ELEGIDO DE LA SEMANA, MALBEC TOCAO

Publicado el 21 abril 2017 Por Mariana Martínez @mymentrecopas

En la semana del Malbec descorchamos uno de nuestros favoritos, una joyita de Francois Massoc, el enólogo tras el proyecto Clos des Fous y varios más. Aquí su perfil, el de Massoc, durante un día de vendimia en el Sur.

img_0084Durante nuestro último viaje a Itata hicimos un recorrido inusual y hasta algo absurdo. Viajamos de Concepción a Chillán y de Chillán a Cauquenes, bien temprano en la mañana, para regresar a Chillán antes de las 8pm. La idea era acompañar al enólogo Francois Massoc en su rutina de trabajo durante un día cualquiera, durante vendimia, por el Sur. Massoc había llegado la noche anterior a Conce, donde está radicada su familia desde este año, y volvería a Viña Calyptra (en Coya, Valle de Cachapoal) esa misma noche para seguir los avances de la cosecha de la zona centro. Viajar tantos kilómetros, más de 200.000 al año tiene su alto precio: una camioneta Mercedes último modelo (comprada por leasing después de evaluar factor costos y seguridad), además de un repertorio infinito con la música que más le gusta. La música suena alto en el vehículo de Massoc aunque su tono de voz es bajo, despacito. Con su equipo de trabajo, incluso, pareciera que se comunica con el lenguaje de las miradas.

img_1648Nuestra primera parada es un viejo viñedo en lo alto Ranquil que es 100% País. Nos lo confirma Jorge Pechero, quien está a cargo de su cuidado y nos recibe entre la bruma, mientras sale el sol. Damos con Pechero a pocos metros de cruzar el portón entrada, forrado con brotes verdes y racimos de uvas colgando como si fuera la puerta al paraíso.

Massoc tiene la misión esta mañana aquí de atrasar la decisión de cosecha. La dueña del campo, una señorita de Santiago, está impaciente; es la primera vez que le vende la uva a Massoc. Recorremos el viñedo a paso lento,  Massco le pide a Pechero que tome varias uvas de un mismo racimo, de arriba, abajo, al medio; luego que las saboree, y finalmente le pide que mastique el hollejo. “Siente como aún está dura la piel”, le dice con la misma paciencia que tuvo de seguro cuando le enseñó el mismo truco a sus tres hijas. La misión es un éxito. Pechero queda tranquilo, la uva está muy sana para aguantar un par de semanas más.

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La próxima parada nos lleva a viña Santa Berta, cerca de Chillán, donde a Massoc le vinifican varias uvas del Itata. Prueba varios vinos aun en estanques y algunas barricas con el enólogo de la casa, Pablo Herrera. Probamos mostos y vinos de uno y de otro. Intercambian opiniones, ideas, y me entero de por qué no sale a vender él mismo sus vinos. El patio de vendimia está en calma, aún no parece comenzar la jornada de molienda. Herrera será mi pasaje de ida y vuelta hasta Cauquenes.

Almorzamos en el mercado del centro, en el segundo piso. Reineta a lo pobre con la mala idea de una copa de vino tinto, le tenía más fé que a los blancos en lugares como estos. Decisión equivocada. Siempre será mejor una cerveza lager comercial que un mal vino. Las hermanas que nos atienden se ponen rojas cuando Massoc les pregunta si han vuelto los chicos que le están ayudando en la vendimia 2017.

img_1647En Cauquenes está el centro de operaciones de Massoc, desde el 2012. Es en la antigua bodega de vinificación del INIA de Cauquenes, un museo vivo. Aquí tiene instaladas cubas, barricas y moledoras. También un pequeño ejército de jóvenes extranjeros, guapos, ayudando con la molienda. Llegamos en plena faena, la cuadrilla está perfectamente coordinada. Mientras uno mueve a máquina las gamelas apiladas llenas de racimos, otro par las vacía a mano sobre la cinta transportadora; un cuarto recoge las gamelas y las mete en un bin con agua para lavarlas y finalmente apilarlas limpias.

img_0213Massoc hace la ronda por las cubas y sus mostos aun dulces, luego probamos de barricas vinos, Riesling y Chardonnay de Traiguén, un par de Pinot Noir de Larqui, Carignan de Cauquenes, olemos de pasada entre las viejas barricas un brandy, y cerramos en el laboratorio con un Malbec de San Rosendo 2013, Tocao Clos des Fous ($34.990), ya embotellado. Unos minutos antes Massoc me preguntaría qué tipo de vinos me gusta beber. Pregunta filosófica imagino, porque no le fue suficiente mi respuesta: “depende de dónde, con quién y junto a qué comida”. Si no hay nada definido y no hace calor pienso entonces y le digo que disfruto beber un tinto jugoso, con cuerpo, mucha fruta, y rica acidez. El Malbec de San Rosendo, de un viñedo centenario por cuya preciada uva paga 900 pesos el kilo, fue la respuesta precisa a mis más profundos y sencillos deseos.

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5 comentarios

  1. […] esta semana, por lo mismo,  el vino elegido,  y como no iba a ser así, fue un  gran Malbec de Chile,  el que encontramos al final de un largo día; un día cualquiera del enólogo Francois […]

  2. Massoc es un enologo inquieto, de esos que le hacen bien al vino chileno, trabajolico y autocritico. El 2013 no lo he probado, pero el 2012 es excelente, además trae un porcentaje de carignan.

  3. […] vino (alcohol). Por eso -importe realmente o no- hoy tiene delegada la responsabilidad de vocero en Francois Massoc, el enólogo de la bodega desde el año […]

  4. […] embotellado, lo mismo que cuando vendía toda su uva a terceros. El año pasado le vendió su uva a Clos des Fous. Franciose Massoc, su enólogo (también enólogo de Calyptra y otros proyectos nuevos de la zona como Zaranda y […]

  5. […] CLOS DES FOUS by Cussen, Leyton, Parra y  Massoc. Francois Massoc sí,  también está detrás  estos vinos, cuya familia pareciera no deja de crecer. Nuestros favoritos hoy la línea Pour Ma Goeule 2016, la más económica, llena de vinos simples para saciar la sed. Entre los blancos el Riesling   2016 ($9.900). También, un paso más arriba el Riesling Latuffa 2016 de Traiguén ($17.500) , nacido con uvas de sus propios viñedo; vaya fuerza, a pesar de la  cantidad de madera, y es que si hay algo que marca la identidad de los blancos de este grupo del club de los  “tontos” es la fuerza de sus frutas, capaces de aguantar  muuuucha madera. El mejor ejemplo es el nuevo Clos des Fous Chardonnay  Dulcinea 2015 ($, con guarda de tres años en barricas, hecho con uvas de sus campos en Traiguén;  lleno de mandarina, madera y miel en nariz, lleno de mandarina en boca, jugoso y con filo  a la vez, y por supuesto, de divina acidez. Entre los tintos, nuestro favorito de siempre, el Pinot Noir que viene de Aconcagua Costa, en su cosecha 2015. Pucanal Arenaria, se llama y hoy tiene mucha fruta pero sobre todo la sobriedad y fuerza de taninos que buscan tener, sin ser secantes, sin ser amables, sin ser aburridos. […]