VIÑEDOS ALCOHUAZ, UN FENÓMENO ÚNICO DEL ELQUI

Publicado el 28 junio 2019 Por Mariana Martínez @reinaentrecopas

Este martes 02 de julio el norte chico de Chile será el centro de las miradas del mundo. Y aunque no lo será por sus vinos, sino por el eclipse que allí se podrá ver. Repasamos la historia del proyecto vitivinícola que desde este mismo rincón del planeta rompió todos los esquemas del vino de Chile.

Ver el sol inmenso tapado por un satélite tan pequeño como la luna, es un fenómeno que llamará la atención de millones de personas de todo el mundo este próximo 2 de julio. El milagro es sólo cuestión de la perspectiva desde donde se mire, pues sólo se verá como seguramente ya saben en una franja de 150 km, con el Valle del Elqui como su centro.

Si hacemos un paralelo con este fenómeno astronómico, del cual tanto nos hemos empapado últimamente, sólo podemos encontrar semejanzas con otro fenómeno que oculta el Valle del Elqui, pero que puede disfrutarse  cualquier día del año. Es el proyecto de Viñedos de Alcohuaz y sus fabulosos vinos.

Qué hace a Viñedos Alcohuaz un proyecto único, con luz propia para cualquier visitante del valle que sea apasionado por el vino, la naturaleza, experiencias y las energías invisibles… Aquí les contamos.

Primero. Haber querido hacer grandes vinos tintos donde hasta ese momento, a más de 2.000 metros sobre le nivel del mar, entre los más estrechos y escarpados montes de la cordillera de la los Andes, sólo se hacían grandes aguardientes con más de 40 grados de alcohol; ellos, elaborados a partir de vinos de uvas blancas bajo la conocida denominación de origen Pisco. ¿Quiénes soñaron esta locura? La familia Flaño, liderada por Alvaro Flaño (fallecido apenas unos años atrás). Hoy Patricio Flaño, su hijo, ha tomado la dirección del proyecto.

Segundo. Para logar el sueño de hacer grandes vinos tintos en tierras de Pisco, haber armado un equipo de profesionales de primera y haberlos hecho socios del proyecto. Hablamos de quienes serían su viticultor, enólogo y administradores. Aunque a lo largo de los años la sociedad ha ido cambiando.

Tercero. No haber confiado en la tecnología de punta disponible en pleno siglo XXI para ayudarlos en su sueño, sino por el contrario, mirar al pasado y confiar en las energías invisibles del planeta Tierra. Primero, usando lagares de piedra para fermentar, luego huevos de cemento, más recientemente vasijas de greda georgianas (qvevri).

Cuarto. No haber construido una bodega omnipresente en medio de su árido y luminoso pasaje, sino haber cavado una gran cueva en lo profundo de las entrañas de sus montañas, donde sus muros son el suelo de granito.

ViñedosAlcohuaz
El escritor de Wine Advocate, Luis Gutiérrez, sentado, junto a Patricio Flaño y Marcelo Retamal (cava subterránea de Viñedos Alcohuaz).

Quinto. No hacer vinos pensando en un mercado determinado, sino buscando entender qué tipo de vinos es capaz de dar esa combinación única que resulta de su clima: seco y soleado. Así como su suelo: seco y rocoso. También sus uvas: elegidas por ser amantes del sol y de las piedras y suelos áridos.

Sexto. Haber comenzado de atrás para adelante, haciendo el mejor vino de la casa a partir de mezclas de cepas (Rhu) y su hermano chico (Grus), y luego con el paso del tiempo otros experimentos monovarietales que sólo son una excusa para mostrar que se pueden hacer en un lugar donde nunca nadie antes había imaginado se podía hacer lo que ya están haciendo. Grande ejemplo de ello es La Era Malbec.

Semanas atrás conversamos con Marcelo Retamal, enólogo de Viña De Martino quien tuvo la suerte de convertir en vino las uvas que dieron los primeros viñedos plantados en Alcohuaz, al fondo del Valle del Elqui. Entonces celebraba una vertical de las 4 primeras cosechas de Rhu (de 2011 a 2014), el gran vino de la casa; y lo acompañaron con Cuesta Chica Garnacha, nacida de la cosecha 2015, junto a otras grandes Garnachas del Mundo, y no por capricho, sino porque los vinos del mundo siempre han sido referencia para Retamal. Recuerdo que una vez  compartió su consejo para los enólogos, en una revista muy famosa: “NO probar sus vinos todos los días y encontrarlos increíbles”. La frase que iba en mi texto fue tan inverosímil para el editor que le quitó el NO. Cosas que nos pasan a los escritores de vinos.

Marcelo, ¿cómo han evolucionado desde que comenzaron este proyecto 10 años tras, con aquella excentricidad de construir lagares de piedra para las fermentaciones en lugar de tener cubas de acero o cemento?

Hemos ido evolucionando, sin duda ha sido un aprendizaje. Los hicimos porque es más suave la extracción con el pie, hacemos dos al día, en la mañana y tarde, como la uva está entera flota. Sólo revienta lo que está abajo, por eso hay mucha maceración carbónica, y la extracción es bastante suave. En ese andar nos dimos cuenta por ejemplo, que la Garnacha no se podía hacer en el lagar, porque es abierto. En lo que hemos trabajado ahora es en fermentar con racimos enteros. Lo que hacemos es meter el racimo sin despalillar. Este año hicimos un Syrah 100% sin desgranar. Hay que ver que pasa con los resultados, pero lo que se busca es tener un carácter más serio en la fruta del Elqui, que sea menos monstruo. Lo que he visto en el mundo, es que el escobajo ayuda, pero no es para cepas tánicas, sí para mediterráneas. La cantidad de uvas con escobajo va a depender del objetivo del vino y de la añada. 2019, por ejemplo, fue una cosecha en que la madurez se vino toda encima por el calor, y le puse demasiado. Entonces va a depender de cómo fue el año. Con respecto al objetivo, cuando usas 100% racimo entero, queda mucho olor a raquis, pero si lo guardas por siete años, ese aroma ya no aparece. Para probar vinos con escobajo de otros países, recomiendo el AOC. Cornas de Domaine Auguste Clape, quien fermenta sus Syrah 100% racimo entero, pero al terminar lo descuba (separa de pieles y semillas), y no deja el vino en maceración post fermentativa. Es maravilloso el resultado, pero hay que tener cuidado. Si se pone de moda, va a empezar a marcar como la madera de la barrica.

 

Recuerdo que al inicio del proyecto, la idea era ir haciendo Rhu (el gran vinos de la casa) y en el camino definir que vino iban a hacer, en estas ocho cosechas que llevan de su historia, sólo cuatro en el mercado, ¿ya lo definieron?

Rhu todavía no está definido, estamos buscando la perilla. Sí ya sabemos que lo mejor es la zona detrás de la bodega, y ahí plantamos 10 mil plantas de Syrah, que es la variedad base, y la que en 10 años más va a ser la parcela base del vino. Es un suelo de granito puro, y es el que mejor se ha dado. También lleva  Petit Sirah, que lo he metido siempre en la mezcla y la Garnacha que me da la redondez. Si ves los estilos, 2011 es muy raro, tuvo 3 años guardado en  huevo, y marca algo puro, pero porque también es más viejo. Ese 2011 ahora va acercándose al 2012. 2011 es más cálido, y al guardarlo muestra en nariz y boca la nota de clavo oxidado. ¿Y qué pasa con Grus? El resto es Grus, que es una mezcla de lo que sobra, y viene para el ahora Touriga Nacional, cepa que entra este año 2019 en su mezcla. Vamos a ver cómo sale, no sé si vaya aún a ver Rhu 2019, pero no lo creo.

De tener 100% cepas tintas plantadas en sus viñedos para vinos finos, ahora sumarán blancos, entiendo con cepas mediterráneas, ¿por qué?

Si, también plantamos Roussanne y Marsanne para hacer un vino en las tinajas georgianas (los qvevri). Es un vino que he estado pensando mucho. Lo rediseñé y probablemente lo veremos más adelante, en un par de  años más. Pero saldrán recién al mercado después de unos 6 años porque creo que van a ser vinos blancos para guardarlos. El nuevo viñedo se plantó hace dos años, y hemos estado luchando con un sistema raro de conducción que le ha costado partir.

¿El 2 de julio es el esperado eclipse, los podremos ir a visitar? 

Hoy en día está abierta sólo la tienda, en el camino a la bodega (en Alcohuaz), justo antes de llegar a la casa grande. La gente puede parar y comprar su botella y además le explicarán muy bien todo el proyecto. Estamos a punto de recibir el permiso para poder abrir a público la bodega, pero aún no está listo.

Confirmamos en WiP.cl y efectivamente la tienda estará abierta incluso el mismo día del eclipse. Sólo cerrará una hora antes de que se dé el fenómeno astral, y reabrirá una hora después de que haya culminado.

Viñedos Alcohuaz es distribuido en Chile por  Grandes Terruños.

 

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