Publicación: 07 agosto 2018

¿LA ERA DE LAS SUPERCEPAS?

Según informó The Drink Business esta semana, científicos franceses han diseñado 4 nuevas variedades llamadas ‘supergrapes’,  ya aceptadas en el catálogo oficial de variedades de uva  en su país. ¿Sus super poderes? Ser resistentes a la pudrición y por lo tanto no requerir prácticamente del uso de pesticidas. Se abre el debate.

Los investigadores franceses se embarcaron el año 2000 en un programa  llamado ResDur para apoyar los esfuerzos de los enólogos franceses para reducir el uso de pesticidas, informa The Drink Business.

El estudio, explica  el artículo de The Drink Business se basó en variedades Vitis viníferas que carecen de resistencia a las enfermedades fúngicas, a las cuales se les introdujo marcadores moleculares específicos obtenidos de diferentes cepas con resistencia natural a las enfermedades fúngicas, como las americanas Vitis rotundifolia y la Vitis rupestris, y vides salvajes asiáticas. En total, fueron casi 20 años de investigación y miles de vides que inicialmente se clasificaron y aislaron.

El resultado del estudio  ha llevado a la creación de cuatro nuevas variedades, dos tintas  y dos blancas,  con resistencia natural al mildiu y oidio, y con  calidad organoléptica; asegura  el  equipo de trabajo “equivalentes  a la de las variedades de uva tradicionales”. El equipo compara la productividad de la nueva variedad con la cepas Chardonnay y Garnacha.

Las super grapes son  Artaban, Vidoc (cepas tintas), Floreal, y Voltis (ambas últimas blancas). Los investigadores afirman que el cuarteto ayudará a allanar el camino para la  viticultura eficiente,  la que es más respetuosa con el medio ambiente. “Ello, dijeron, al poder reducir drásticamente el uso de productos fitosanitarios. Las nuevas variedades, además, están dotadas de resistencias poligénicas, lo que permite reforzar su potencial de durabilidad”.

En abril del 2018, el equipo completó la primera plantación  de estas variedades, con el objetivo de investigar el potencial de estas variedades. Esta semana, en tanto, el equipo recibió la autorización para producir vinos con las cuatro nuevas variedades, y se espera que los primeros  se embotellen a partir de 2020.

Es importante destacar, explica la nota publicada en The Drink Bussines, que estas no son variedades híbridas de uva, ni cruces tradicionales, sí variedades criadas sistemáticamente para aislar marcadores moleculares obtenidos de diferentes cepas de  Vitis rotundifolia y Vitis rupestris, método único del programa ResDur  para crear variedades poligénicas.

“La adquisición de nuevos conocimientos sobre los genes de resistencia ha hecho ahora posible crear nuevos genotipos resistentes para su inclusión en variedades emblemáticas de uvas de vino”, explicaron los investigadores.

Además, explicaron, “Seis programas de selección están siendo administrados actualmente por INRA e IFV y están involucrando a los viticultores bajo un enfoque participativo. Estos programas corresponden a las características de diferentes regiones francesas (Alsacia, Burdeos, Champaña, Cognac, Provenza y Ródano).  Los experimentos se centran en la sostenibilidad y la adaptación de las condiciones climáticas y terroirs de estas regiones y sus condiciones de producción de vino y prácticas enológicas “.

El uso de híbridos en la producción de vino fue prohibido en Europa en la década de 1950, pero sus portainjertos todavía se usan en todo el mundo.

En comparación, un cruce es una variedad producida a partir de dos especies de Vitis vinifera, por ejemplo Pinotage (cruce entre Pinot Noir y Cinsault)  el cual proporciona a enólogos las cualidades aromáticas de Pinot Noir, con la resistencia a la sequía de Cinsault.

Este trabajo podría ser de considerable interés potencial para todos los viticultores y productores en Francia, e incluso regiones productoras de vino en todo el mundo, creen los investigadores.

SE ABRE UN DEBATE NADA NUEVO

En declaraciones al Telegraph, Thomas Dormegnies, enólogo e investigador de Vendée, en el oeste de Francia, criticó a las variedades por ser responsables de lo que él llama vino Frankenstein artificial y antinatura. “Las variedades de uva en Europa han sido desarrolladas por el suelo local. Esa es una herencia maravillosa “, dijo. “Puede ser técnicamente posible, pero va en contra de la naturaleza”, dijo.

“El moho puede ser muy bien manejado en el cultivo de vino orgánico o biodinámico a través de azufre o aceites esenciales… Al tratar de competir, los productores se arriesgaron a “competir hasta el fondo en la elaboración industrial de vinos”, dijo Dormegnies.

Laurent Audeguin, del Instituto Francés de la Viña y el Vino, se mostró más optimista, afirmando que era demasiado pronto para juzgar en esta etapa. “Veremos en qué viñedos estas variedades se adaptan mejor y dan los mejores resultados. Se necesita evaluar una variedad de verdadero valor”, dijo a The Drink Business.

ANTES QUE LAS SUPERGRAPES… LAS PIWIs

Segun explicó a WiP. cl Philippo Pszcolkowski, estos trabajos no son nuevos. En el pasado se le llamaron variedades PIWIs y también generaron resquemores. La pregunta ha sido siempre si es que los amantes del vino aceptarán estas nuevas variedades resistentes a los hongos.

PIWI  es una abreviatura alemana y significa variedades de uva resistentes a los hongos. Estas fueron creadas cruzando variedades de uva europeas y varietales resistentes a hongos estadounidenses. Fueron utilizadas en Francia desde 1880 hasta 1935. El objetivo era combinar la buena resistencia a las enfermedades y la filoxera de las variedades de uva americanas con la alta calidad de los varietales europeos. Estas nuevas variedades no fueron capaces de sobrevivir en su propia raíz.

Según artículo que encontramos en la web sobre las PIWIs, en las dos principales regiones productoras de Alemania (Rheinhessen y el Palatinado) representan entre el dos y el tres por ciento de los viñedos. Aquí la cepa blanca Cabernet Blanc fue creada por el productor suizo Valentin Blattner en el Palatinado, cruzando el Cabernet Sauvignon tinto, con varios socios resistentes. Sus vinos tienen un sabor similar al Sauvignon Blanc.

La misma nota explica que las PIWIs llamadas Johanniter, Solaris y Helios,  fueron cultivadas en los años setenta en el Instituto Estatal de Viticultura de Freiburg, Alemania, y producen hoy vinos con una agradable sensación frutal y equilibrada. Metabolizan los rayos del sol extremadamente bien y alcanzan su variedad de referencia, el Riesling. Sus niveles de acidez también son algo inferiores. Esto atrae a las papilas gustativas de los consumidores que prefieren un vino afrutado y con cuerpo que no sea demasiado ácido.

La pregunta que se plantea Dain Richardson, autor del artículo publicado en agosto del 2017, es: “¿Están las PIWIs manteniéndose al día con las variedades de uvas tradicionales? El premio internacional PIWI Wine Award está ahora en su séptimo año de prueba, quiere decir que  incluso los vinos de PIWI pueden obtener medallas de oro…. Simplemente considere, dice Richardson, que hace 30 años a nadie le hubiera gustado beber un Sauvignon Blanc o Merlot de las frías regiones de Alemania; entonces sabrá que el cambio siempre es posible. Todo es solo una cuestión de tiempo. ¿Qué son 35 años, lo que tarda un PIWI en ser desarrollado,  para la industria del vino?

 

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