VINO Y MONTAÑA RUMBO AL ACONCAGUA
Cristina Rivas relata la travesía que une a Viña Von Siebenthal y América 6.000, con llegada a la cumbre del Aconcagua prevista para este miércoles 28 de enero.
La montaña siempre será un recordatorio silencioso del porqué se inicia un camino. Más que alcanzar una cumbre, hay travesías que buscan inspirar, reconectar y volver a ese origen que sostiene todo lo que somos.
Bajo esa convicción nace Volver al Origen, una alianza que une el mundo del vino y el montañismo desde el Valle del Aconcagua hasta la cima más alta de América. Viña Von Siebenthal y la Corporación América 6.000 se encuentran en un proyecto que cruza territorio, historia, bienestar y propósito, como parte viva de un sistema natural que comienza en la Cordillera de los Andes.
Hablar de Volver al Origen es también hablar del territorio. El Valle del Aconcagua no es solo un escenario natural, es un espacio cargado de simbolismos. Las aguas del deshielo del Aconcagua cruzan la cordillera, riega las viñas del Valle y da vida a vinos que hablan de origen. Culturas originarias, caminos incas, agricultura, encuentros históricos y una larga tradición vitivinícola confluyen en este valle que ha sido, por siglos, un punto de cruce y de vida. Esa misma agua que hoy da forma a los vinos de Von Siebenthal es la que ahora será simbólicamente devuelta a su fuente. Un círculo que se cierra, o quizás, que vuelve a abrirse.
Esta travesía rinde homenaje a la historia, a la ascensión de 1897 del suizo Mathias Zurbriggen, y también a las historias personales que se entrelazan en el valle: la de Mauro Von Siebenthal, su llegada desde Suiza hace casi tres décadas, su descubrimiento del Aconcagua como territorio cultural, agrícola y humano, y su convicción de que el vino se construye desde el respeto profundo por la tierra y sus ciclos. Y llevar una botella de Parcela 7 de @vinavonsiebenthal hasta su cumbre es devolver, con respeto y conciencia, aquello que alguna vez descendió transformado en vida.
Acompañados por América 6.000, organización que promueve el montañismo como un camino de salud física, mental y social, esta expedición propone algo más amplio: una invitación a vivir de forma consciente, activa y conectada con la naturaleza, entendiendo que todo logro, en la montaña, en el vino y en la vida, exige preparación, tiempo y esfuerzo.
La cordada avanza por estos días hacia la cumbre del Monte Aconcagua, atravesando campamentos, alturas extremas y condiciones desafiantes, integrada por figuras del mundo público y privado, entre ellos Claudio Orrego, gobernador de la Región Metropolitana, Alejandro Calvo (jefe de la expedición y fundador de América 6.000), Carlos Bustamante (sommelier de La Vinoteca y montañista) y Felipe Barría. Con el ingreso al Parque Aconcagua, el paso por Confluencia, Plaza de Mulas, Plaza Canadá, Nido de Cóndores y Cólera, el equipo se prepara para el último ascenso, previsto para este miércoles 28 de enero de 2026.
El paso a paso de esta travesía y su regreso puede seguirse a través de las redes: @america6k y @carlosbustamantepradenas, como una forma de acompañar el camino, compartir el esfuerzo y recordar que el origen siempre merece ser honrado. Porque el día de cumbre es exigente: madrugada, frío extremo, viento y horas de esfuerzo continuo. Pero más allá del desafío físico, existe una dimensión íntima que solo quienes han enfrentado la montaña comprenden.
La cordada llevó consigo una selección representativa del valle: Parcela 7, Tatay de Cristóbal, el vino ícono de la viña, junto a Orocóipo y Montelig, etiquetas que expresan la diversidad y el carácter del Valle de Aconcagua a través de Von Siebenthal. Por eso, cada botella fue cuidadosamente distribuida entre los integrantes, debido a que en altura cada gramo cuenta.
En la cumbre, a 6.962 msnm y solo si las condiciones lo permiten, Parcela 7 será elevada y descorchada como una ofrenda simbólica: un homenaje a la montaña y a los orígenes compartidos entre agua, tierra y vino, del que se degustará apenas un sorbo, cuidando así el bienestar de los montañistas. Ese gesto busca recordar que todo nace de la misma fuente y que el territorio es siempre el punto de partida. Mientras que el Tatay de Cristóbal será degustado de regreso, en el campo base. Finalmente, se dejará una placa de América 6000 con la inscripción “Monte Aconcagua”, como testimonio del montañismo mundial y de quienes llegan hasta allí con esfuerzo, humildad y convicción.
La idea nació, como muchas buenas ideas, conversando alrededor de una copa. Alejandro y Carlos, compartieron esta visión que pronto entusiasmó a Mauro Von Siebenthal.
Por eso, el pasado sábado 17 de enero de 2026, Viña Von Siebenthal fue el punto de inicio de esta travesía que va mucho más allá de una expedición de alta montaña. Bajo el concepto Volver al Origen, la viña del Valle del Aconcagua y la Corporación América 6.000 dieron inicio formal a esta alianza que une vino, naturaleza, bienestar y comunidad, con un gesto tan simbólico como profundo: llevar una botella del vino Parcela 7 hasta la cumbre del Monte Aconcagua, el techo de América.
Además, este proyecto reconoce el valioso aporte del chef Francisco Klimscha, figura destacada de la industria y referente en el rescate de la charcutería artesanal premium. Su mirada creativa ha dado origen a experiencias como Mesas con Cuento y Vinos con Cuento, que han enriquecido la forma de conectar gastronomía, relato y vino. Cercano colaborador y amigo de Mauro von Sibenthal, fue además quien inició la comercialización del Syrah Carabantes, el primer vino de Von Sibenthal, cumpliendo un rol relevante en el posicionamiento de la viña y sus vinos. Su huella se extiende también a la identidad del proyecto, al ser quien dio nombre a Parcela 7.
Para Mauro Von Siebenthal, esta travesía conecta capas profundas de su propia historia:
“El vino nace del respeto por la tierra, por los ciclos naturales y por el tiempo. La montaña representa el origen, el esfuerzo y la verdad. Cuando conocimos este proyecto entendimos que no se trataba solo de una expedición, sino de un camino con propósito y una profunda conexión humana”.
La despedida de la cordada se vivió el pasado sábado 17 de enero de 2026, en un ambiente de celebración y comunidad. Familias, amigos y colaboradores se reunieron en la viña para compartir copas, conversaciones y los vinos de Von Siebenthal, acompañados de picoteos para compartir. La música en vivo de Musicandina, con instrumentos ancestrales, recordó el carácter andino y multicultural del territorio. Fue una despedida festiva y, a la vez, reflexiva: una pausa para reconocer que todo camino con sentido requiere preparación, compañía y esfuerzo. Volver al Origen es una invitación a atreverse y a comprender que todo vuelve: al agua, a la tierra y a los valles que la transforman. Es reconocer al Valle del Aconcagua, a su gente y a todos los seres que conviven en este territorio vivo. Un llamado a avanzar con conciencia, entendiendo que el verdadero viaje no termina en la cumbre, sino en el regreso al origen de cada quien.
Atrévete y conoce más en @vinavonsiebenthal
Más artículos de Cristina Rivas:



