LA HISTORIA CONTADA POR EL CULPABLE/ #ARCHIVOSWIP

Publicado el 23 noviembre 2018 Por Mariana Martínez

Nuestra editora fue hasta Montpellier, Francia, en busca de Jean–Michel Boursiquot, el ampelógrafo responsable de redescubrir la prácticamente extinta cepa Carmenère en el viñedo Chileno. Casi dos décadas después, quería escuchar su versión de la historia.

La historia oficial cuenta que corría el año 1994, en Chile se celebraría un congreso de Viticultura. Llegó hasta nuestro país un grupo de expertos, entre ellos el ampelógrafo el francés Jean-Michel Boursiquot. Las visitas recorrieron diversos viñedos, y fue mientras estaban en viña Carmen, en el valle del Maipo donde, para sorpresa de todos, el académico de la prestigiosa Universidad de Montpellier, comentó en voz suficientemente alta que el viñedo del Merlot en que se enccontraban no era tal, sino la también cepa tinta de Burdeos, pero completamente desconocida, Carmenère.

22 años más tarde, Chile posee registradas en el Servicio Agrícola Ganadero más de 11 mil hectáreas de Carmenère, y la cantidad de etiquetas con su nombre en los vinos chilenos supera por lejos las de cualquier otro país del mundo. En calidad tampoco se ha quedado atrás: dos de los tres vinos chilenos que mayor puntaje (97) históricamente han obtenido en la prestigiosa publicación internacional Wine Advocate (de Robert Parker) son de Carmenère. Hace tres años fui hasta Montpellier para conocer la versión de Boursiquot sobre su hallazgo. Vale la pena a un día del 22 aniversario de su redescubrimiento reproducir aquella reveladora entrevista.

Jean-Michel, ¿cómo es que llega al viñedo de viña Carmen en Alto Jahuel, dónde hace el gran hallazgo del Carmenère?

Fui invitado a dar una ponencia al Congreso de Viticultura en Santiago, en noviembre de 1994,  y al final del congreso, estábamos con Philippo (Pszczólkowski, profesor de la Universidad Católica de Chile) y otras personas más… también una antigua alumna mía de Montpellier, Laurence Leal. Laurence me quería mostrar su nueva plantación de Merlot que estaba en frente de la bodega de viña Carmen. Entonces era el inicio de las replantaciones de Merlot, pues su importancia mundial, como cepa famosa, partía recién al inicio de los años 80. Antes, estaban todos más interesados en Cabernet Sauvignon y Chardonnay.

 ¿Cuál fue la señal que le indicó que ese Merlot no era Merlot?

Bien… era plena época de floración, y como rutina del estudio de las variedades me fijé en los brotes nuevos de las hojas y me di cuenta que tenían  pigmentación rojo-naranja. Lo que no es típico del Merlot. Entonces lo primero que pensé fue “esto no es Merlot”. Era muy fácil decirlo porque éste  tiene hojas nuevas muy verdes,  y nunca puede ser rojo o naranjo. Concluirlo me tomó apenas unos segundos, pero entre tanto miré sus flores… Hay algo muy particular con la flor del Carmenère, y es que sus estambres están doblados. Observé ese detalle y dije: “es Carmenère”.

¿Esa una característica única de la Carmenère?carmenere_

Si, es el único cepaje que es así. Entonces dije: “sé lo que es”. No era suficiente decir que no era Merlot, había que decir qué era para que te creyeran.

Tenía antecedentes de que otro ampelógrafo francés, Claude Valet, un par de años antes durante una visita a Chile había dicho algo semejante, y que podría tratarse de Cabernet Franc?

Estuvo dos años antes que yo. Algunas personas le mostraron el Merlot y seguro, él que la conoce muy bien también, y dijo “no es, puede ser Cabernet Franc”. Pero antes de venir a Chile yo no sabía esta historia; me la contaron después.

¿Cuál fue la reacción de la gente a su alrededor tras tal revelación?

La reacción fue muy calma. Nadie más habló… Sólo pensaban. Luego encontré entre el mismo viñedo algunas plantas de Merlot, y les mostré las diferencias de color, la forma de las hojas. Así empezaron a creerme,  muchos pienso que me creyeron rápido, pero creo que estaban algo asustados con las consecuencias. Luego seguí visitando viñedos, pasé unos diez días más en Chile, ya no recuerdo bien, y visité muchas plantaciones más. De hecho algunas veces los viñedos estaban mezclados mitad y mitad de Merlot y Carmenère. Otras veces había mucho Merlot, y otras mucho Carmenère. Había todas las posibilidades. Al final del viaje la gente estaba ya muy segura de que era Carmenère. Pero luego tuvieron que lidiar con la administración (pues no estaba registrada y no podía aparecer en las etiquetas), con el marketing y todo lo demás. Lo que les llevó varios años.

Philippo Pszczólkowski es un gran defensor del Carmenère, estaba ahí con usted, ¿cuál fue su reacción?

Él ya sabía que no era Merlot, para él –pienso- fue una confirmación, pero no sabía qué era, entonces le era interesante saberlo y cómo era la cepa. Lo que pasa es que yo no sabía tampoco mucho de ella, en Francia había muy pocas hectáreas y eso es todo.

¿Cómo sabía entonces sobre esa pequeña información de sus estambres quebrados?

No lo sé, imagino que lo aprendí estudiando los descriptores de cada cepaje a partir de la colección con más de 3.000 que tiene la Universidad de Montpellier. Es la colección más grande del mundo de Vitis vinífera, se comenzó a formar el año 1872. Pienso que fue pura casualidad. Lo debo haber visto en la colección porque las cepas están distribuidas por área geográfica. Entonces encuentras todas las variedades Burdeos juntas. Seguro cuando estaba estudiando el Petit Verdot o cualquier otra, pasé por la Carmenère también.

¿Que pasó después, le pidieron confirmar la revelación?

A ese momento el análisis del ADN no existía aún. Patricio Hinrichsen, del INIA de La Platina, Santa Rosa, hizo su análisis el 2001. Pero la gente me creyó, porque la diferencia entre ambas era muy evidente.

¿Se puede saber cómo es que pasó esta confusión?

El éxito del Merlot fue rápido, y había cuarentena (limitaciones para entrada de nuevas plantas desde el extranjero) para protegerse de la filoxera. La idea era entonces multiplicar rápidamente con material que ya había en Chile. Se empezaron a multiplicar a partir de un viñedo viejo, llegado a Chile antes que la filoxera llegara a Francia, y en este viñedo era llamado Merlot. Pero en realidad era una mezcla con Carmenère. Luego, hay algo importante,  los brotes de Merlot son más cortos que del Carmenère, entonces cuando cortas las estacas durante el invierno para su multiplicación vegetal, usualmente escoges los más vigorosos. Así escogieron más Carmenère que Merlot. Luego como después nadie conocía de Merlot lo empezaron a multiplicar. Lo mismo pasó en Australia con un Albariño equivocado. Querían desarrollarlo porque tenía éxito en el mercado y empezaron a reproducir un Albariño de España introducido unos 15 o 20 años atrás. Pero como nadie conocía en Australia la variedad, tomaron este material y lo empezaron a multiplicar. Cuando visité Australia el 2008, me mostraron sus Albariños, y les dije: “disculpen pero no lo es”. Ellos estaban muy enojados. Era Savagnin Blanc del Jura. Las que no tienen ninguna relación directa. Entonces es importante tener una referencia, porque si algo nuevo llega no puedes chequearlo.

¿Qué saben hoy sobre la Carmenère?

Muy poco, aunque tratamos. Despareció de Burdeos después de la filoxera. Porque era una variedad tardía, con una producción muy irregular de año a año, y debido al clima y su producción irregular, fue reemplazada por Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot. Las cuales eran más atractivas. Las últimas estadísticas dicen que en Francia el año 2011 había 40 hectáreas entre el Sur de Francia y Burdeos. Esa cifra implica un crecimiento…

Jean-Michel se pone de pie y busca en sus registros, para regresar con la información precisa.

El 2006 había sólo 15 hectáreas dice. Sabemos que les daba problemas a los productores porque algunas uvas permanecían verdes, lo que se llama corredura, y por eso no era tan apreciada. Hoy tenemos un sólo clon* de Carmenère y es de Burdeos, pero estamos en proceso de hacer una selección, el problema es que existen muy pocas fuentes de material”.

 ¿Cuánto tiempo toma desarrollar un clon?

Entre cinco y 15 años, depende.

¿Tiene un estilo de Carmenère preferido?

No, no realmente. Yo creo que es una variedad de mezcla, con un poco de Cabernet y Cabernet Franc;  para mi una mezcla puede ser de 85%, pero un vino 50% Carmenère ya puede ser muy bueno. Si se cosecha madura puede ser muy suave.


jean-michelboursiquot_1Vitícolamente hablando: ¿por qué cree que se ha desarrollo tan bien en Chile?

Debes preguntarle eso a la gente de Chile. Tú debes saberlo –sonríe-. Yo creo que el clima de Chile es mejor para la fotosíntesis, tienes muy buena amplitud térmica entre días y noche, y globalmente es más cálido que en Burdeos, lo que son cosas que le permiten una muy buena madurez. En Burdeos, el problema era llegar a un buen punto de madurez. Creo que eso es todo, es lo más importante.

¿Cómo cree que se manejó el problema de la confusión en Chile?

Oh… muy bien, comparado con Australia y su Albariño, allá no me querían creer, pero no era mi problema. Decían: “no es verdad, tienes una mal referencia”. Tomaron la decisión muy despacio y pelearon mucho. En Chile convirtieron el error en una historia de éxito. Creo que Philippo y toda la industria trabajó duro por ello.

 ¿Pero hoy en Chile hay quienes no creen que deba ser emblema ?

Sí puede ser, puede que piensen que otro país va plantar más Carmenère, sé que ya hay en California, en Australia…

 Y en Italia, confundida con el Cabernet Franc…

Si pero los italianos no quieren cambiar su nombre, y no sé por qué; tratan de disimularla, cubrir la historia, porque no quieren hacer publicidad del Carmenère. Tal vez sea por su clima y altos rendimientos; el vino tiene un final algo amargo. Yo creo que es una pena que no se le de más fuerza en Chile, deberían dársela porque sí tiene la calidad y puede cambiar el mercado.

 

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7 comentarios

  1. […] 22 años atrás. Encontrarán en los  artículos exclusivos para suscriptores una entrevista a Jean-Michel Boursiquot, el ampelógrafo responsable de su hallazgo. También una mirada a su evolución hasta hoy en […]

  2. […] delegación de visitantes extranjeros, venía un ampelógrafo, un joven del sur de Francia llamado Jean-Michel Boursiquot. Que Jean-Michel fuera joven también es relevante en esta historia, pues sus estudios […]

  3. José Andrés Vidal dijo:

    Excelente reportaje ,recuerdo que en esos años tome un curso de Cata de vinos ,con don Alejandro Hernandez en la viña Santa Carolina y nos conto la historia del Carmenere … rico Vino .
    Salud.

  4. […] este  lunes con la noticia sorpresiva del encuentro entre el ampelógrafo Jean Michel Boursiquot con pequeños productores de Maule e Itata. Instancia organizada para este mismo miércoles y […]

  5. […] se lo preguntan Boursiquot, ampelógrafo de gran reconocimiento internacional y responsable de intentificar la carmenère en los viñedos de Chile el año 1994, no vino para resolver las interrogantes que quedaron en viejos viñedos del secano junto con las […]

  6. […] quieres saber más sobre está cepa, te recomendamos ver la entrevista a  Jean-Michel Boursiquot, el ampelógrafo responsable de su hallazgo y una mirada de la evolución que ha tenido hasta hoy […]

  7. […] es cuna de  grandes mezclas tintas y que sí puede hacer ricos vinos blancos. Ex alumna de Jean Michel Bourisquot (cuenta la historia que ella lo llevó a Viña Carmen, donde descubrió la Carmenere) vinifican hoy […]