Publicación: 27 abril 2018

VENDIMIA EN CHILE CHICO

Sanas aunque con menos madurez que el año pasado, fueron cosechadas las uvas destinadas a los vinos de  Keóken 2018, vinificados en origen por el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) a orillas del Lago General Carrera.

Mientras el mundo del vino sigue de fiesta y las  vendimias en la zona central de Chile ya casi terminan,  a orillas del Lago General Carrera, en la región de Aysén, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), institución ligada al Ministerio de Agricultura de Chile, esta  semana cosechó una  nueva cosecha de  los vinos más australes del mundo.

Desde la Patagonia y en plena vendimia, la especialista del INIA Marisol Reyes, explicó que “este año la cosecha de uvas ha sido buena; aunque la fruta está levemente menos madura que la cosecha anterior, está sana y con buen sabor, lo que permite suponer que tendremos nuevamente un buen producto y una producción aproximada de 15 botellas de cada variedad”.

 

Para el Director Nacional del INIA, Pedro Bustos, “es muy importante lo que se está haciendo en este proyecto altamente innovador. Con esta segunda partida de vinos obtenida a escala experimental, cada vez se van generando mayores conocimientos y buenos resultados para demostrar que es posible ampliar la frontera vitivinícola de Chile hacia el sur del país. El éxito de este proyecto permitirá incentivar a emprendedores y viñas medianas o grandes para que se atrevan a invertir en esta zona”.

“Para mí, aunque se trata de productos interesantes y de calidad, no es tan relevante definir a qué huele o sabe Keóken, ni donde lo encasillamos organolépticamente hablando, ya que al cumplir con todos los parámetros enológicos establecidos para considerarlo vino, estamos ante un fenómeno único y singular, engendrado más allá de las fronteras naturales que estaban establecidas para el vino”, comentó el sommelier Pascual Ibañez durante la presentación de la primera cosecha embotellada bajo la marca Keokén, a fines del año pasado en Santiago.

Ibáñez añadió que “el INIA sabe que no se pueden esperar resultados instantáneos, por eso llega lejos en sus trabajos científicos. Keóken es la prueba y testigo fehaciente de eso y, por tal motivo, es la investigación más innovadora del momento vitivinícola nacional”.  Además, destacó que “todos los conocimientos que genera el INIA son bienes públicos y quedan a disposición de la industria para que se generen nuevos emprendimientos”.

Diego Arribillaga, especialista en fruticultura de INIA Tamel Aike, resaltó la importancia de seguir diversificando la oferta productiva de esta zona, al incorporar esta nueva alternativa vitivinícola. “El INIA se propuso analizar la factibilidad técnica de ampliar la vitivinicultura nacional hacia el sur. Para esto, se establecieron unidades de validación en Temuco, Puerto Saavedra y Chile Chico, en las que se plantaron cinco variedades blancas (Chardonnay, Sauvignon Blanc, Riesling, Gewürstraminer y Pinot Gris) y tres tintas (Pinot Noir, Portugais Bleu y Tempranillo), sobre dos portainjertos”, puntualizó.

Fuente: INIA

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