PARA 2021 SERÁ 1ERA COSECHA EN CHILOÉ

Publicado el 22 febrero 2019

Aurelio Montes conversó con  WiP.cl sobre el nuevo proyecto de viñedos en clima frío que plantó de la mano de Viña Montes en el archipiélago de Chiloé.

La afición por el mar de Aurelio Montes (socio fundador y actual director de Viña Montes) fue lo que lo llevó a encontrar el lugar perfecto para comenzar un nuevo proyecto extremo. Uno, que sin duda dará de qué hablar tanto, como lo han hecho ya entre otros sus Syrah plantados por primera vez en las empinadas laderas de Apalta, o sus Pinot Noir y Sauvignon Blanc de la entonces inexplorada zona costera de la comuna de Zapallar.

El lugar, en el Archipiélago de Chiloé, debía ser ojalá más cálido, sin heladas y menos lluvias anuales. Tres condiciones comunes a lo largo prácticamente de toda su extensión. Navegando por más de 15 años entre sus islas fue como Montes (Suboficial de Reserva de la Marina de Chile) siempre llegaba en busca de abrigo hasta la isla de Mechuque: la más occidental de un grupo de seis islotes que se ubican al noreste de Castro. Eso es, inmediatamente al Sur del golfo de Ancud. Según el sitio de turismo www.chileestuyo.com, Mechuque queda a 45 minutos en lancha del poblado de Tenaún en la comuna de Dalcahue y sus palafitos sobre el mar son un must de conocer.

Montes cuenta que la isla Mechuque está rodeada de agua de mar bastante más tibia incluso que la de la bahía de Valparaíso; debido a que allí  no entra la fría Corriente de Humboldt. Eso permite, explica, que haya una condición muy particular, templada, y sin heladas, además de ser un sector libre de oídio y botrytis. Bajo este panorama en una zona virgen del Sur, se dijeron hagamos un ensayo y veamos qué pasa.

 

Así fue como en esta apacible isla con cerca de 120 habitantes, comenzaron a buscar una tierra que tuviera las cualidades necesarias para plantar. El encargado de buscar un campo en arriendo fue Luis Opazo, su hombre de confianza, quien hoy está instalado todo el año en el lugar y ayuda en la logística. La idea, explica, Montes es probar si es posible la viticultura en estas condiciones extremas, y si resulta tener la opción de comprar la tierra. Hasta ahora, los viñedos plantados en 2018 van bien. Aunque unas variedades van mejores que otras.

Montes cuenta después de descartar varios lugares, eligieron un sector donde plantaron siete variedades vitis viníferas; las clásicas de clima frío, como Sauvignon Blanc, Chardonnay, Pinot Noir, Gewürztraminer y Riesling,  además de Albariño y Pinot Grigio. Todas juntas suman apenas 2 hectáreas de viñedos. De todas ellas agrega, las tres primeras son las que van avanzando su crecimiento con más fuerza. También particularmente aquellas que plantaron primero (durante el  invierno). Las que plantaron después, en plena primavera lo han tenido más duro, dice. “Hay que pensar que son plantas que están luchando por sobrevivir en un ambiente que no les es familiar”.

Montes explica que este año la poda de invierno va a ser severa para darles impulso de vigor y así en la primavera 2019 se forme bien la planta. Siguiendo este plan, buscarán tener una primera cosecha el verano/otoño 2021.

“Las primeras parras plantadas en junio del 2018 se adaptaron y brotaron bien, explica. No así las que se plantaron  en plena primavera, debido al shock térmico”. Debemos recordar, explica Montes, que es una zona donde siempre hace frió y hay falta de luz.

Por como van las cosas, la falta de horas de calor y una madurez más tardía, dice Montes, es muy probable que esta será una zona de muy buenos espumantes. Sobre los vinos tranquilos tengo mis reservas, agrega. Actualmente las precipitaciones llegan a los 1.500 mm anuales, sin embargo dice que cada año llueve menos, y hay mejores temperaturas. Y agrega: “si sigue  avanzando el cambio climático, dice Montes, vamos a terminar plantando papayas. Imagina que antes no crecía nada aquí, ahora sus habitantes ya tienen chacras.”

Hasta ahora, la actividad comercial de la isla se basa en la producción de papas, pesca, y el pastoreo de vacas y corderos. En los últimos años, cuenta Montes, han podido sumar además el cultivo de otros vegetales en las huertas, justamente debido a que hay menos lluvias.

Otra de las ventajas del lugar es que no hay heladas. “Cuando se registran episodios de heladas en Castro, dice Montes, aquí no pasa nada”. El suelo en tanto es un trumao volcánico, franco, con poca materia orgánica y poca arcilla, sobre el cual a las pocas horas de caer la lluvia ya se puede entrar a trabajar con los bueyes.

En la isla están contentos con el proyecto dice Montes, porque lo ven como una opción distinta. Además como Viña Montes, cuenta, se han acercado a la comunidad. “Nos hemos hecho cargo de alguna manera de su comunidad, dice Montes. El año pasado trajimos a 10 alumnos de su escuela a Santiago, te imaginaras las caras de esos niños; algunos son décima generación nacidos aquí, y no conocen más que el ganado y la pesca”. Además, llevaron a Colchagua a su encargado del campo, quien llega en bote al viñedo, y le capacitaron en manejos y prácticas agrícolas.

Desde que plantaron el año 2018 Aurelio Montes viaja dos veces al año a Isla Mechuque, y su gerente agrícola, Rodrigo Barría, va todos los meses. Sin duda hay fe en este proyecto extremo, que tiene el visto bueno del profesor de viticultura y experto en clima Fernando Santibañez, quien públicamente dijo, cuenta Montes, lo describe como  proyecto valiente y muy atinado.

Las expectativas pues están echadas, aunque sabemos que el reto es grande. También sabemos de la porfía de Montes, quien hoy trabaja sacrificando kilos de uva para bajar el consumo de agua en sus viñedos de Marchigüe, secano del Colchagua. Las mayas o lonas ya las uso para bajar intensidad del sol, ¿por qué no usarlas en Mechuque para proteger viñedos del frío y lluvia? Montes no lo descarta si fuera necesario. Sabe que primero efectivamente deben tener los primeros racimos y luego lograr madurarlos.

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2 comentarios

  1. […] muy poco les contamos de las nuevas aventuras de Aurelio Montes en Chiloé, sin embargo parece que fue hace décadas que este visionario enólogo y socio de Viña Montes, […]

  2. […] Para WiP.cl  Aurelio Montes, también con viñedos y bodega en Mendoza bajo el alero de Bodega  Kaikén, representa el lado innovador del vino chileno enfocado en calidad. Dejando así de lado los vinos buenos bonitos y baratos, que tienen estancado el precio del vino chileno en las exportaciones.  Pues fue Aurelio Montes quien comenzó a plantar viñedos en las laderas de Apalta con la cepa Syrah, para hacer su gran vino Folly; también, antes había sido pionero en el desarrollo de vinos íconos, con su mezcla de Burdeos Montes M a finales de los 90, y con la creación de unos de los primeros grandes Carmenère de Chile, su Purple Angel. Montes, de la mano de su equipo de trabajo, y su hijo Aurelio Montes del Campo,  ha desarrollado viñedos pioneros en las D.O. Leyda y Zapallar, y más recientemente tiene un proyecto en la Isla de Chiloé. […]