INDAP ACTIVA APOYOS TRAS LAS LLUVIAS EN EL NORTE
La emergencia agrícola permitirá postergar créditos, acelerar inversiones y apoyar la recuperación del riego tras el temporal en Atacama y Coquimbo.
Debido a las intensas lluvias de mediados de julio, el Ministerio de Agricultura declaró emergencia agrícola en seis comunas de Atacama y en toda la Región de Coquimbo, una medida que permitirá reasignar recursos y activar instrumentos de apoyo para los agricultores afectados por las lluvias torrenciales de julio.
En Atacama, la declaración comprende las comunas de Tierra Amarilla, Copiapó, Alto del Carmen, Vallenar, Freirina y Huasco. Para los productores vitivinícolas y pisqueros de estos territorios, así como para los de Elqui, Limarí y Choapa, una de las primeras respuestas concretas proviene del Instituto de Desarrollo Agropecuario, INDAP.
La institución desplegó equipos técnicos, agencias de área y profesionales de sus programas de extensión para identificar daños en cultivos, frutales, sistemas de riego, infraestructura productiva y predios agrícolas. El levantamiento continúa condicionado por los cortes de caminos y los problemas de conectividad que todavía dificultan el acceso a algunas localidades interiores.
Postergación automática de créditos
La medida más inmediata es la postergación automática por 90 días de las cuotas de los créditos INDAP vigentes en Atacama y Coquimbo.
El beneficio alcanza a todos los deudores de ambas regiones y no exige acreditar daños ni realizar trámites. Las cuotas con vencimiento el 20 de julio fueron trasladadas al 20 de octubre, mientras que aquellas que vencían el 10 de agosto podrán pagarse el 10 de noviembre. Quienes prefieran mantener su fecha original pueden realizar el pago anticipadamente.
La postergación entrega un margen financiero a pequeños agricultores y productores que deben enfrentar reparaciones, pérdida de jornadas de trabajo, dificultades de acceso a los predios o daños en sus sistemas productivos.
INDAP también anunció nuevos créditos con condiciones más flexibles, la agilización del Programa de Desarrollo de Inversiones, PDI, y el adelanto de concursos de riego para apoyar la recuperación de las unidades productivas afectadas.
Por ahora, no se han informado montos específicos ni mecanismos especiales exclusivamente dirigidos a viñateros o productores de uva pisquera. La definición de esas ayudas dependerá de los daños constatados en cada territorio.
Catastro para definir las ayudas
Los productores que todavía no hayan recibido una visita técnica pueden acercarse a su Agencia de Área INDAP o comunicarse con los equipos municipales de Prodesal o PDTI. Allí pueden consultar si su predio fue incorporado a la Ficha de Afectación Silvoagropecuaria o solicitar que su situación sea registrada.
El catastro considera daños en plantaciones, infraestructura productiva, sistemas de riego, invernaderos y otras pérdidas provocadas por el temporal. Esta información será utilizada para ordenar las prioridades y definir qué instrumentos se aplicarán en cada caso.
Para los valles pisqueros y vitivinícolas, el estado de canales, bocatomas y sistemas de conducción de agua será especialmente relevante. La Comisión Nacional de Riego también está levantando información sobre infraestructura dañada y adecuará el calendario de concursos de la Ley de Riego para focalizar recursos en su rehabilitación.
Más plazo para denunciar siniestros
Los agricultores que contrataron seguros agropecuarios subsidiados por Agroseguros o INDAP tendrán un plazo extraordinario de hasta 45 días para denunciar los daños provocados por el temporal.
El trámite puede realizarse directamente ante la compañía aseguradora o con apoyo de las agencias de área de INDAP. La denuncia permite iniciar la liquidación del siniestro y optar a la indemnización correspondiente, de acuerdo con la cobertura contratada y la magnitud de las pérdidas.
La institución también está entregando alimentación animal a pequeños agricultores y crianceros afectados. El Ministerio de Agricultura informó que ya se realizó una primera distribución de forraje en Coquimbo y que se adquirió una segunda partida para continuar con el apoyo.
A la espera de cifras para el sector pisquero
Las medidas constituyen una primera respuesta para aliviar la situación financiera y facilitar la recuperación productiva. Sin embargo, todavía no se ha publicado un catastro oficial consolidado que detalle cuántos productores pisqueros o vitivinícolas fueron afectados, cuántas hectáreas de viñedos sufrieron daños o cuál es la pérdida económica para el sector.
Esa información será fundamental para establecer si las postergaciones, créditos e instrumentos existentes serán suficientes o si se requerirán ayudas extraordinarias para reconstruir parrones, rehabilitar canales y recuperar los campos más dañados de Atacama y Coquimbo.

