Publicación: 19 diciembre 2018

DESPEDIDA A UN GRAN LÉON

Patrick Léon, dueño de Chateau Les Trois Croix, ex enólogo de Mouton-Rothschild y consultor en Chile de Almaviva y El Principal, murió a los 75 años. Gonzalo Guzmán, quien trabajó con él durante la última década en la Viña El Principal, nos cuenta más de él.

Patrick Léon, uno de los enólogos más influyentes de Francia y propietario de Château Les Trois Croix desde 1995, en la región de Fronsac (Burdeos), murió el pasado 11 de diciembre. Había vivido con un cáncer durante  sus dos últimas décadas, sin embargo había desarrollado una infección unos días antes, según informó el portal Wine Spectator. Léon tenía 75 años y aún era un enólogo activo. Vivía con su señora Yvette en su chateau de Fronsac.

Como director técnico de Château Mouton-Rothschild desde el año 1984 hasta 2004, León  supervisó la elaboración de sus vinos en las numerosas propiedades de los Rothschild alrededor del mundo, incluyendo Opus One en Napa Valley y el joint venture Almaviva, con Concha y Toro en Chile.  Fue socio de un laboratorio de enología con Jacques Blouin en la Cámara de Agricultura de Gironde y  director técnico del afamado productor y escritor  Alexis Lichine, elaborando vinos en Château Lascombes en Margaux y Château Castera en Lesparre-Médoc. Con  Sacha Lichin, hijo de Alexis, crearía después en Provenza el exitoso Château d’Esclans.

También, en Chile, lo vimos hace dos años como parte del equipo de Viña El Principal, en Maipo Andes, donde llegó como asesorar, hace 13 años,  solicitado por su enólogo de entonces y de hoy, Gonzalo Guzmán.

Guzmán, quien  recibió la inesperada noticia del  fallecimiento por un llamado telefónico de Bertrand, hijo de León, quiso recordar junto a WiP.cl el aporte de Patrick Léon, más allá de su gran profesionalismo.

Recuerda Guzmán:  “Cuando comencé a trabajar en El Principal  hace 14 años, quería  un asesor con una visión internacional del vino, en el sentido de conocer los mercados, la realidad de afuera, pues la mayoría de los consultores que tenemos en Chile son muy locales. Patrick tenía además algo clave, era un asesor que conocía Chile. Le tocó venir desde el año 95 porque fue la contraparte de Mouton en Almaviva; también le tocó formar Opus One en Napa. Yo ya lo había conocido antes, pero poco. Sabía que estaba explorando asesorías, aunque no se sí volver a Chile estaba en sus planes. Pero  le propuse que nos ayudara y aceptó”.

Guzmán no puede dejar de recordar que Léon amaba de Chile la centolla y la palta. “Durante los 13 años que trabajos juntos, varias veces lo único que comíamos era palta y centolla. Léon venía feliz a colaborar y ayudar. Cuando empecé a trabajar con él ya tenía unos 62, y a esas alturas solo tomaba proyectos entretenidos. Con el  tiempo fue tomando una viña en Israel,  en Suiza, en Rusia con variedades autóctonas. Lo último que había tomado era un proyecto en Palma de Mallorca. Pienso que a esta altura de su vida le llamaban más la atención nuevos retos que seguir haciendo Cabernet de Burdeos”.

Guzmán destaca dentro de la  trayectoria de Patrick Léon, el gran proyecto que formó  junto al hijo de Alexis Lichine, Sacha, Château d’Esclans en Provenza, donde han creado vinos rosados ​​de éxito mundial.  La primera vendimia, cuenta Guzmán,  hicieron 100 mil botellas, hoy van en 8 millones. Son un  éxito en Estados Unidos. Su hijo Bertrand es el director y Patrick era el consultor.

El enólogo de El Principal, valora por sobre el  aporte y calidad como enólogo, la calidad humana de Patrick. “Uno siempre tiene una visión de los franceses bien particular… pero él era de una gran cercanía y calidez. Llegué a conocer a sus nietos, sus hijos, me quedaba en su casa cuando iba a verlo. Me incluyó en su familia. Era de una gran generosidad: me abría vinos que tenía sin razón. Un día me preguntó en qué año nací y en la comida me abrió un Mouton 1975,  el año de mi cumpleaños. Podría haber abierto cualquier otra cosa y quedaba bien igual… Se me fue un amigo, dice Guzmán,  a pesar  de tener una diferencia generacional enorme, prácticamente 40 años, lo pasaba genial con él”.

Guzmán destaca que  hace solo tres semanas estuvo en su casa de Fronsac, en noviembre. “Probamos los vinos de El Principal. Su cáncer no era limitante, vivió con eso 20 años. Ahora que ya no está empiezo a revisar para atrás… En 13 años cada vez que iba a Francia yo compraba vinos franceses, de renombre y zonas famosas, pero nunca compré un vino de su bodega Château Les Trois Croix, pero en  mi último viaje Patrick me regaló  tres botellas de cosechas distintas de su viña,  cosa que no había pasado jamás… Estoy tremendamente agradecido de su sabiduría y de su amistad. Más que un gran enólogo se fue un tremendo tipo”.

Deja un comentario