IDENTIDAD CHILENA

Publicado el 19 noviembre 2018 Por Paula Silva @catascolaborativas

Paula Silva nos presenta una nueva cerveza  hecha 100% con ingredientes made in Chile. Es la K15 de Cervecerías Kross, engañadora, peligrosa, especiada y frutal,  pensada como una elegante alternativa de los espumantes.

Esta historia comienza el 2016, cuando Grosse Gerste nos abrió las puertas a un sueño largamente añorado. Una cerveza 100% Nacional. Claudio Iturrieta, socio y maestro cervecero de Grosse Gerste, logró fermentar una cerveza con maltas de la Patagonia, lúpulos en flor de Puyehue, agua purificada de los valles centrales de Chile y la levadura nativa “Leikelen”. Todo, producto de un gran trabajo de recolección e investigación realizado por Kayta Levaduras. “Con este tipo de levaduras se pueden generar perfiles fermentativos chilenos que potencian las características de una denominación de origen específica”. Nacía la primera cerveza 100% chilena.

En octubre del 2018 se escribió un nuevo capítulo sobre este tipo de cerveza tan soñada. El escenario: Copa Cervezas de América. La protagonista: K15 de Cervecerías Kross, premiada entonces como la Mejor Cerveza Nacional del  certamen.

Tras el regreso de su “año sabático” en Estados Unidos, Asbjorn Gerlach, Socio Co-Fundador y Maestro Cervecero de Kross,  había retomado un gran desafío pendiente. Crear una cerveza con terroir. Nos había dicho entonces: “Que huela, sepa y respire Chile, por todos los poros”. Si bien ya habían experimentado con barricas de vino, adición huesillos y lúpulos de la zona de Cunco (colaboración de Cervezas Kaf),  pero antes de viajar a Miami, Asbjorn me contó que le faltaban algunas piezas para el puzzle. Para producir cerveza como punto de partida, cualquiera necesita malta, lúpulos, levadura y agua, pero  para hacer una cerveza con identidad, nos explicó entonces el maestro cervecero alemán, “necesitamos productos 100% chilenos”.

 

Entre ellos, no contaba aún con un lúpulo  hecho en Chile que se cosechara y se peletizara de forma profesional, con oferta constante y estandarizada. A su regreso de Miami, Asjbon se encontró  con una muestra de Lúpulos Hueimen sobre su escritorio, producida por una empresa familiar del Lago Ranco. Con un aroma realmente único y maquinaria de punta, por fin contaba con un lúpulo de calidad internacional, hecho en Chile.

 

Pero aún faltaba el ingrediente que le da alma y carácter a la cerveza. Inspirado en estilos belgas como Saison o Tripel, la apuesta era encontrar una levadura autóctona. Y Patagonia Yeast lo logró, entregándoles un producto de perfil aromático  frutal (con notas a piña madura, compota de manzana), y además algo especiado (pimienta blanca, cilantro), a la vez,  levemente fenólico  para alcanzar su balance.

 

No conforme con eso, Asbjorn quiso darle un toque extra chileno a través de la incorporación de mosto de uva. Pero no uva de vino,  sino que de Pisco Chileno (en un 15%); lo que además, cumple la función del Candy Sugar utilizado típicamente en las Belgian Tripel para alcanzar una alta graduación alcohólica (8.6° alc.), y el toque de acidez justo. Luego, la adición de avena  chilena en hojuelas le aportó la cremosidad en espuma y en cuerpo, necesarios para que sus intensos 8.6° alc. se sientan como unos agradables 6.5° alc.

Engañadora, peligrosa, especiada y frutal, K15 fue pensada como una elegante alternativa de los espumantes que gracias a su alta carbonatación, le otorgó el toque final de frescura.

“Estamos súper felices con el resultado. Fue un largo viaje. En solo 5 meses hicimos 10 cocciones en la planta piloto y al final, creo que tomamos las decisiones correctas en el camino. Y como digo, huele a Chile, sabe a Chile y es más chileno que los porotos. Aromáticamente se asemeja a un champagne, en boca comienza dulce pero con final seco. Perfectamente puede reemplazar un espumante”; me dijo el mismo maestro cervecero para  escribir esta nota sobre la K15.

 

Tuve la suerte de participar de la Copa Cervezas de América como organizadora y guia de los primeros Tours por 4 barrios cerveceros, en una nueva propuesta del certamen, abrir la Copa al público en general, creando la Semana Cervecera de Santiago. Experiencia que quise compartir con los seguidores de mis Catas Colaborativas, llevando algunas de las cervezas ganadoras de medallas este 2018, pero aún no estaban a la venta las K15¡ Así que partimos a su lanzamiento en Kross Bar BordeRío a ver si podíamos allí conseguir una. Para la ocasión,  invitaron al creador de la primera cerveza 100% autóctona, Claudio Iturrieta, de Grosse Gerste. Ello, con la idea de hacerle un reconocimiento por su aporte a la identidad nacional. Lo que habla de una sana convivencia entre colegas del rubro. Y por supuesto, nos compartieron dos botellas de K15 para ser degustadas en nuestra siguiente Cata Colaborativa, justamente, y vaya genial coincidencia, en el  Beerpub  Grosse Gerste en Valdivia.

K15 está disponible en los Kross Bar de Santiago, en Bellavista, Orrego Luco y ahora en Vitacura (BordeRío). Más detalles en https://www.kross.cl/encuentranos#

 

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