EE.UU. CAMBIA SU DISCURSO SOBRE EL ALCOHOL EN NUEVAS GUÍAS ALIMENTARIAS
El documento 2025-2030 cambia límites precisos por una recomendación general de “consumir menos alcohol”, generando debate entre expertos.
Las Dietary Guidelines for Americans 2025-2030, actualizadas por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos y el Departamento de Agricultura, introducen por primera vez en décadas un enfoque distinto sobre el consumo de alcohol: eliminan los límites diarios cuantificados que existían en versiones anteriores y, en su lugar, instan a “beber menos alcohol para una mejor salud”. Así lo informó elnuevodia.com
Hasta ahora, las guías federales recomendaban un máximo de una bebida diaria para mujeres y dos para hombres. En la nueva versión, ese esquema desaparece y el alcohol pasa a describirse de manera más general, sin cifras, con el objetivo declarado de poner mayor énfasis en patrones alimentarios basados en alimentos reales y la reducción de ultraprocesados y azúcares añadidos.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el Dr. Mehmet Oz, administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, presentó la guía señalando que el consumo moderado de alcohol —que “no debería ser para el desayuno”— puede formar parte de la vida social de algunos individuos, aunque enfatizó que lo ideal es limitar su ingesta.
La ausencia de límites numéricos en el documento ha generado críticas de asociaciones de salud pública. Por ejemplo, la American Association for the Study of Liver Diseases señaló que las nuevas recomendaciones omiten orientación basada en evidencia y no distinguen entre diferencias biológicas en la metabolización del alcohol, lo que puede dejar a los consumidores sin una guía clara sobre riesgos reales.
Además, organizaciones de salud y estudios recientes señalan que no existe una cantidad de alcohol completamente “segura” y que incluso niveles bajos de consumo están asociados con un mayor riesgo de cáncer y otras enfermedades crónicas.
Los cuestionamientos no se limitan a Estados Unidos: en Europa y otros países, las guías dietéticas tienden a enfatizar la reducción estricta o incluso la abstinencia en poblaciones vulnerables, reflejando un consenso más rígido frente a los riesgos del alcohol.
Este cambio en las guías alimentarias estadounidenses tendrá impacto tanto en recomendaciones médicas como en programas de alimentación pública, pero también coloca al alcohol en un espacio interpretativo amplio, dejando la decisión final en manos de cada persona y su contexto de salud.
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