PORQUE LO AUTÉNTICO SÍ IMPORTA

Publicado el 23 noviembre 2018 Por Mariana Martínez @reinaentrecopas

Esta semana WiP.cl asistió a la presentación de Amalia, el  vino tinto  súper premium de Viña Los Boldos. Un  buen ejercicio todavía en busca de la perfección por mostrar un histórico lugar.

Fernando Guedes es el actual presidente del Grupo SOGRAPE. Un tipo muy amable, tímido, portugués como la empresa que representa, cercano a los 50 años, más por arriba que por abajo diría yo. Junto a otros miembros del directorio, estuvo presente en Santiago esta semana, para el lanzamiento del primer vino super premium que ha lanzado al mercado la Viña Los Boldos,  bajo su administración (viña antes llamada Viña Chateau Los Boldos).

Fernando Guedes, presidente de SOGRAPE.

Guedes, el menor de tres hermanos,  desde enero del 2015 es el presidente de este grupo  internacional que posee más de 1.500 hectáreas  alrededor del mundo. Asumió  el cargo cuando su hermano mayor (Santiago) debió abandonar por problemas de salud. No sabemos cuántos de los 135 vinos que comercializa  hoy el grupo portugués que compró Chateau Los Boldos el año 2008, reciben su  nombre en honor a algún miembro de la familia. Lo que sí  sabemos es que el super premium tinto que lanzaron esta semana se llama como la esposa del  fundador, Fernando Von van Zeller Guedes,  abuela de quien nos visitó esta semana.

El cómo surgió la idea del nombre Amalia suena a cuento, pero tiene sus  bases. Santa Amalia era el nombre del campo donde se emplazaba la viña que fundará en 1980 el francés Dominique Massenez. Y de seguro la marca estaba registrada por la viña. Me parece recordar el nombre, SANAMA una línea de la era Massenaz y que sigue vigente  hoy,  entiendo, pero con un look renovado y mucho más jovial.

La cosa es que por casualidad, cuando los dos Fernandos (padre e hijo) visitaron la viña años atrás en Cachapoal, vieron que un trabajador del campo sacaba un viejo cartel que decía Santa Amalia. Fernando padre, cuenta el hijo, pidió que no lo  sacaran pues  le recordó que Amalia era el nombre de su madre; entonces,  le solicitó especialmente que hicieran en Chile un vino con su nombre. Llegar a la etiqueta elegantísima que tiene hoy, azul petróleo, forma parte de una historia más larga, pero no la vamos a contar aquí; porque son detalles técnicos que poco importan del interior.

Sobre el vino mismo hay que decir,  supimos en su lanzamiento muy poco. Se trata de una mezcla de Cabernet Sauvignon, Syrah y Merlot cosecha 2014,  proveniente de diferentes lotes dentro del mismo campo Santa Amalia, obviamente. Los primeros de sus viñedos  fueron plantados por la familia Martínez en el año 1936 (antecesores de Dominique Massenez); también hay viñedos de 1948, 1963  y 1985  y otros  replantados en la era SOGRAPE después del 2009.

Victor Arce, enólogo de Viña Los Boldos

Lo que nos queda claro en palabras del actual enólogo de la bodega Victor Arce, es que para hacerlo eligieron lo mejor que tenían entre sus barricas. También supimos que Arce no hizo  los vinos (los hacia entonces el enólogo francés  Stephan Geneste), pues Arce llegó después, directamente desde la Viña Pérez Cruz. Pero Arce sí fue responsable de la mezcla de este 2014 y los que vienen. Por eso, dice con total honestidad, sobre el origen de Amalia, después de una larga introducción:

“Estamos construyendo la respuesta… Estamos buscando lo mejor que podemos hacer para este vino, por eso hacerlo es un buen ejercicio. La única manera de lograrlo  es entendiendo el suelo, el terroir de Cachapoal. Allí tenemos aluviones, tenemos viñedos plantados antes de la Segunda Guerra Mundial, terrazas de piedras, con  arena… Por eso cada vez que alguien nos visita lo llevamos hasta el viñedo, y  se los mostramos de arriba a bajo. El vino agrega, Arce, es representación  de un lugar, y nosotros queremos que los nuestros sean la mejor  representación de Cachapoal”.

Fernando Guedes miraba al joven y desconocido Victor Arce desde cerca, vimos que se alegró con su respuesta, incluso comentó en nuestra mesa: este joven es pasión, es honestidad, es auténtico”. No podemos estar más de acuerdo. Y honestidad es lo que necesita cualquier vino para que brille por sí  solo.

Amalia, el nuevo super premium de Viña Los Boldos

Por eso mismo Amalia 2014 ($67.000) nos queda aún en deuda. Es un vino con una fruta roja, sabrosa muy intensa, pero a la vez demasiado dulce, demasiado cálido en nariz y boca; con demasiado alcohol y madera. Me encantaría probarlo en 10 años más. Su botella, como la mayoría de los vinos que tienen larga vida, se irá a mi bodega, a descansar, por un largo tiempo, hasta que merezca ser abierta; es decir haya sido pulida por el paso del tiempo.

En mi cava, justo, me encontré  y sin qeriendo, estos días una botella guatona, con una pera dentro, de un licor de pera de la familia Massenez. Una botella que lleva allí  ya casi diez años, y que es testigo de la historia de esta viña que siempre ha estado en Cachapoal: sobre las mismas piedras, la misma arena; en el  mismo lugar.

Sí, los vinos deberían ser, en el mundo perfecto,  representación de un lugar. Y  el lugar de Santa Amalia, apenas por kilómetros,  salvó este año de la granizada que caýo hace dos semanas en Cachapoal. Los frutales con que se hacían los destilados de la familia  Massenez, muy cerca de allí,  al parecer, no.

Un par de datos más: El lanzamiento de Amalia 2014 fue en la  aún por estrenar La Brasserie de Franck y Héctor,  en las Galerías CV  del Alonso de Cordova. Muy cerca de la recién presentada La Bodeguita de Miguel Torres. Un proyecto gastronómico a todo trapo, que ha desarrollado el cocinero francés Franck Dieudonné de la mano de su  gran amigo, el Master Sommelier Héctor Vergara. Por eso no fue casualidad que ambos estuvieran en este, el segundo día de apertura de su salón,  para presentar los vinos de Los Boldos.  La semana pasada lo habían hecho ya para presentar mini-verticales de los vinos de la Viña Perez Cruz. La presentación esta vez, culminó con un LBV, que trajo para la ocasión desde China, el gerente  chileno de Los Boldos, Sebastián Philipps.  Un Oporto Sandeman  2013, otro vino,  esta vez de Portugal, la casa de SOGRAPE,  que muy personalmente  también guardaría en mi cava 10 años más para disfrutar aún más.

Para beber hoy: Los Boldos Sauvignon Blanc 2018 Grande Reserve $7.900), con aromas a pera, solo coincidencia imagino, y una fresca y mineral acidez. También, el Espumante Los Boldos Método Tradicional ($12.900)que acaba de salir al mercado. Ambos muy frescos blancos de Cachapoal,  aunque usted no lo crea.

Por cierto si el nombre  Amalia  les suena familiar en el vino, no se equivocan; Concha y Toro tiene el súper premium  Amelia Chardonnay, el cual ya es  100%  de Limarí, y supimos justo en estos días  que será una línea que sumará un Pinot Noir del mismo origen; dejando atrás sus inicios, el Valle de Casablanca.

 

 

 

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