Publicación: 12 julio 2019

DE RÁNQUIL LOS 2 MEJORES VINOS CAMPESINOS

Joel Neira y Elita Fierro, ambos productores de vinos campesinos de la nueva Región del Ñuble, se consagraron en Catad’Or Wine Awards 2019.

Ránquil, comuna de alrededor de 6 mil habitantes de la Provincia de Itata, en el secano costero de la nueva Región de Ñuble, celebra a dos de sus pequeños vitivinicultores de esa zona, quienes obtuvieran los premios al Mejor Vino Ancestral Campesino y al Mejor Espumante Ancestral en la edición 2019 del concurso internacional Catad’Or Wine Awards. Se trata de los usuarios de INDAP Joel Neira, de Viña Piedras del Encanto, por su Mezcla Tinta 2018, y Elita Fierro, de Viña Doña Elita, por Doña Elita Brut Cinsault 2018.

Joel Neira (61) es tercera generación de viñateros y junto a su esposa, Elizabeth Torres, y a su hijo mayor, el ingeniero agrónomo Cristian Danilo Neira, lidera la empresa familiar Viña Piedras del Encanto, que cuenta con 15 hectáreas ubicadas en Ránquil y Coelemu. Producen vinos artesanales tintos, blancos, late harvest, espumantes con método tradicional y más recientemente ensamblajes, como el premiado Mezcla Tinta 2018, una producción de 4 mil botellas elaborada con cepas País, Cinsault y Cabernet Sauvignon.

Los primeros vinos embotellados de la viña datan de 2004, pues hasta entonces los vendían a granel. “Mi campo en Ránquil está lleno de cuarzo y eso le da una buena energía a los vinos y controla la temperatura, ya que el microclima costero es cálido en el día y frío por las noches. Además, todo se hace a mano: la poda, la vendimia, el trabajo de follaje”, cuenta Joel Neira. Premiado también por sus espumantes -en esta versión obtuvo medalla de plata por su Kürüf Brut Rosé Cinsault 2015-, Neira  afirma que estos galardones le han permitido mejorar su comercialización, impulsar el enoturismo, exportar -en 2018 envió 6 mil botellas a Shanghái- e innovar, “no hacer siempre lo mismo, sino que ponerle otro toque”.

Elita Fierro también se ha dedicado desde siempre a la producción de uva vinífera en Ránquil, primero con su padre y ahora junto a su hijo Felipe y a su marido. La decisión de embotellar la tomó en 2013, ante el bajo precio que pagaban por la fruta y el vino a granel, con asesoría del profesional Danilo Neira, del Programa de Desarrollo Local (Prodesal) de la comuna. Su espumante premiado es el segundo que elabora y cuenta que degolló especialmente para el concurso. Se trata de una producción de alrededor de 1.300 botellas que espera vender a un buen precio “para que valga la pena el esfuerzo”. También produce Cabernet, Cinsault, Blanco Seco, Rosé y Moscatel de Alejandría.

La productora afirma que el secreto de un buen vino es hacerlo con amor: “Yo me dedico todos los días a mi viña (de 2 hectáreas, aproximadamente, con una producción de alrededor de 50 mil kilos de uvas por temporada). Hay que estar limpiando, vigilando y, en el caso del espumante con método tradicional, dando vuelta las botellas en forma permanente. Es lo que más me gusta en la vida”.

 

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Fuente: INDAP

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Un comentario

  1. […] Por su parte, al final de la premiación Alistair Cooper (MW, presidente del jurado y autor de la guía de vinos Catador Wines Awards próxima a lanzarse en agosto) destacó la importancia de trabajar grandes y pequeños juntos, en una simbiosis indispensable para darle valor y diversidad al vino chileno. También, la importancia de mejorar la calidad de los vinos de pequeños productores campesinos, aún con problemas de volátil alta y/o contaminación con levaduras. Su llamado fue a pedir la ayuda de técnicos capacitados para dar el salto. La categoría vinos campesinos ancestrales, tuvo por cierto, este año dos ganadores: Mejor Vino Campesino para la Mezcla Tinta 2018 Viña Piedras del Encanto de Joel Naira y Mejor Vino … […]