, duelos con pistola, cantinas y whisky de baja calidad. Me resultó extraño conectarlo con el vino, pues sabemos que al comienzo de la colonización y conquista de territorios de Este a Oeste en Estados Unidos, el vino era prácticamente inexistente fuera de las misiones católicas expandiendo su fe.
«Blood into Wine» es un documental estrenado el año 2010 cuyos protagonistas son el enólogo Eric Glomski y Maynard James Keenan nacido en Ohio, Estados Unidos, quien es músico, compositor, productor discográfico, filántropo y viticultor, conocido en el mundo por ser el vocalista y compositor de la banda de metal alternativo «Tool» formada en Los Ángeles en 1990, además de la banda de rock alternativo «A Perfect Circle» fundada en 1999. Y también líder de «Puscifer»; un proyecto musical creado el 2003 por Maynard que cuenta con innumerables artistas invitados que participan en este colectivo –incluyendo a la actriz Milla Jovovich– quien sorprende con su aparición.
Maynard James Keenan y el enólogo Eric Glomski plantan un viñedo con una alta probabilidad de fracasar en el desconocido terruño del desierto de Jerome. Maynard y Glomski luchan contra detractores y el clima para demostrar que un vino de clase mundial puede emerger desde esta hostil e impensada frontera vinícola ubicada en Arizona, Estados Unidos.
El documental abre con un segmento satírico y ficticio (donde nunca se aclara bien si es una tomadura de pelo), presentado en formato de Talk Show llamado «Enfoque en Cosas Interesantes», donde queda establecido que hasta el vino más solemne y oneroso puede ser hilarante en su apreciación si un desconocido opina sobre procesos de vinificación. Maynard aparece como un reemplazo de último minuto al invitado que «se cayó»: Keanu Reeves. Aquí los conductores se burlan de Maynard por dejar California para crear «imperfecciones» y «veneno» en el desierto de Arizona, preguntándole ¿Cómo duerme en las noches si vende tal porquería?
«Blood into Wine» recorre la aventura vitivinícola del músico Maynard James Keenan siendo el primer creador de viñedos en el desierto de Arizona. Es una obra atractiva tanto para seguidores de sus tres grupos musicales como para interesados por la enología partiendo desde cero, conociendo la otra cara de una estrella del Rock. Te sorprenderás con Maynard lejos de los escenarios lúgubres, el sonido crudo de guitarras y con altos decibeles de «Tool» o «A Perfect Circle». Descubrirás su lado más terrenal y sensible como agricultor y empresario del vino, donde hasta descorcha un ensamblaje tinto creado en homenaje a su madre ya fallecida.
Maynard explora cómo se cultiva la uva y lo necesario para producir vino de calidad en un desconocido terreno desértico. Muestra el esfuerzo requerido para fundar una industria vinícola donde antes no existía nada, en esta zona del norte de Arizona y dentro del valle donde esta el pueblo de Jerome. Es un proyecto con real compromiso. No un capricho buscando legitimidad fuera de la música Rock.
Las imágenes dejan muy establecido que el vino para Maynard no es un pasatiempo para ganar reputación y prestigio en un mundo donde nadie lo conoce. Se percibe como él esta inmerso con cada etapa –en conocimiento empírico e inversiones salidas de su bolsillo– desde plantar la vid, diseñar la etiqueta y el producto final que se embotella. Emociona escuchar al propio Maynard describir su conexión con la tierra, el desafío para entender los distintos tipos de uvas y su visión como afuerino sobre la siempre «cuestionada industria del vino».
Momento aparte es la aparición del crítico James Suckling, quien viaja especialmente hasta Arizona para conocer estos vinos surgidos desde un terruño del cual nunca antes había oído mencionar. Sus notas de cata te dejan salivando.
Después de mi rechazo-visual-inicial a la estética del lejano oeste del afiche de «Blood Into Wine», sus imágenes ingresaron directo a mi lista de las diez películas fundamentales para entender la tozudez, cariño y devoción que están involucrados en la creación de un vino… ¡Imperdible!
Puedes verla ya aquí gratituitamente.
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