Publicación: 16 septiembre 2026

MUJERES RURALES IMPULSAN EL TURISMO GASTRONÓMICO

Cuarenta emprendedoras de Tarapacá, Ñuble y La Araucanía intercambiaron saberes culinarios en un foro de ONU Mujeres y la Subsecretaría de Turismo.

Cuarenta emprendedoras campesinas e indígenas de Tarapacá, Ñuble y La Araucanía participaron en el foro “Mujeres que alimentan los territorios”, un encuentro que puso en diálogo el patrimonio alimentario, el turismo gastronómico y el empoderamiento económico femenino. La actividad fue organizada por ONU Mujeres, a través de sus programas Originarias y Comunidades Conectadas, y la Subsecretaría de Turismo, con el apoyo del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP).

Durante dos jornadas, cocineras tradicionales, empresarias de turismo rural, académicas e invitadas de Canadá, Argentina y Guatemala compartieron experiencias sobre autonomía económica, preservación de semillas y desarrollo sostenible. Entre las participantes estuvo la cocinera aymara Aurora Cayo.

El objetivo fue fortalecer redes de colaboración y abrir nuevas oportunidades de emprendimiento, además de incorporar una perspectiva de género en la planificación y gestión del turismo gastronómico.

Una cocina que conecta territorios

La jornada final se realizó en el restaurante Willi Mapu, en el Persa Víctor Manuel del barrio Franklin, en Santiago. Allí, el cocinero, panadero y consultor peruano Andrés Ugaz condujo un taller de cocina intercultural en el que cinco grupos prepararon churrascas, sopaipillas, chimichurris, ajos confitados, salsas y salteados con un toque de innovación.

Luego, cada grupo respondió una pregunta clave para el turismo gastronómico: qué debería comer, qué lugar tendría que visitar y en qué época del año debería viajar una persona que llega por primera y única vez a su territorio.

Las respuestas mostraron la diversidad de las cocinas locales: asado de caballo con chuchoca de piñón, carapulcra aymara “levanta muertos” —un guiso de llama preparado con piedras calientes—, pebre de cochayuyo, cazuela de gallina con pantrucas, bombas de erizo con harina y costilla de llama con jugo de membrillo.

Tradiciones con rentabilidad y reconocimiento

Ugaz explicó que la dinámica buscó crear un ambiente de mesa y confianza para que las participantes conversaran sobre un patrimonio alimentario capaz de articular la agricultura familiar, la pesca y la recolección. También planteó el desafío de definir qué acciones pueden impulsar el Estado, la sociedad civil, la academia y la cooperación técnica para transmitir esos conocimientos a las nuevas generaciones, con rentabilidad y reconocimiento como bien cultural.

“En Perú la cocina nos sirvió para generar cambios y es una ficha confiable para entrar en otros temas. Cambio climático, género, recambio generacional y producción agrícola se pueden hablar en fácil y en minúsculas en la cocina, ese es el plan”, señaló.

Emprendimientos con identidad

Yésica Huentén, dueña de la empresa turística mapuche Budi Lafquen Mapu, en Isla Llepo, Puerto Saavedra, ofrece alojamiento, relatos históricos, experiencias gastronómicas, avistamiento de aves, navegaciones y artesanía en fibras vegetales. Su trabajo fue reconocido con el premio Mujer Empresaria Turística Sernatur 2022 y el galardón de Turismo Responsable 2024 en la feria WTM de Brasil.

“Estos encuentros son inspiradores, tienen mucho aprendizaje y nos permiten reflexionar sobre lo que podemos ofrecer, con innovación e integrando a nuestras comunidades, para que quienes nos visitan tengan una experiencia única y satisfactoria, y para que nosotros tengamos algo que entregar también a las nuevas generaciones”, afirmó.

Ruth Moscoso Mamani, cocinera tradicional aymara y dueña del restaurante Qori Inti —Sol Radiante—, en el oasis de Pica, cocina en hornos solares las recetas que heredó de su abuela y de su madre. Entre ellas figuran el picante de conejo, el estofado de llama, la empanada de charqui y el pan de quinua. “Nuestro plus es complementar los saberes ancestrales con lo tecnológico”, explicó.

Tras participar en el Festival Ñam, Moscoso valoró el foro como una oportunidad para intercambiar sabores y poner en valor los productos y conocimientos de cada territorio. “Detrás de un plato hay historia y sabiduría, un todo”, sostuvo. Su próximo experimento ya está decidido: al regresar a Pica incorporará chicharrones de llama a su recetario, una idea que nació durante este encuentro.

 

 

Fuente: INDAP

Deja un comentario