Publicación: 17 mayo 2019

VINO TINTO, NUEVO ALIADO CONTRA EL CÁNCER DE PROSTATA

En 12% se vería reducido el riesgo de padecer cáncer de próstata, según un equipo de médicos que lo relacionó al consumo de vinos tintos.

El objetivo del estudio publicado en Clinical Epidemiology, fue realizado con el objetivo de investigar el impacto del consumo moderado de vino en el riesgo de cáncer de próstata (PCa). Para ello, se centró en el efecto diferencial del consumo moderado de vino tinto frente a vino blanco.

Para ello, se identificaron inicialmente un total de 930 resúmenes y títulos realizados sobre el tema. Después de la eliminación de los duplicados, revisiones y resúmenes de conferencias, se consideraron un total de 83 artículos originales a texto completo. Así fue como un total de diecisiete estudios, que sumaron entre todos 611.169 sujetos, fueron incluidos para su evaluación final, cumpliendo con los criterios de inclusión.

En el caso de consumo moderado de vino, se concluyó que el índice de riesgo combinado (RR) para el riesgo de  padecer PCa fue de 0,98 (IC 95%: 0,92–1,05; p = 0,57) en el análisis multivariable. Mientras que con el consumo moderado de vino blanco aumentó el riesgo de PCa con un RR agrupado de 1,26 (IC del 95%: 1,10–1,43; p = 0.001).

Así se pudo concluir que el consumo moderado de vino tinto tuvo un papel protector que reduce el riesgo en un 12% (RR 0,88; IC 95% 0,78–0,999; p = 0,47). Este  análisis multivariable comprendió 222.447 sujetos.

Entre las conclusiones del estudio, se encontró que  el consumo moderado de vino blanco aumentó el riesgo de Pca, mientras que el consumo moderado de vino tinto tuvo un efecto protector. De allí, que una etapa posterior del estudio implica que se necesita un nuevo análisis para evaluar el efecto molecular diferencial de los vinos blancos y tintos que confieren su impacto en el riesgo de PCa.

Según información complementaria publicada por Vinetur.com algunos estudios anteriores habían demostrado un vínculo entre el consumo de alcohol y un mayor riesgo de cáncer de próstata, pero otros por el contrario no encontraron ningún impacto. Sin embargo, cuando diferenciamos tipos de bebidas alcohólicas y tipos de consumos, varios estudios han demostrado que, a diferencia de los destilados, el vino y particularmente el vino tinto, en consumos moderados o muy bajos, puede disminuir significativamente el riesgo de padecer ciertos cánceres.

Otra investigación reciente de Harvard, que se centraba en el bajo consumo de vino, descubrió que los bebedores muy moderados tenían una menor incidencia de cáncer de próstata. Lo que vendría a corroborar los actuales resultados si tenemos en cuenta además las conclusiones de otro estudio publicado en la revista Cancer Science que demostró que el resveratrol (un compuesto químico que se encuentra en el vino tinto pero no en el blanco) puede aumentar la efectividad de la radiación para destruir las células de cáncer de próstata. Todo ello evidencia que no todos los tipos de consumos y de bebidas alcohólicas tienen la misma incidencia en la enfermedad, así como la necesidad de realizar estudios más rigurosos y segmentados, que discriminen mejor los tipos de bebidas y los hábitos de consumo.

Fuente: Clinical Epidemiology

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