PREMIUM TASTING CHILE. 1ERA Parte: ¿PINOT NOIR Y CARMENÈRE?

Publicado el 18 junio 2019 Por Mariana Martinez @reinaentrecopas

La 4ta versión de Premium Tasting en nuestro país, reunió a 420 personas en torno a 40 vinos chilenos. La gran experiencia, cada vez con más consumidores apasionados, dejó un golpe bajo y mucha frescura.

Sala llena el jueves pasado (13 de junio 2019) en Hotel Mandarín Oriental Santiago (ex Grand Hyatt); la mitad de ella, con consumidores apasionados que pagaron $60.000 por estar ahí. ¿La razón? Degustar a ciegas 40 vinos chilenos, para entender en qué está Chile hoy, a través de vinos seleccionados por sus altos puntajes. Un ejercicio muy entretenido, ideado y producido por el argentino Nicolás Alemán. A la vez un ejercicio demandante, sin duda, ya que comenzó a las 6:30 pm y se extendió con un pequeño receso hasta cerca de las 11 pm. El año pasado por cierto, habíamos dicho que ya 34 vinos era mucho para degustar con calma, pero nada… la lista de viñas patrocinadoras para hacer posible el evento sigue subiendo. ¡Así es que veámosle el lado bueno!

La entretención sin duda la ponen los vinos a catar, también sus enólogos, quienes cuentan lo que les place sobre sus vinos una vez que son revelados. También, el ritmo lo ponen los anfitriones de la degustación, en este caso el crítico de vinos Patricio Tapia, y el sommelier Héctor Riquelme, quienes esta vez entraron en calor después del receso, ayudados por las copas de vino. Uno, Tapia, como siempre bien técnico, el otro, Riquelme, haciendo bromas para los visitantes mendocinos y evangelizando con sus frases ya épicas, entre ellas: “Itata sin discusión es el primer valle de clima frío de Chile” o “no usen la palabra maridaje porque es fea”.

Como siempre la tarea titánica de servir los vinos a los 420  asistentes, cada uno con cinco copas, y sin perder el  ritmo, fue de los alumnos de la Escuela de Sommeliers de Chile. Cinco copas para vuelos o series de cinco vinos a la vez. Algunas etiquetas más relacionados entre sí que otras. Todos, eso sí, bien pensados. Aquí los protagonistas, junto al nombre de sus enólogos o presentadores, paso a paso, o mejor dicho vuelo por vuelo.

1ER VUELO. POPURRI DE BLANCOS

  • Azur Spumante del Limarí / $21.900 (enólogo Carlo Franchini)
  • Laberinto Sauvignon Blanc 2016, Colbún/Valle del Maule / $12.000 (enólogo Rafael Tirado)
  • Garcés Silva Amayna Sauvignon Blanc 2018, Leyda / $17.700 (enólogo en jefe Diego Rivera, presentado por Ignacio Casali)
  • El Principal Kiñe Verdejo 2018, Maipo / $16.900 (enólogo Gonzalo Guzmán)
  • Santa Rita Floresta Field Blend 2018, Apalta / $15.900 (enólogo Sebastián Labbé)

Entre ellos, los más llamativos del grupo para mi fueron: Primero, el nuevo Sauvignon Blanc Garcés Silva Cordón Huinca, el cual resume un largo trabajo de selección de suelos. Y, que (conociendo la historia de la viña desde sus inicios, inclinada a la sobre madurez en un clima frío), hoy muy bien logra mostrar el lado fresco de la variedad. Ello, sin perder complejidad aromática; con sus intensas notas a grosellas verdes y flores blancas. Tampoco, sin perder un sabroso volumen en boca que refresca el paladar con su rica y filosa acidez.

También muy destacado, en la serie, el renovado Verdejo de El Principal 2018, ahora mucho más fresco, en nariz y boca. Con deliciosos aromas a flores blancas, que me hicieron pensar en un Gewürztraminer; a la vez casi salino en boca y de muy rica acidez.

¿El incomprendido del grupo? El Floresta Field Blend, con uvas de Corinto o Chasselas, Semillón y Sauvignon Vert, entre otras, provenientes de un mismo viñedo de más de 100 años. Un vino turbio en color y aromas, y que no te puede dejar indiferente. Hoy con muchas notas a acetonas en nariz junto a un final vibrante, pero amargo a la vez. Para guardar y ver si el tiempo le convertirá en cisne, algo que los críticos al parecer ya vieron venir en él.

2DO VUELO. DOS CEPAS JODIDAS (por ser caprichosas en viñedo y bodega)

  • Viña Leyda Pinot Noir Lot 21 2016, Leyda / $22.000 (enóloga Viviana Navarrete)
  • Cono Sur Ocio Pinot Noir 2016, Casablanca /$54.000 (enólogo Matías Ríos)
  • Concha y Toro Terrunyo Carmenère 2017, Peumo / $24.900 (enólogo Marcio Ramírez)
  • Casa Silva Microterroir Los Lingues Carmenère 2012, Colchagua / 52.900 (enólogo Mario Geisse)
  • Hacienda Araucano Alka Carmenère 2015, Colchagua / $79.000 (enólogo Diego Vergara)

Había que ponerle atención al título (el que logré escribir, no atender), para saber qué cepas podría incluir este vuelo. Luego había que dejarse llevar por las notas herbales, a pimiento verde y cacao del tercer vino, para saber que éste sería el primero de un trío de Carmenère muy diferentes. Antes de ellos, inconfundibles dos Pinot Noir fantásticos, pero de estilos también contrarios. Como toda la serie: llena de contradicciones. Vamos pues por partes, que este vuelo me pegó duro, porque al pedirme Tapia mi opinión en público sobre la serie, mientras aún disfrutaba de los vinos, las contradicciones me llevaron a pensar que junto a los dos Pinot habían Garnachas. Gran error, quisieran los vinos de Carmenère tener su acidez y tensión. En fin… a pulir la cata a ciegas.

¿Por qué dos Pinot opuestos? Porque Leyda Lot 21 tiene una delicadeza y frescura que nunca antes habíamos visto en los vinos de esta cepa en viña Leyda. Para lograrlo, su enóloga tomó decisiones riesgosas y acertadas, como cosechar antes y no despalillar las uvas. El segundo Pinot, Ocio, el que si bien cada vez está más elegante y fresco  sigue siendo fiel a su origen (Casablanca) con mucha fruta negra, más que roja, así como más cuerpo, más estructura, más sabor…

Entre los Carmenère, el delator debía ser Terrunyo 2017, presentado por su enólogo oficial Marcio Ramírez, sin duda el Terrunyo Carmenère más elegante de su historia, la que comenzó con la cosecha 1998, aunque es más conocida su versión 1999 (como bien explicara Marcio). No por ello, queda claro, buscaron sus hacedores ir sacando de él su carácter herbal, por el contrario, aquí está como una medalla de oro para hacerse lucir. La suavidad de su boca y liviandad es lo que fascina, todo ello unido por un halo de calidez y especias dulces. Carácter completamente contrario al de los Pinot. A  continuación, dos Carmenère que aromáticamente tomaron el camino opuesto de Terrunyo 2017; el de ocultar su estirpe. La madera especiada sigue presente en ambos, a pesar de sus años, y tanto en nariz como en boca, junto a una deliciosa suavidad de taninos, acompañan en la misma sintonía las frutas negras muy dulces y notas especiadas. Impresiona, ahora en retrospectiva, como Microterroir 2012 tiene aún futuro para rato a pesar de sumar ya 7 años. Vaya giro en busca de elegancia que se ha dado la cepa emblema de Chile.

Dejando justamente atrás tantas cosas que se dijeron de la Carmenère (mientras se aprendía a manejar sus viñedos y en bodega), como que no podía evolucionar bien en botella o que no era cepa para ser protagonista, Héctor Riquelme agregaría al final de la serie, que a partir del 2018 ha visto por primera vez grandes Carmenère de Chile. Otra frase que sin duda dejará huellas.

¿Más vinos? Mucho ya para digerir por hoy.  Aquí seguimos con los dos siguientes grandes vuelos con el Cabernet Sauvignon como base. 

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6 comentarios

  1. […] aquí los dos vuelos iniciales de lo que fue Premium Tasting Chile 2019. Y sin más preámbulos sigamos el […]

  2. […] PREMIUM TASTING CHILE. 1ERA Parte: ¿PINOT NOIR Y CARMENÈRE? […]

  3. […] mayores o de gustos más tradicionales, es el segundo vino que llamó nuestra atención ayer en Premium Tasting #Chile, en la previa del día del Padre. Se trata del Cabernet Sauvignon Etiqueta Negra de Viña Tarapacá […]

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