DE MARTINO CINSAULT VIEJAS TINAJAS 2016

A propósito de patrimonio, mezcla de pasado y presente,  hoy les presentamos un delicioso  tinto post-moderno; el mejor de su propia corta historia.

Varias veces hemos probado el último Viejas Tinajas Cinsault de De Martino este año.  Cada vez nos confirma que 2016 es la mejor cosecha que ha logrado el equipo que el año 2010 se propuso hacer un vino como ya no se hacía en Chile: en tinajas de greda.

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Marcelo Retamal y Eduardo Jordán están detrás del vino que necesitaba ciertas características especiales para poder guardarlo en tinajas sin que tuviera la protección del sulfuroso, y que resistiera  por supuesto el paso del tiempo y largos viajes a mercados de exportación.

 

La historia cuenta que en esa búsqueda, que apuntaba más al  País de viejas parras en cabeza,  dieron con el Cinsault  de Guarilihue, zona costera del valle del Itata. Hasta entonces nadie de la era moderna del vino chileno (entiéndase después de los 80) lo había vinificado como monovarietal, y mucho menos vinificado en tinajas de greda.

El equipo de De Martino sabía poco de como vinifcar en las tinajas y también sabía poco de la cepa, que por suerte permite cosecharla antes de tiempo sin tener notas verdes (piracina), porque su problema más bien no darse cuenta que te ha pasado la mano esperando. El primer año, 2011, contó Jordán mientras presentó el vino en el Seminario de Patrimonio Vitivinícola, tuvieron la suerte de que fue un año de muy bajos rendimientos y esa baja se siente en la concentración del vino, sin embargo, por lo que recuerdo de aquel 2011 no tiene la frescura que han conseguido con la cosecha 2016. Y tampoco, pienso la habían conseguido los años anteriores. Siempre, uno buscando la perfección del beber, pensaba que les  faltaba o sobraba  algo. Podríamos decir que 2016 sí, ha sido el año perfecto. Hay en este vino fruta jugosa y fresca, negra, de taninos algo rústicos pero con cuerpo para aguantarlos. Nada sobra, nada falta.

Jordán cuenta que si bien en los inicios sulfitaban los vinos que  se iban fuera de Chile, el  año pasado se dieron cuenta que no hacía falta, y que además, siempre por degustación, cuando comparaban el que no tenía sulfuros se mostraba mejor.cinsaultx3_demartino

Tuvieron que pasar cinco años para agarrarle la mano, un tiempo que en realidad son es tan largo cuando se habla de vino.  Lo genial es que de ese primer Cinsualt,  ahora hay dos versiones más completamente diferentes, de la línea Gallardía. Es así como del mismo año 2016 hay un Rosado que no deja a nadie indiferente, porque de rosado delicado  tiene poco. Digamos que es un rosado de gran personalidad con una fuerza en boca que invita a la compañía de pescados y roastbeef.  El otro Gallardía es un tinto, sí  muy fresco y liviano.

Un poco menos de tiempo pasó para hacer también el mejor Muscat en Tinajas de su historia, y que ya está en el mercado, pero que es cosecha 2015. Curioso cierto, que el tinto salga al mercado antes del blanco Ahí,  en ese Viejas Tinajas Moscatel 2015,  fermentado con sus pieles, también hay perfección: hay un divino volumen en boca  junto con una rica acidez, también flores y levaduras en nariz.  Dos joyitas del viejo Nuevo Mundo que funcionan perfecto cada una por separado.

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Sabemos que por los hermanos  De Martino que la viña compró una propiedad en el Itata y que el plan a futuro es vinificar en el mismo lugar. Por supuesto en las mismas tinajas, que ya suman de las 25 iniciales las 180. Es decir, esta historia apenas esta por comenzar.

Bodega / Productor: De Martino
Nombre de línea / Marca: Viejas Tinajas
Origen: Guarilihue
País: Chile
Cepa: Cinsault
Año cosecha: 2016
Enólogo: Marcelo Retamal
Estilo: tinto
Categoría:
Gran precio calidad: Si, definitvamente
Maridaje / Armonía: Mejor carnes blancas de tierra que de amar, como pollos de campo y pavos asados, también arrollados y cazuelas.
Ocasión descorche / Regalo: Para comenzar un asado de otoño, junto con grandes amigos, ojalá aquellos viejos; de esos que solo mejoran como compañía tras el paso de los años.
Donde encontrarlo: El Mundo del Vino y The Wine Room
Contacto productor: www.demartino.cl

1 Estrella: Muy probable es que no haya en este vino más que la intención de producir grandes volúmenes a bajo precio. Recomendamos comprar sólo si es una verdadera ganga y tienes por delante muchas bocas con sed que saciar.

2 Estrellas: Bueno vino, simple, aunque nada en él sobresaliente. Vale pena comprar si es que tiene rica fruta y su precio parece una buena oferta. Si fuera un vino caro,  de seguro muestra molestias no menores, como una fruta verde o sobremadura, exceso de madera, mucho amargor final o un tanino secante que nunca se suavizará.

3 Estrellas: Se las damos a un vino muy bueno, sabroso, con buenas intenciones y con un marcado carácter de su cepa o su origen. Sólo habrá un pero menor para llegar a esa perfección que buscan los expertos. Si su precio no es excesivo, no lo dejes pasar.

4 Estrellas. Tiene todo lo que uno esperaría por su precio, por su origen y por su autor; aunque incluso parezca ser un vino caro. Si es barato, compre por cajas. Desde su color hasta su sensación final en boca no tendrá ningún pero y será siempre una gran compra.

5 Estrellas. Es un vino sobresaliente, con el factor WiP, ese que nos hace decir Wow. Imperdible ya sea porque su origen es extremo, su producción limitada o su carácter diferenciador; porque te hará ver estrellas, sino es hoy, en al menos 10 años más. Su precio puede ser elevado y hasta podría tener algún detalle menor, pero todo lo anterior lo justifica. Si no valoras la imperfección ni la producción limitada, déjalo pasar.

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