EN TIEMPO DE CORONAVIRUS

Publicado el 16 marzo 2020 Por Mariana Martínez @reinaentrecopas

Panel internacional se reunió on-line para conversar sobre los efectos del coronavirus en el mundo del vino. ¿Es acaso el fin de las ferias, los influencers…?

El crítico de vinos inglés Robert Joseph lo venía diciendo hace semanas; en el mundo del vino las cosas no serán igual después del Coronavirus. Primero fueron las ferias de vino en Asia, luego en Europa, Norte América, y ahora, en plena vendimia se han cancelado las fiestas de la vendimia en Chile. Para hablar de los efectos reales de esta pandemia y que ya se vislumbran en diferentes continentes, esta tarde se realizó un encuentro on-line con panelistas internacionales para conversar sobre el tema, moderado por Joseph. Entre ellos, Ian Ford (experto en Asia de vinos y fundador de Summergate Fine Wines), Stevie Kim (directora general de Vinitaly Internacional, feria postergada para junio 2020), Feliciy Carter (Editora de Meininger’s Wine Business International), Andre Ribeirinho (educador y crítico de vinos portugués) y Jane Anson (corresponsal para Decanter de Burdeos en Primeur, evento también cancelado). Aquí compartimos las ideas principales de este primer panel “Eventos más allá de nuestro control”, organizado por The Real Bussines of Wine.

1.- ¿Es el fin de las ferias de vinos como las hemos conocido hasta ahora? Generalizada fue la opinión de que no lo es, pues estos eventos son de suma importancia en un rubro tan sensorial como el mundo del vino, y donde las redes de contacto son la base del negocio. Las ferias, por otro lado, son una oportunidad para viajar a conocer destinos a los que todos los profesionales se sienten atraídos por ir. Lo que sí está claro, es que no las habrá por un buen tiempo, y que no sabemos hasta cuándo. También, que la tecnología debe ser una herramienta que permita satisfacer la necesidad de comunicación que las ferias nos suelen resolver. Un buen ejemplo de ello ha sido lo que ha hecho Portugal, a raíz de la cancelación de ProWein 2020, desarrollando y facilitando a sus productores una red de soporte técnico para conectarse con sus posibles compradores. Otros han estado haciendo seminarios on-line y tienen programado hacer este tipo de actividades antes de las futuras ferias, como una manera de ganar tiempo y fidelización. Lo que debemos entender, se concluyó, es que lo digital puede ser una nueva manera de solucionar los problemas de siempre, y por ello es ahora el momento de probar cosas nuevas. También,  que si bien es una oportunidad para preocuparse de los mercados locales, el consumidor no dejará de viajar y de interesarse por vinos de otras latitudes.

2.- ¿Es el fin de los influencers? Hay opiniones diferentes al respecto. Por un lado existen quienes creen que los influencers dejarán de tener impacto, y surgirá la necesidad de invertir en estrategias de marketing cada vez más medibles. En este sentido, deberían cobrar más importancia las viejas estrategias de siempre. En esta misma línea serán los medios con mayor trayectoria los que serán más consultados, mientras ante la adversidad, los influencers deberían desaparecer tan rápido como llegaron. Por otro lado, desde Asia, donde los influencers tienen gran poder en la decisión de la compra, e incluso venden vino, ellos son vistos por los expertos como un vínculo indispensable entre el productor y toda una nueva generación de consumidores que respiran tecnología. Y que claramente no tienen los mismos intereses o comportamientos que los consumidores con más de 50 años, que viven en ciudades pequeñas.

3.- ¿Es el fin de los restaurantes? Todos los panelistas están de acuerdo que es un momento muy duro para la industria del vino, y la restauración, y de todos los rubros en general. Sin duda la gastronomía (con el llamado a no salir de casa en todos lados) será uno de los sectores más golpeados. En ese sentido, es de esperar que sería de gran ayuda que los Gobiernos les dieran una mano, como anunció el presidente de Francia. Lo que se ha visto ya es que grandes cadenas han asegurado que no echarán a nadie, e incluso contratarán más gente; pero esta es una situación que no todos pueden seguir. Otros están negociando dar vacaciones pagadas a sus empleados. El llamado general, donde sea, es a comprar local a través del delivery y a apoyar a la pequeña empresa; también a comprar directo el vino a pequeños productores.

Lo que hemos visto en Chile. No sólo las fiestas de la vendimia se han ido cancelando, también las viñas han ido cerrando sus puertas al turismo. Los comunicados que ya se están publicando en sus redes sociales dan cuenta de la importancia de proteger a sus visitantes y a sus empleados. Los restaurantes locales en tanto están desarrollando estrategias para poder hacer entrega a domicilio. Lo que tenemos claro es que la situación tras el estallido social ya tenía al sector en graves problemas; el coronavirus para muchos ya significa el último respiro.

 


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