50 BEST VINEYARDS 2026 LLEGA A SANTIAGO
Santiago recibirá en noviembre de este año, la premiación internacional junto con una programación que conectará viñas, restaurantes, chefs, patrimonio y turismo.
Chile será por primera vez sede de The World’s 50 Best Vineyards. La premiación internacional se realizará en Santiago durante la semana del 16 de noviembre de 2026, en asociación con el Gobierno de Santiago, su Corporación Regional y Grupo Liderazgo.
La ceremonia será el momento central de una programación de cerca de cuatro días, diseñada para presentar a Santiago no solo como puerta de entrada al valle del Maipo, sino como un destino capaz de integrar vino, gastronomía, patrimonio, cultura y paisaje.
La elección convierte además a Santiago en la primera capital latinoamericana en recibir el encuentro y busca aprovechar una característica poco frecuente entre las grandes ciudades del mundo: la cercanía entre su área urbana y una amplia red de viñas abiertas al turismo. Recordemos que apenas culminó la pandemia en 2022, la región vitivinícola de Mendoza recibió la celebración en Piedra Infinita, ganadora las tres primeras veces del ranking.
Según explicó a WiP.cl Daniel Greve, chairman de la organización 50 Best para Sudamérica (Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia), la idea original era traer a Chile el evento LATAM 50 Best Restaurants, lo que se empezó a negociar junto a Max Raider, Rodolfo Guzmán cuando el evento de premiación llegó a Río de Janerio años atrás. Pero las negociaciones se complicaron por coyunturas políticas, elecciones y la alta competencia entre ciudades anfitrionas. «Fue a comienzos de este año que surgió la posibilidad de organizar este evento mundial de vinos, considerada una oportunidad superior por su alcance internacional frente al carácter regional del evento gastronómico».
Greve explicó que pronto Claudio Orrego junto con la Gobernación de Santiago se sumó a la iniciativa. Destacó a su vez, que su consejo aprobó unánimemente la propuesta, pese a su diversidad política, convirtiéndola en un tema país y demostrando un consenso transversal sobre el valor cultural del vino. «La iniciativa busca mostrar al mundo el vino chileno y su vínculo con la gastronomía, la hotelería, los paisajes y la cultura, posicionando a Chile como una referencia mundial más allá de la semana del evento».
Una premiación dedicada al enoturismo
The World’s 50 Best Vineyards —nombre adoptado por la lista anteriormente conocida como World’s Best Vineyards— reconoce experiencias enoturísticas y no evalúa únicamente la calidad de los vinos.
Su Academia de votación está integrada por más de 700 expertos en vino y viajes, además de sommeliers, quienes eligen las mejores experiencias que han visitado durante el periodo correspondiente. No existe una pauta única: pueden considerar la hospitalidad, el paisaje, la gastronomía, la arquitectura, las actividades, el servicio y la relación entre precio y experiencia.
La ceremonia en Santiago culminará con la presentación de la lista 1-50. Previamente se conocerá la nómina ampliada de los puestos 51 al 100 y el nuevo reconocimiento One To Watch, destinado a una viña con potencial para ingresar en futuras ediciones.
La designación llega después de una edición especialmente significativa para Chile. En 2025, ViK ubicada en Millahue, obtuvo el primer lugar mundial y en noviembre 2026 ingresará al Hall of Fame de la organización; la que reúne a las viñas que han encabezado la lista y que, por esa razón, dejan de ser elegibles en las siguientes votaciones.
Ruta Transandina: el proyecto que acompañará la premiación
La principal novedad de la programación chilena será la Ruta Transandina, una propuesta gastronómica y territorial que acompañará la llegada de los representantes de The World’s 50 Best Vineyards.
El concepto busca conectar inicialmente a Chile y Argentina a través de la cordillera de los Andes, pero con una mirada latinoamericana más amplia. Se espera la participación de más de 50 chefs procedentes de distintos países de la región, además de bodegas, periodistas, críticos, empresarios gastronómicos, autoridades y representantes de 50 Best.
La Ruta Transandina no se plantea como una actividad única ni como un recorrido lineal. Será una programación distribuida en distintos lugares y momentos, con grupos que visitarán viñas, restaurantes y espacios patrimoniales. De esta manera, los invitados podrán conocer diversas dimensiones de Santiago sin concentrarse todos simultáneamente en un mismo lugar.
Las estimaciones preliminares consideran cerca de mil asistentes durante los diferentes encuentros, considerando representantes de las 50 bodegas que formarán parte del ranking 2026.
Entre los espacios contemplados para la programación ya se encuentran Don Melchor, La Moneda, el Centro Cultural Santa Lucía y restaurante Las Cujas, aunque parte del itinerario se mantiene todavía reservado y podría incorporar otras viñas y escenarios de la Región Metropolitana. Por la misa razón, un viaje a ViK, en Valle de Cachapoal está por ahora descartado.
El objetivo es que la atención generada por la premiación se extienda a toda la ciudad y no quede limitada al lugar donde se anuncie el ranking.
Latinoamérica como despensa del mundo
La Ruta Transandina busca reforzar un relato común: presentar al Cono Sur y a Latinoamérica como una gran despensa mundial, gracias a la diversidad de sus productos, cocinas, vinos, paisajes y culturas.
La invitación a chefs de distintos países permitirá mostrar que la gastronomía latinoamericana posee una identidad amplia y diversa, capaz de proyectarse internacionalmente como bloque. En lugar de competir exclusivamente por atraer la atención hacia un restaurante o una ciudad, la propuesta apunta a reunir a productores, cocineros, bodegas y destinos de la región.
Para Santiago, el desafío consiste en posicionarse junto a ciudades como Lima, Buenos Aires y destinos brasileños que ya han construido una reputación gastronómica internacional.
Santiago como razón de viaje
Uno de los principales argumentos para escoger Santiago fue su capacidad de reunir, en distancias relativamente cortas, viñas, restaurantes, productos del mar y de la tierra, patrimonio urbano y atractivos turísticos.
La aspiración es que la gastronomía y el vino conviertan a Santiago en una razón de viaje por sí misma y no únicamente en una ciudad de paso hacia otros destinos chilenos. El referente es Lima, que dejó de ser vista solamente como la escala previa a Cusco y Machu Picchu y construyó una identidad capaz de atraer viajeros por su cocina.
En el caso chileno, la distancia respecto de los principales mercados internacionales vuelve especialmente importante ofrecer razones suficientes para prolongar la estadía. La programación busca que los visitantes recorran la capital, conozcan el valle del Maipo, descubran su oferta gastronómica y luego extiendan su viaje hacia otros valles y regiones del país.
“Nos llena de un profundo orgullo que una organización del prestigio de 50 Best haya elegido a Santiago para hacer su gran debut en Chile”, señaló el gobernador Claudio Orrego. “Santiago es la principal puerta de entrada al turismo del vino en nuestro país; un escenario único donde la energía urbana y la tradición vitivinícola se unen en el valle del Maipo”.
Una estrategia público-privada
La llegada de The World’s 50 Best Vineyards es también resultado de una coordinación público-privada. El proyecto cuenta con el apoyo del Gobierno de Santiago, encabezado por Claudio Orrego, junto con su Corporación Regional, Grupo Liderazgo y actores privados vinculados a restaurantes, viñas, hotelería y turismo.
La estrategia apunta a trabajar colectivamente. Instalar una ciudad o un restaurante entre los destinos gastronómicos reconocidos internacionalmente exige recursos, contactos, cobertura de prensa y una programación capaz de involucrar a distintos sectores.

La presencia simultánea de propietarios de viñas, chefs, críticos, periodistas y creadores de contenido permitirá concentrar la atención internacional en Santiago durante varios días. Los recorridos están siendo diseñados para que esa cobertura muestre distintos lugares y experiencias, en vez de limitarse a la ceremonia.
“Hace un tiempo nos propusimos el gran desafío de que Santiago volviera a ser un destino gastronómico y de vinos a nivel mundial”, explicó Max Raide, presidente de Grupo Liderazgo. “Para nosotros, como chilenos, es de un tremendo orgullo organizar por primera vez The World’s 50 Best Vineyards”.
Más allá de quiénes ingresen en la lista 2026, la apuesta consiste en aprovechar la llegada de 50 Best para posicionar una idea de mayor alcance: Santiago como capital del vino, la gastronomía y el turismo, y Latinoamérica como una región capaz de proyectar internacionalmente sus productos, cocinas y territorios.
Un llamado desde el Vino
Sabemos muy bien desde WiP.cl que este proyecto busca posicionar todo el cluster gastronómico, fantástico, sin embargo nos atrevemos a proponer que no se olvide que históricamente dónde ha sido la premiación de los 50 Best Vineyards, ha impactado directamente en el número de bodegas, que de ese país entran al ranking el año siguiente. Por lo tanto, no sólo hay visitas a restaurantes, sino también varias bodegas, para que el efecto secundario sobre el mundo del vino del Maipo, no se pierda; y tampoco se enfoque en una sola; la que más pueda pagar por recibir a la comitiva. Nos preguntamos, en este sentido, qué rol tomarán instituciones como Enoturismo Chile o Wines of Chile.
Recordemos que en 2025 las mejores bodegas de Chile dentro del listado fueron:
1.Vik
10. Montes
34. Almaviva
40. Viu Manent
41. Santa Rita
42. Casas del Bosque
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